EL PESCADO MÁS CONSUMIDO

Baja en la captura de jurel y merluza encarece su valor en el mercado local

Pescadores locales reconocen que la pesca ha bajado considerablemente por efectos climáticos y por otros que dicen relación con la captura a gran escala.
La merluza y el jurel en la actualidad está a precios Bastante más elevados que hace meses atrás o el año pasado. La captura artesanal ha bajado por distintas razones.
La merluza y el jurel en la actualidad está a precios Bastante más elevados que hace meses atrás o el año pasado. La captura artesanal ha bajado por distintas razones.
lunes 05 de octubre de 2026

El precio del jurel y la merluza, dos de las especies más consumidas por la población, ha experimentado un alza significativa en los últimos meses. El fenómeno responde directamente a una drástica disminución en las capturas locales, provocada por factores climáticos como el calentamiento de las aguas debido a la Corriente del Niño, así como por la presión que ejerce la pesca a gran escala.

Según explican los propios trabajadores del mar, el incremento de la temperatura marina ha forzado a estas especies a desplazarse hacia otras zonas en busca de aguas más frías. Este escenario se suma a la sobreexplotación por parte de la industria pesquera, la cual absorbe gran parte de las cuotas disponibles, reduciendo al mínimo la pesca artesanal disponible para el consumo público.

Alejandro Alfaro, presidente del gremio de pescadores de la Caleta Peñuelas, confirma esta preocupante realidad. "Entre menos pesca hay, siempre sube el precio de lo capturado. Antiguamente se salía harto a pescar, pero ahora los industriales capturan casi todas las cuotas de jurel. Además, hay mucho lobo marino que destruye el material de trabajo", señala el dirigente.

Alfaro añade que, debido a la escasez, en su caleta han debido recurrir a comprar jurel para consumo interno, constatando de primera mano sus elevados precios.

Ante este panorama, gremios artesanales han debido diversificar sus actividades. En el caso de Peñuelas, los trabajadores están enfocados casi exclusivamente en la extracción de machas. Sin embargo, el cambio climático mantiene en alerta al sector, ya que el aumento paulatino de la temperatura del agua amenaza también a estos moluscos de agua fría.

Para evitar el agotamiento de sus recursos, los pescadores adoptaron medidas de autorregulación. "Nos pusimos la meta de extraer máximo 50 kilos a la semana para proteger el único banco de machas que nos va quedando", concluyó Alfaro.