Labor de Carabineros

"Todos los días incautamos armas": refuerzan ofensiva para reducir armamento en las calles

Pistolas, escopetas, cuchillos, machetes y miles de municiones forman parte de los elementos retirados de circulación este año, en un despliegue que combina procedimientos policiales y prevención territorial.
Entre el 1 de enero y el 28 de septiembre, el trabajo operativo de Carabineros de la Prefectura Coquimbo ha permitido incautar 69 armas de fuego, 228 armas blancas y 2.185 municiones. (Foto: Cedida)
Entre el 1 de enero y el 28 de septiembre, el trabajo operativo de Carabineros de la Prefectura Coquimbo ha permitido incautar 69 armas de fuego, 228 armas blancas y 2.185 municiones. (Foto: Cedida)
martes 29 de septiembre de 2026
Fiscalizaciones, investigaciones, procedimientos policiales y el trabajo preventivo de la autoridad fiscalizadora OS11 han permitido retirar de circulación casi 450 armas de fuego, 228 armas blancas y 2.185 municiones durante 2026. “Un arma decomisada es una vida más a salvo”, enfatizó el prefecto de Coquimbo, coronel Juan Escobar.
 
No se trata solamente de números. Detrás de cada pistola, cuchillo o munición incautada hay una fiscalización, una investigación o un procedimiento policial que permitió evitar que un elemento potencialmente peligroso continuara circulando en las calles.
 
Entre el 1 de enero y el 28 de septiembre, el trabajo operativo de Carabineros de la Prefectura Coquimbo ha permitido incautar 69 armas de fuego, 228 armas blancas y 2.185 municiones. A ello se suma otra línea menos visible, pero igualmente relevante: 378 armas han sido retiradas de circulación a través del trabajo territorial del OS11, principalmente mediante entregas voluntarias de la comunidad.
 
“Todos los días sacamos armas de circulación. Lo hacemos a través de controles, fiscalizaciones, investigaciones y distintos procedimientos, pero también mediante un trabajo preventivo que involucra directamente a los vecinos. No estamos hablando solamente de estadísticas; estamos hablando de cifras que reflejan trabajo, compromiso y, principalmente, un riesgo menos para la comunidad”, explicó el prefecto de Coquimbo, coronel Juan Escobar.
 

69 armas de fuego fuera de las calles

 
Durante los primeros nueve meses del año se han incautado 35 pistolas, 11 escopetas, siete revólveres, seis pistolas de aire comprimido o balines, dos carabinas, dos escopetas artesanales, dos pistolas de fogueo, además de un fusil, un revólver de aire comprimido y un rifle.
 
¿Qué significa concretamente sacar un arma de circulación?
 
“Un arma decomisada es una vida más a salvo. Es un elemento que deja de estar disponible para una amenaza, un robo, una riña o cualquier otro delito. Nuestro objetivo es anticiparnos al riesgo y evitar que esas armas terminen siendo utilizadas contra una persona, una familia o incluso contra nuestros propios carabineros”, sostuvo Escobar.
 
A ello se agregan 2.185 municiones incautadas, cuyo retiro también permite disminuir la capacidad de utilización efectiva de armas que puedan circular irregularmente.
 

De pistolas y escopetas, a machetes, estoques y una katana

 
El despliegue también ha permitido retirar 228 armas blancas, entre ellas 137 cuchillos de distintos tipos, 34 elementos clasificados como armas blancas diversas, 12 cuchillos carniceros, 12 cortaplumas, 10 cuchillos cocineros, ocho machetes y seis navajas.
 
Mariposas, tijeras metálicas, cuchillos de caza, estoques, punzones y dagas completan una extensa lista donde incluso aparecen una espada, un hacha, una katana, una manopla y un arma retráctil.
 
“Más fiscalización significa también más capacidad de detectar riesgos. Hay presencia preventiva, controles, investigación especializada y procedimientos que muchas veces se originan gracias a información proporcionada por la propia comunidad. Son distintas líneas de trabajo que apuntan al mismo objetivo: prevenir antes de que tengamos que lamentar consecuencias”, agregó el prefecto.
 

Otras 378 armas retiradas 

 
Existe, además, un trabajo que no necesariamente comienza ni termina en la fiscalización en terreno. A través del OS11, se mantiene un monitoreo sobre las armas debidamente inscritas y se gestionan distintos mecanismos que permiten retirarlas definitivamente de circulación.
 
Solo durante este año, 378 armas han salido de circulación por esta vía, tanto mediante entregas voluntarias de la comunidad como a través de comisos.
 
En el primer caso, se trata de armamento que sus propietarios o familiares deciden entregar voluntariamente a Carabineros. Las razones son diversas: el fallecimiento del propietario, familias que reciben un arma como parte de una herencia y no desean conservarla, personas que ya no quieren mantener armamento en sus hogares o que simplemente consideran que dejó de ser necesario.
 
A ello se suman las armas comisadas, es decir, aquellas que estuvieron vinculadas previamente a algún procedimiento y que, posteriormente, por resolución del tribunal correspondiente, deben ser destruidas, evitando así que vuelvan a circulación.
 
Para Carabineros, ambas vías forman parte de un mismo trabajo preventivo: disminuir la cantidad de armamento disponible y evitar que elementos potencialmente peligrosos puedan terminar en manos de terceros o ser utilizados para cometer delitos.
 
—¿Cuál es el llamado para quienes mantienen un arma inscrita en su hogar pero ya no la necesitan?
“Que consideren entregarla. Un arma en malas manos puede ser letal, independientemente de que su origen sea legal. Si ya no la necesita, si pertenecía a un familiar que falleció o simplemente tomó la decisión de no mantenerla en su casa, acérquese a Carabineros y consulte por los mecanismos de entrega. La prevención también se construye con decisiones responsables de la propia comunidad”, señaló el prefecto de Coquimbo, coronel Juan Escobar.
 

Sacarlas antes de que sean utilizadas

 
Fiscalización, investigación, presencia territorial y entrega voluntaria convergen así en una misma estrategia: reducir la cantidad de armas disponibles y evitar que terminen siendo utilizadas para cometer delitos o provocar daños.
 
“Detrás de cada una de estas cifras hay carabineros desplegados y también vecinos que han tomado decisiones responsables. Cada arma que logramos sacar de circulación significa una posibilidad menos de que sea utilizada para causar daño. Por eso vamos a seguir fortaleciendo este trabajo y necesitamos que la comunidad también sea parte de él”, aseveró el coronel Juan Escobar.