TECNOLOGÍA

Crisis en Meta: empleados se rebelaron contra la IA que quería sus datos

La iniciativa de IA de Meta, que buscaba recolectar cada movimiento de sus empleados en computadoras, generó una fuerte rebelión interna y preocupación por la privacidad.
viernes 11 de septiembre de 2026

Meta enfrentó una reciente crisis interna cuando sus empleados se negaron a participar en un programa de inteligencia artificial que buscaba recopilar sus datos. La iniciativa, llamada Modelo de Capacidades de la IA (MCI), pretendía registrar cada acción de los trabajadores en sus computadoras, incluyendo los clics del mouse.

El objetivo del MCI, lanzado hace algunos meses, era entrenar a la IA para replicar el uso humano de los dispositivos en entornos laborales. La compañía esperaba así poder automatizar puestos administrativos como la programación o la contabilidad. Sin embargo, el programa, que inicialmente era obligatorio, generó un fuerte rechazo entre los trabajadores.

Según un informe de Business Insider, que se basó en fuentes anónimas y comunicados internos, el MCI fue desarrollado por TBD Labs, el área de investigación en superinteligencia de Meta. Rylan Schaeffer, quien dejó su puesto en julio, fue señalado como el encargado del proyecto, reportando a Alexandr Wang, jefe de IA, y a Jack Rae, un destacado investigador de la empresa.

Desde su anuncio, el programa provocó reacciones negativas en los foros internos de la compañía. Meta justificó la iniciativa señalando que, “si bien los modelos de IA destacan en la investigación y en habilidades técnicas como la programación, aún carecen de algunas de las formas básicas en que los humanos usan las computadoras, como seleccionar opciones de menús desplegables y usar atajos de teclado”. No obstante, un comentario interno reflejó la preocupación: “esto me incomoda muchísimo”.

La controversia involucró a Andrew Bosworth, director de tecnología, quien defendió el MCI asegurando que los datos recopilados estarían resguardados. Pero los empleados temían por la privacidad de información sensible como contraseñas, credenciales de tarjetas de crédito y formularios de inmigración. Además, muchos manifestaron su preocupación de ser reemplazados por la IA.

Ante esta situación, los trabajadores se organizaron y presentaron una petición con 1.800 firmas contra el MCI. Inicialmente, Meta ofreció permitirles evitar el programa mientras realizaban tareas con información sensible, pero la oposición exigió la eliminación completa del proyecto.

Mientras se discutía la viabilidad del programa, una filtración interna reveló que el MCI ya había estado recopilando datos desde el inicio, incluyendo conversaciones privadas, sin el consentimiento de los empleados. Esta revelación se viralizó rápidamente, generando indignación. Un ingeniero comentó: “Juro que probablemente somos la empresa más rica y a la vez más incompetente que existe en el sector tecnológico ahora mismo”.

El escándalo obligó a Meta a desactivar el MCI en cuestión de horas. La compañía informó a Business Insider que el programa fue suspendido y que, de retomarse, sería de carácter opcional. No obstante, declinaron explicar el uso de los datos ya recopilados, aunque Bosworth había afirmado en julio que fueron “bastante útiles”. En una filtración de audio, Bosworth criticó a los opositores, diciendo que “no ayudaron; lo que hicieron fue dificultarnos mucho la tarea de realizar cambios internamente”.

Este incidente resalta la creciente tensión entre el desarrollo de la inteligencia artificial y la privacidad de los datos personales, un tema que ya ha generado debates y regulaciones en el sector, como la iniciativa de Facebook de obtener el consentimiento explícito de sus usuarios para compartir su información, tras un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos.

Fuente: BioBioChile