ONG Conservación Humboldt
Centro de rescate ha atendido 47 animales marinos
La recuperación de un pingüino atrapado en redes de pesca, una tortuga marina lesionada por una embarcación o un lobo marino afectado por traumatismos puede tomar semanas e incluso meses. Detrás de cada uno de esos casos existe un trabajo especializado que desde hace un año se realiza en el Centro de Rescate de Fauna Marina emplazado en la Universidad Católica del Norte (UCN), en Coquimbo.
El recinto, administrado por la ONG Conservación Humboldt en coordinación con Sernapesca, la UCN y la organización alemana Sphenisco, se ha convertido en un espacio fundamental para la atención de especies protegidas que llegan heridas, enfermas o debilitadas desde distintos puntos del borde costero regional.
Durante su primer año de funcionamiento, el centro ha atendido 47 ejemplares pertenecientes a seis especies distintas. De ellos, 31 corresponden a pingüinos, ocho a tortugas oliváceas y ocho a pinnípedos, principalmente lobos marinos. Entre las especies más frecuentes se encuentran los pingüinos de Magallanes y los pingüinos de Humboldt, además de tortugas y lobos marinos que requieren atención veterinaria especializada.
Tomás Pino, médico veterinario y presidente de Conservación Humboldt, explica que la mayoría de los ingresos está relacionada con impactos provocados por actividades humanas.
“Lo más común es que lleguen afectados por redes de pesca, mallas, lienzas o espineles. También recibimos animales con anzuelos incrustados o con lesiones provocadas por estos elementos”, indicó.
A ello se suman ejemplares que presentan cuadros de desnutrición, enfermedades o traumatismos derivados de colisiones con embarcaciones de pesca. Según detalló el profesional, durante los últimos años también han observado los efectos de fenómenos oceanográficos como El Niño, que altera la disponibilidad de alimento para diversas especies marinas, provocando que muchos ejemplares lleguen en malas condiciones corporales.
Uno de los principales desafíos corresponde a la rehabilitación de pingüinos. Cuando estos animales presentan heridas, muchas veces es necesario retirar parte de sus plumas para efectuar tratamientos veterinarios, lo que prolonga considerablemente su recuperación.
Según explicó Pino, aunque una lesión puede cicatrizar en pocos días, el animal no puede regresar al mar hasta recuperar completamente su plumaje. Esto se debe a que las plumas cumplen una función esencial para mantener la impermeabilidad y regular la temperatura corporal, por lo que una liberación prematura podría poner en riesgo su supervivencia. En algunos casos, el proceso de rehabilitación puede extenderse por varios meses, incluso hasta la siguiente temporada estival.
En el caso de los lobos marinos, los tiempos suelen ser más breves dependiendo de la gravedad de las lesiones. Una vez que recuperan peso, movilidad y comportamiento normal, pueden volver a su hábitat natural. Las tortugas marinas, en tanto, representan otro desafío, especialmente cuando presentan fracturas en el caparazón producto de colisiones con embarcaciones o enfermedades respiratorias que requieren tratamientos prolongados.
INNOVACIÓN EN RECUPERACIÓN
El trabajo desarrollado en el centro también ha impulsado innovaciones inéditas. Una de ellas fue la creación de un “body cobre” adaptado especialmente para pingüinos en recuperación, desarrollado junto a la empresa Kimbavet, empresa chilena de innovación textil veterinaria. Juntos adaptamos su prenda BodyCobre -creada en 2015 para perros y gatos y hoy presente en más de 40 países- a la anatomía de un ave que camina en dos patas, donde el body tiende a desplazarse.
La prenda permite proteger heridas quirúrgicas o lesiones abiertas, evitando que las aves interfieran en su proceso de cicatrización mediante picoteos que se sacan los puntos o movimientos que puedan afectar los tratamientos. La iniciativa fue perfeccionándose con distintas versiones y despertó interés en otros centros de rescate, además de generar repercusión internacional por tratarse de una solución desarrollada a partir de una necesidad detectada en la propia conurbación La Serena-Coquimbo.
Una vez que los animales cumplen con los criterios de recuperación establecidos, son derivados para su liberación, proceso coordinado con Sernapesca y que generalmente se realiza en sectores vinculados a la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt. En el caso de los pingüinos, las liberaciones suelen efectuarse cerca de colonias naturales, favoreciendo su reintegración al medio silvestre.
Para los responsables del proyecto, la ubicación del recinto resulta estratégica debido a su cercanía con uno de los ecosistemas marinos más relevantes del país.
“Somos el centro de rescate más cercano a la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, por lo que cumplimos una función importante para la conservación de la fauna de esta zona”, señaló Pino.
CAMPAÑA DE SOCIOS
Sin embargo, la continuidad de esta labor enfrenta un desafío importante. El financiamiento entregado por la organización alemana Sphenisco permitió construir las instalaciones y costear el funcionamiento del centro durante su primer año de operación, pero esos recursos están próximos a concluir.
Frente a este escenario, Conservación Humboldt inició una campaña de captación de socios destinada a asegurar la sostenibilidad del proyecto. La propuesta contempla aportes mensuales desde los 5 mil pesos, recursos que serán destinados a la compra de medicamentos, insumos veterinarios, alimentación para los animales en rehabilitación y el financiamiento del personal encargado de su cuidado diario, entre otros implementos. Los interesados pueden hacer su aporte a través del sitio https://conservacionhumboldt.org/socio.
Pino hizo un llamado a la comunidad a involucrarse con una iniciativa que considera clave para la protección de especies que habitan el ecosistema de la corriente de Humboldt. “Es un proyecto local y queremos que las personas se hagan parte. Estamos trabajando constantemente por la conservación de la fauna marina de esta zona y esperamos que la comunidad pueda apoyarnos para seguir desarrollando esta labor”, concluyó.