EL NUEVO GUARDIÁN

Urán en acción: perro policial apoyó detención de hombre armado en el centro de La Serena

El pastor alemán Urán y su guía, la sargento segundo Reinalda Urrutia, participaron en un procedimiento que terminó con un detenido por porte de arma blanca y amenazas en las inmediaciones de La Recova. El ejemplar llegó hace pocos meses a reforzar el trabajo preventivo de Carabineros en el centro de La Serena.
jueves 24 de septiembre de 2026

Llegó hace apenas unos meses a reforzar el trabajo preventivo de Carabineros en el centro de La Serena y ya comienza a mostrar resultados. Se trata de Urán, un pastor alemán que junto a su guía, la sargento segundo Reinalda Urrutia, fue parte de un procedimiento que permitió detener a un hombre por porte de arma blanca y amenazas en las inmediaciones de La Recova.

El procedimiento se originó luego de que un guardia de seguridad fuera amenazado con un cuchillo, movilizando rápidamente a los carabineros de la Primera Comisaría La Serena que se encontraban desplegados en el sector.

Y esta vez, el apoyo llegó en cuatro patas.

Urán y su guía se sumaron al procedimiento, contribuyendo a la detención del individuo y a la recuperación del arma blanca utilizada para cometer el ilícito.

“Urán llegó hace pocos meses a reforzar nuestros servicios y rápidamente se ha transformado en un aliado muy importante para el trabajo que realizamos diariamente en el centro de La Serena. Su presencia nos permite complementar el despliegue de nuestros carabineros y entregar una respuesta más efectiva ante distintas situaciones que se generan en terreno”, explicó la sargento segundo Reinalda Urrutia, guía de Urán y primera mujer en desempeñarse como guía de un ejemplar canino policial en la Región de Coquimbo.

El trabajo del binomio forma parte del reforzamiento preventivo que Carabineros mantiene en distintos puntos del centro serenense, con presencia permanente y patrullajes focalizados especialmente en aquellos sectores de mayor circulación de personas.

“Existe además un vínculo muy especial entre guía y ejemplar. Trabajamos juntos, entrenamos juntos y aprendemos a reconocernos y entendernos. Urán es un compañero de trabajo, pero también es un apoyo estratégico para nuestros servicios y para el objetivo que tenemos todos los días: contribuir a que las personas puedan transitar con mayor tranquilidad por el centro de la ciudad”, agregó la sargento Urrutia.

Pero después del procedimiento, también hay espacio para bajar las revoluciones.

Porque pese al uniforme, los entrenamientos y sus nuevas responsabilidades policiales, Urán sigue siendo un cachorro. Y cuando termina el trabajo, vuelve rápidamente a su faceta más juguetona. Su recompensa favorita no necesita grandes lujos: una simple botella es suficiente para celebrar una misión cumplida, mover la cola y prepararse para el próximo servicio.