POSTURAS CRUZADAS

Bachelet agita la arena política nacional

A diferencia de años anteriores esta nueva apertura marca un giro inesperado, aunque aclaró que una potencial postulación dependerá al acuerdo de los partidos políticos y enfatizó que su principal motivación es trabajar por la unidad del progresismo.
Michelle Bachelett sorprendió al mostrarse proclive a un tercer mandato presidencial y provocó distintas reacciones en el mundo político.
Michelle Bachelett sorprendió al mostrarse proclive a un tercer mandato presidencial y provocó distintas reacciones en el mundo político.
jueves 08 de octubre de 2026

Durante una entrevista emitida por el canal TVU de la Universidad de Concepción, la expresidenta Michelle Bachelet abrió la puerta a una eventual tercera candidatura presidencial para el año 2029, cuando la académica Paulina Astroza le planteó el dicho popular, ¿No hay segunda sin tercera?, a lo que la exmandataria respondió textualmente que,  "yo creo que sí… yo creo que sí".

Estas declaraciones, que marcan un giro respecto a sus anteriores negativas de volver a postular a La Moneda, se dieron poco después de que finalizara su postulación para la Secretaría General de la ONU.

De todas formas, posteriormente Bachelet condicionó una potencial postulación al acuerdo de los partidos políticos y enfatizó que su principal motivación es trabajar por la unidad del progresismo, manifestando su preocupación ante posibles retrocesos en los derechos sociales avanzados en el país.

La apertura de este escenario, denominado informalmente como "Bache 3", desató inmediatas y diversas reacciones en todo el espectro político. Los sectores de izquierda y centroizquierda recibieron la noticia evaluando el impacto estratégico de su liderazgo.

Desde la Región de Coquimbo, la diputada del PC, Nathalie Castillo, mira con buenos ojos la situación planteando que siempre es saludable para la democracia que existan distintas opciones y propuestas para conducir a la centroizquierda. Plantea que Michelle Bachelet representa un liderazgo con una trayectoria de transformaciones y reconocimiento tanto nacional como internacional. “Sin embargo, creo que hoy el debate fundamental de la oposición debe centrarse en cómo enfrentamos a un gobierno que impulsa políticas regresivas, con prácticas que consideramos autoritarias, que compromete nuestra soberanía en su relación con potencias como Estados Unidos y que no ha entregado soluciones concretas a una crisis económica que, a nuestro juicio, su propia administración ha profundizado”.

La diputada explica que la prioridad debe ser construir una oposición capaz de defender los derechos sociales, la democracia y los intereses de las grandes mayorías, y que después vendrá el momento de discutir quién los representará en la papeleta electoral para disputar democráticamente la conducción del país y volver a ser gobierno.

En esa misma línea, el diputado socialista, Daniel Manouchehri, dijo que dentro del Partido hay sólo una opinión respecto a la valorización de la figura de la expresidenta Michelle Bachelet. “Ella es un liderazgo que es respetado y querido por todos los partidos socialistas. Por tanto, nosotros siempre vamos a valorar su interés de poder colaborar con la unidad y con los desafíos políticos que puedan existir”.

Respecto de una campaña presidencial, indicó que “en su debido momento tendremos que conversar de eso”, ya que hoy tenían el desafío de poder resistir ante un gobierno de ultraderecha y también el desafío de poder construir un proyecto alternativo para ofrecer a los chilenos.

VISIÓN DISTINTA

Por otra parte, los partidos de derecha y centroderecha reaccionaron de forma cruzada y crítica ante la posibilidad de su regreso al poder. Mientras algunos sectores cuestionaron la falta de renovación en los liderazgos de la izquierda, otros activaron alertas políticas internas para enfrentar electoralmente la figura de la exmandataria.

El diputado del Partido Nacional Libertario (PNL), Erich Grohs sostuvo que "la oposición recurre a Michelle Bachelet, porque no tiene liderazgos ni un proyecto de futuro que ofrecerle a Chile. El país no aguanta un tercer tiempo de la izquierda, lo que se necesita es mirar hacia el futuro con libertad, inversión y seguridad, no volver a las viejas recetas que frenaron el desarrollo productivo”.

Por su parte, el diputado UDI, Marco Antonio Sulantay, mencionó que Bachelet tiene todo el derecho a pensar y a aspirar a convertirse en una alternativa viable para llevar a Chile al camino del desarrollo y la modernización en pleno siglo 21. Pero, “yo no me hago parte de las apreciaciones respecto a su edad o su salud. Ella sabrá si aún es su tiempo o no. Incluso, yo creo que sería una muy buena oportunidad para que se haga cargo de las críticas que le atribuyen a sus gobiernos el inicio del profundo daño institucional que ha sufrido Chile en las últimas dos décadas”.