REGIÓN DE COQUIMBO

Clínica RedSalud Elqui se afianza como polo neuroquirúrgico al superar las 100 cirugías de aneurisma cerebral

La capacidad de respuesta cerebrovascular desarrollada por la clínica ha permitido tratar patologías complejas de alto riesgo vital en la zona, evitando el traslado de pacientes hacia Santiago.
Créditos: Clínica RedSalud Elqui
Créditos: Clínica RedSalud Elqui
martes 29 de septiembre de 2026

Durante años, los pacientes de la Región de Coquimbo diagnosticados con un aneurisma cerebral enfrentaban, además de la enfermedad, la necesidad de trasladarse a Santiago para ser operados. Ese escenario comenzó a cambiar en marzo de 2018, cuando Clínica RedSalud Elqui estructuró un programa neuroquirúrgico de alta complejidad que, ocho años después, acaba de superar las 100 cirugías de este tipo.

Un aneurisma cerebral ocurre cuando la pared de una arteria se debilita y forma una protuberancia que, de romperse, provoca una hemorragia de alto riesgo vital. Para tratar esta patología, la clínica utiliza la microcirugía de clipaje: un procedimiento de alta precisión donde el neurocirujano coloca un clip en el cuello del aneurisma para aislarlo de la circulación sanguínea, eliminando el riesgo de sangrado y preservando la función cerebral.

“En la salud privada de regiones es poco frecuente acumular este nivel de tratamientos microquirúrgicos. Superar las 100 intervenciones refleja el recorrido técnico de nuestro equipo de neurocirugía y el trabajo coordinado con todas las unidades clínicas de apoyo”, señala el Dr. Iván Perales Cabezas, neurocirujano de Clínica RedSalud Elqui.

Equipamiento, equipo clínico y red pública: la historia tras las 100 intervenciones

El desarrollo del programa se sustentó en distintos hitos. El primero de ellos fue la inversión tecnológica, marcada por la llegada de un microscopio quirúrgico único en Latinoamérica que entregó el respaldo técnico para operar localmente. A este equipamiento se sumó más tarde un angiógrafo, herramienta de apoyo que permite precisar diagnósticos, planificar la cirugía y abordar eventuales complicaciones vasculares.

“Sin duda, la clave estuvo en la decisión pionera de sumar ese microscopio, que nos entregó el respaldo técnico para abordar en nuestra propia ciudad intervenciones que históricamente requerían el traslado a otras regiones”, afirma el especialista.

El crecimiento también fue posible gracias al fortalecimiento de las unidades de apoyo clínico, como cuidados intensivos, pabellón e imagenología, que junto al equipo quirúrgico acompañan al paciente desde el diagnóstico hasta su recuperación.

"Para lograr mantener este tipo de intervenciones con los estándares de seguridad requeridos no basta solo con la destreza del cirujano. Se requiere un trabajo que funcione de manera coordinada: equipamiento de alta gama, personal de pabellón afiatado y una Unidad de Paciente Crítico (UPC) altamente capacitada en el manejo posoperatorio", detalla el neurocirujano.

A ello se sumó el vínculo con la red pública de salud, clave para el desarrollo del programa. Durante más de dos años, la clínica mantuvo un convenio con Fonasa para reducir las listas de espera de aneurismas cerebrales en la región, a través del cual se operó a cerca de 30 pacientes del sistema público.

"Este hito instala a la Región de Coquimbo como un polo neuroquirúrgico y demuestra que desde regiones sí se puede hacer medicina de alta complejidad con estándares de excelencia", concluye el Dr. Perales.