Apunta a una copa internacional

Ian Rasso encuentra su lugar en La Serena

El zaguero argentino de 25 años vive su primera experiencia fuera de su país. En conversación con El Día, repasó su llegada al cuadro granate, la adaptación al fútbol chileno y sus ganas de seguir en el club, mientras el equipo busca un cupo internacional.
Ian Rasso, prefiere concentrarse en entrenar, competir y responder a la confianza que recibió desde su llegada a La Serena. Se siente a gusto con el objetivo de conseguir sus metas futbolísticas y deportivas.
Ian Rasso, prefiere concentrarse en entrenar, competir y responder a la confianza que recibió desde su llegada a La Serena. Se siente a gusto con el objetivo de conseguir sus metas futbolísticas y deportivas.
sábado 26 de septiembre de 2026

Ian Franco Rasso apenas tuvo tiempo para despedirse. Un viernes por la noche recibió la confirmación de que Deportes La Serena lo esperaba en Chile y que al día siguiente debía tomar un avión. Alcanzó a ver a su madre antes de viajar; a otros familiares y amigos les contó la noticia cuando ya estaba instalado al otro lado de la cordillera. “Les fui diciendo que estoy en Chile”, recuerda entre risas. No hubo asado de despedida ni una larga preparación para el cambio de vida.

Para el defensor de 25 años, la rapidez de aquella partida estuvo a la altura de la oportunidad. Formado en las inferiores de Vélez Sarsfield, donde llegó a ser capitán, construyó su recorrido en el ascenso argentino con pasos por Almirante Brown, Atlanta, Colegiales y Quilmes. En Colegiales integró el plantel que consiguió en 2024 un ascenso a la Primera Nacional después de 68 años. Pero aún le faltaba una experiencia que anhelaba, jugar en la máxima categoría.

“Lo que más me sedujo de la propuesta era el paso a Primera División. Sentí que tenía la posibilidad de dar ese salto y quería asumirlo con responsabilidad, dar el máximo y ser un jugador de Primera”, explica a diario  El Día el zaguero. Rasso aclara, además, que su salida de Quilmes no respondió a una falta de continuidad, tras superar una lesión sufrida en pretemporada, había recuperado la titularidad y venía jugando cuando apareció la opción de La Serena precisó.

Llegó acompañado por su pareja y encontró una acogida que hizo más sencilla su primera experiencia fuera de Argentina. Destaca la disposición de sus compañeros, la presencia de otros futbolistas argentinos en el plantel y la confianza que le transmitió el técnico Felipe Gutiérrez. “No esperaba sentirme tan cómodo tan rápido. La gente, el grupo y la ciudad hicieron que todo fuera muy armonioso”, comenta.

La distancia con su familia, radicada en Buenos Aires, se hace sentir en las reuniones de fin de semana y en las costumbres que dejó atrás. Sin embargo, entiende este viaje como parte de su crecimiento. “Me mentalicé en que era un paso en mi carrera. Salir de Argentina y dejar a la familia también era una forma de crecer en lo individual y en lo futbolístico”, sostiene.

Dentro de la cancha, el cambio exigió conocer a nuevos compañeros y leer una competencia distinta a la que acostumbraba. A su juicio, en Chile los equipos proponen más juego, incluso cuando actúan como visitantes. En la Primera Nacional argentina, explica, los partidos suelen ser más físicos y los elencos que salen de casa resguardan con mayor frecuencia el resultado. “Acá se juega más. El local y el visitante tienen posibilidades de ganarte según cómo se desarrollen dentro de la cancha”, observa.

También debió construir entendimientos en la última línea. El lateral que antes conocía de memoria pasó a ser un compañero nuevo, lo mismo que el central a su lado. Por eso describe sus primeras actuaciones como un proceso gradual. “Sentí que fui de menos a más. Al comienzo estaba entendiendo a mis compañeros y la forma en que Felipe quiere que juguemos. Con el correr de los partidos fui ganando confianza”, señala. Hoy asegura sentirse cómodo tanto en una defensa de cuatro como en una línea de tres, aunque reconoce una preferencia por actuar de stopper en cualquiera de los dos costados.

Vínculo hasta diciembre

Rasso llegó a un equipo que había dejado escapar puntos en los minutos finales y vivió episodios similares en sus primeras fechas en la segunda rueda. No elude el golpe que supone volver al camarín con un empate cuando el triunfo parecía asegurado. “Creo que hubo partidos en que el equipo hizo méritos para ganar y que esos puntos podrían haberlo situado ya en puestos de clasificación internacional”, explica. La respuesta, plantea, está en revisar cada detalle y corregir lo necesario para que no vuelva a ocurrir.

Esa meta ocupa ahora buena parte de sus pensamientos. Con siete partidos por delante en la Liga de Primera, el defensor considera que La Serena debe sostener la intensidad, recuperar la pelota y atreverse a jugar. “El sueño es entrar a una copa. Estamos muy cerca y tenemos que vaciarnos en estas siete fechas. Sería algo muy importante para nosotros, para el club y para cada jugador”, afirma.

El receso del campeonato llegó justo cuando él sentía que atravesaba sus mejores actuaciones desde su arribo. En Argentina estaba acostumbrado a competir sin una pausa de estas características, de modo que su primer impulso fue seguir jugando, aunque también empatiza con la posibilidad que ese descanso puede ayudar a recuperar a compañeros con molestias físicas y a aliviar el desgaste de una temporada que ha tenido momentos difíciles para el plantel. El próximo desafío -fecha 24 de la Liga de Primera- será Everton, rival que el equipo ya comenzó a estudiar y al que Rasso identifica como un competidor directo, “vimos el partido con la U, ya trabajamos un poco sobre ellos, más que como dijimos recién hace un ratito es el tramo final y hay que intentar estar en todos los detalles para para poder dar el máximo y para poder cumplir el objetivo que tenemos”

Su contrato con Deportes La Serena se extiende hasta diciembre. Según explica, contempla una posibilidad de renovación asociada a una cantidad de minutos disputados, cifra que todavía no cumple y cuya aplicación dependerá del club. Más allá de esa definición, deja claro que quisiera continuar. Valora el trato humano y las condiciones de trabajo que ha encontrado, desde la alimentación hasta los espacios de preparación.

“Estoy muy contento y me encantaría seguir. Siento que es un club que quiere aspirar a cosas importantes, ser competitivo. Para mí es un equipo de primer nivel la verdad, tiene muchas cosas que no sé si todos los clubes lo tienen, a nivel humano tiene muy buena gente laburando adentro, a nivel de herramientas tenemos gimnasio, tenemos suplemento, tenemos almuerzo, tenemos desayuno, la verdad que es un equipo de elite”, dice.

Ian Rasso encuentra su lugar en La Serena
Ian Rasso encuentra su lugar en La Serena
Ian Rasso encuentra su lugar en La Serena
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