La Serena

Talento regional: joven de 19 años obtiene el primer lugar nacional en kárate kyokushin

Íñigo Zuleta Martínez se coronó campeón nacional en la categoría kumite adultos novicios pesados en el 13° Campeonato Nacional de Karate realizado en la Región del Biobío.
El deportista, representante de la Academia Hekireki Dojo La Serena, compitió en una de las modalidades más exigentes de las artes marciales en la comuna de Mulchén. (Foto: Cedida)
El deportista, representante de la Academia Hekireki Dojo La Serena, compitió en una de las modalidades más exigentes de las artes marciales en la comuna de Mulchén. (Foto: Cedida)
sábado 03 de octubre de 2026

La Región de Coquimbo continúa sumando representantes destacados en las principales competencias deportivas a nivel nacional. Esta vez fue el turno de Íñigo Zuleta Martínez, joven de 19 años que se coronó campeón nacional en la categoría kumite adultos novicios pesados, durante el 13° Campeonato Nacional de Karate "Copa Bureo" WKO, realizado en la comuna de Mulchén, Región del Biobío.

El deportista, representante de la Academia Hekireki Dojo La Serena, compitió en una de las modalidades más exigentes de las artes marciales: el kárate kyokushin, estilo caracterizado por el combate cuerpo a cuerpo y un alto nivel de exigencia física y mental.

A diferencia de otras modalidades del kárate, el kyokushin pone especial énfasis en el contacto durante el combate y busca la definición mediante golpes efectivos, incluyendo la posibilidad de ganar por KO.

En conversación con Diario El Día, Carlos Pizarro, instructor de Íñigo o senpai — denominación japonesa utilizada para referirse a una persona con mayor experiencia dentro del dojo —  destacó las particularidades de esta disciplina.

“Es un karate duro, de mucho contacto, no es como el karate olímpico, que es como al punto. Hay una gran diferencia con deportistas, como por ejemplo, Valentina Toro. Es otro tipo de programación mental. Es un karate muy exigente y por lo cual exige un entrenamiento full, y eso es lo que Íñigo ha conseguido durante todo este mes”, explicó.

La preparación fue clave para enfrentar la competencia desarrollada en Mulchén. El joven debió mantener un exigente régimen de entrenamiento, enfocado tanto en su condición física como en la resistencia y preparación mental que requiere esta modalidad.

“Hicimos una muy buena pretemporada entrenando seis días a la semana, así que llegamos y simplemente se dio lo que habíamos trabajado”, agregó Pizarro.

Ese trabajo finalmente se tradujo en el primer lugar nacional y en un nuevo logro para el deporte de la Región de Coquimbo.

Su entrenador también destacó una de las principales características que, a su juicio, han permitido a Íñigo sobresalir en este tipo de competencias.

“Él es muy disciplinado, muy humilde a la hora de recibir instrucciones. Él siempre entrenando de manera silenciosa, obediente. Y cuando alguien cumple esos requisitos, lleva sí o sí a ser disciplinado, y al final eso es lo que marca la diferencia”, dijo. 

Con este triunfo, Íñigo cerró su temporada de campeonatos durante 2026. Sin embargo, el trabajo no se detiene, ya que junto a su entrenador comenzaron a proyectar el calendario para 2027, año en que esperan participar en entre seis y siete competencias.

Un dojo en crecimiento

La Academia Heikireki Dojo La Serena, ubicada en calle Gaspar Marín con esquina Monjita, en el sector de Las Compañías, inició sus actividades a fines de febrero de este año.

El título conseguido por Íñigo en Mulchén representa además un hito para la academia, que cuenta actualmente con más de 13 alumnos y que participó oficialmente por primera vez como dojo en una competencia nacional.

“Para nosotros es súper importante, muy significativo. Estamos en un proceso de crecimiento, de transformación para convertirnos en una academia un poquito más grande, y este primer lugar refleja el esfuerzo y el espíritu que nosotros queremos entregar a la nueva generación”, indicó Carlos Pizarro.

Más allá de la competencia y los resultados deportivos, desde la academia destacan que la práctica de las artes marciales busca entregar herramientas que trasciendan el combate y que puedan ser aplicadas en distintos ámbitos de la vida.

“Las artes marciales buscan otro objetivo más allá de la violencia: busca la mejora personal, la mejora espiritual, mental y física de cada una de las personas que ingresan al dojo. No todos van a ser cinturones negros, no todos van a ser campeones, pero todos salen distintos, todos cambian y todos encuentran algo en sí mismos que pueden ver reflejado”, afirmó.