A nivel nacional

Río Hurtado, entre las comunas del país donde las muertes superan a los nacimientos

Este territorio de la provincia de Limarí también presenta un alto grado de envejecimiento de su población, considerando que el 24,1% de sus habitantes supera los 65 años. Expertos enfatizan que este escenario hace necesario evaluar e implementar políticas públicas de intervención, mediante un trabajo intersectorial que involucre al municipio y a los gobiernos regional y central.
En cuanto a las razones que explicarían este fenómeno, desde el municipio plantean que uno de los principales factores es la falta de oportunidades laborales. (Foto archivo)
En cuanto a las razones que explicarían este fenómeno, desde el municipio plantean que uno de los principales factores es la falta de oportunidades laborales. (Foto archivo)
sábado 22 de agosto de 2026

Diversos estudios han evidenciado el cambio demográfico que ha experimentado la provincia del Limarí durante las últimas décadas. Según el informe “Migraciones, ambiente y cambio climático”, publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en agosto de 2017, cerca del 15% de la población que tenía Monte Patria en aquella época había emigrado, situación que llevó a que sus habitantes fueran considerados entre los primeros “migrantes climáticos” del país.

Hoy, las cifras ponen el foco en Río Hurtado. La comuna se ubica como la tercera a nivel nacional donde el número de fallecimientos supera al de nacimientos.

De acuerdo con cifras del INE publicadas por El Mercurio, este territorio de la Región de Coquimbo registra una Tasa de Crecimiento Natural (TCN) de -5,9 y cuenta con una población de 4.334 habitantes. De ellos, el 24,1% supera los 65 años, siendo la mayor proporción entre las comunas más afectadas por este fenómeno y dando cuenta de su elevado nivel de envejecimiento.

Cabe destacar que la Tasa de Crecimiento Natural corresponde al aumento o disminución de la población producto de la diferencia entre nacimientos y defunciones, expresada por cada mil habitantes. A nivel nacional, esta cifra alcanza 0,9, lo que equivale a que durante 2025 la población creció en cerca de una persona por cada mil habitantes por concepto de crecimiento natural, reflejando que los nacimientos todavía superaron a las defunciones.

UN FENÓMENO QUE YA SE HACE EVIDENTE

De acuerdo con la alcaldesa de Río Hurtado, Carmen Juana Olivares, esta realidad demográfica ya puede observarse directamente en la comuna.

“El año 2025 lo cerramos con 20 nacimientos, que fue para nosotros un número bastante positivo, considerando que los tres años anteriores habíamos cerrado con 16 y 15. Por lo tanto, efectivamente esto se ve en la población, porque no están naciendo generaciones nuevas y esto claramente nos pone en alerta”, explicó.

La disminución de la población infantil también se refleja en los establecimientos educacionales. “Nosotros tenemos entre 500 y 527 alumnos y hace tres años estábamos sobre los 600. Entonces, claramente se va notando mucho en cómo van egresando nuestros niños y no van ingresando a primero básico. Se nota también en el solo hecho de pasar por los pueblos, en las actividades infantiles que se hacen, donde hay muy pocos niños”, sostuvo.

En cuanto a las razones que explicarían este fenómeno, la edil plantea que uno de los principales factores es la falta de oportunidades laborales. Relata que actualmente existen cerca de 100 jóvenes que tuvieron la posibilidad de salir de la comuna para estudiar en la universidad y que ya han egresado, pero la mayoría no regresa debido a la escasez de puestos de trabajo.

“Acá los cupos laborales se dan principalmente como dependientes de la municipalidad, en las áreas de salud o educación, pero no hay un desarrollo económico privado que pueda absorber toda esta mano de obra calificada que va saliendo de nuestra misma comuna y eso obliga a los jóvenes a emigrar. De esta forma, cuando perdemos a nuestros jóvenes, perdemos también nuestros nuevos nacimientos”, explicó.

CAMBIO EN EL ENFOQUE

La alcaldesa Olivares señala que el consiguiente envejecimiento de la población ha planteado nuevos desafíos para la administración municipal, especialmente en materia de salud, donde los esfuerzos deben enfocarse cada vez más en las necesidades de este grupo etario.

“A nosotros nos complica bastante. Ahora hemos recibido una buena noticia de que vamos a pasar de un CESFAM de baja complejidad a alta complejidad, lo que va a ayudar un poco más, porque efectivamente nuestras horas, por ejemplo, de kinesiólogo, que es con lo que nosotros contamos como especialistas, se ven copadas y no tenemos geriatra u otras especialidades. Nos faltan horas, porque cuando la población es tan adulta necesita este tipo de tratamiento”, señaló.

La autoridad agregó que esta nueva realidad también ha obligado a reenfocar parte del gasto municipal, ya que unidades como DIDECO deben desarrollar una mayor cantidad de programas destinados a los adultos mayores y su bienestar.

Respecto del futuro, Olivares sostiene que el fenómeno requiere una reflexión profunda y medidas que permitan generar oportunidades para que las nuevas generaciones permanezcan en el territorio.

“Creemos que hay que poner mucha energía y recursos en todo lo que es desarrollo productivo. Eso es súper necesario, porque es la única forma de tener gente joven trabajando acá y gente protegiendo al adulto mayor. Acá no es que los adultos mayores queden solos, en abandono, porque los jóvenes que se van lo hacen justamente para darles una mejor vida y tienen que trabajar en las ciudades para poder proveer a su misma familia”, explicó.

La consecuencia, agregó, es que “se genera una conexión familiar más virtual que presencial con sus familiares y la única forma de revertir esta situación es que puedan volver a trabajar acá”.

CAMBIO EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

Respecto de la situación que enfrenta Río Hurtado, Claudia Rodríguez, doctora en Salud Pública, jefa del Departamento de Salud Pública y directora del Centro de Envejecimiento de la Universidad de los Andes, sostiene que, considerando el crecimiento de la población mayor en relación con los habitantes más jóvenes, resulta urgente identificar sus necesidades y avanzar en soluciones.

“Es clave contar con registros actualizados e integrados que ayuden como mapa del público objetivo y permitan dirigir estrategias. Pero luego se deben generar condiciones para que las personas jóvenes de la comuna se beneficien, se queden y puedan desarrollarse y no tengan que migrar a otra región por mejores servicios, ofertas laborales, mejores salarios o acceso a vivienda, entre otros”, señaló.

En este sentido, la especialista plantea que las políticas públicas deben abordar todas las dimensiones de la dinámica poblacional: nacimientos, defunciones y migraciones.

“Sobre todo en territorios envejecidos o muy envejecidos, las acciones deben ser implementadas de manera urgente. Por eso es clave el trabajo intersectorial entre el municipio, el gobierno regional y el nivel central”, enfatizó.

Rodríguez advirtió que revertir esta tendencia es un proceso lento y que, de no existir una intervención, sus consecuencias podrían profundizarse durante los próximos años.

“Si no se interviene, la comuna se convertirá en una zona ‘muy, muy envejecida’ y eso cambia completamente el desarrollo y crecimiento de la zona, su perfil poblacional respecto de servicios, trabajo, salud y vivienda, entre otros”, concluyó.