Educación y bienestar escolar

Nueva Ley de Convivencia Escolar busca fortalecer el aprendizaje socioemocional en los colegios

La Ley 21.809 establece nuevas exigencias para promover el buen trato y la convivencia educativa. Los colegios tienen hasta abril de 2027 para adecuarse.
sábado 10 de octubre de 2026

¿Cómo se enseña a convivir? Esa es una de las preguntas que vuelve a instalarse en los colegios chilenos tras la entrada en vigencia de la Ley N° 21.809 de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas, que establece un nuevo marco para abordar la convivencia escolar desde una perspectiva preventiva, formativa y participativa.

 

La convivencia escolar ha sido en los últimos años una de las principales preocupaciones de directores, docentes y familias en Chile. La nueva ley recoge ese diagnóstico: se elaboró a partir del trabajo de tres consejos y mesas técnicas convocados para abordar la convivencia, la protección de los espacios educativos y la salud mental. La problemática que aborda la ley se refleja en los registros del Estado: durante 2025 la Superintendencia de Educación recibió 17.076 denuncias vinculadas a convivencia escolar, un 122% más que una década atrás, según la Radiografía de la Convivencia Escolar de Acción Educar, elaborada por la investigadora Elisa Vergara en julio de 2026 a partir de registros de la Superintendencia.

 

Frente a este escenario, la nueva normativa busca avanzar desde una convivencia centrada principalmente en la reacción frente a los conflictos hacia un modelo que también pone énfasis en prevenir, formar y desarrollar habilidades para aprender a convivir.

 

Los establecimientos tienen hasta abril de 2027 para revisar, elaborar o actualizar sus instrumentos y procesos de gestión de la convivencia educativa, entre ellos el Plan de Gestión de la Convivencia Educativa y el reglamento interno.

 

"Esta ley es una muy buena noticia para el país. Que el bienestar y las habilidades socioemocionales tengan un lugar explícito en la gestión de la convivencia es un paso enorme para que cada colegio pueda cuidar y formar a sus estudiantes, y al mismo tiempo apoyar y cuidar a los profesores", afirma José Manuel Parodi, Director Ejecutivo de Fundación Trabün. 

 

¿Qué cambia para los colegios?

La Ley 21.809 establece nuevas exigencias para la gestión de la convivencia educativa y fortalece su carácter preventivo, formativo y participativo.

 

Entre sus principales cambios se encuentran:

Plan de Gestión de la Convivencia Educativa con contenidos y acciones concretas: articular distintos ámbitos del trabajo escolar, incluyendo el aprendizaje socioemocional, la participación, la resolución de conflictos y el trabajo con las familias.

Fortalecimiento de los equipos de convivencia educativa: nuevas exigencias respecto de sus funciones y organización.

Rol explícito para el aprendizaje socioemocional: incorporándolo como parte del trabajo que los establecimientos deben desarrollar para favorecer el bienestar y la convivencia.

Mayor participación de la comunidad educativa: involucrando a estudiantes, familias, docentes y otros integrantes en la construcción de una convivencia basada en el buen trato y el bienestar.

 

El desafío para los establecimientos será, por tanto, llevar estos principios desde los documentos institucionales a la experiencia cotidiana de los estudiantes.

 

¿Cómo se lleva la nueva ley a la sala de clases?

Una de las organizaciones que lleva más de una década trabajando este desafío directamente en las comunidades educativas es Fundación Trabün. Se trata de una organización educativa chilena sin fines de lucro que apoya a familias y establecimientos en la formación de estudiantes integrales, a través de la educación en habilidades socioemocionales, la creación de vínculos personales y el aprendizaje basado en el juego.

 

Su Programa de Aprendizaje Socioemocional se implementa durante 2026 en 147 colegios, alcanzando a 74.663 estudiantes y 2.281 docentes capacitados en 11 regiones del país. El programa contempla una clase semanal de 45 minutos, desde prekínder hasta IV medio, alineada con las Bases Curriculares del Ministerio de Educación y patrocinada por el mismo organismo.

 

A través de sus distintas dimensiones de trabajo, aborda, con diferentes niveles de profundidad, los distintos ámbitos que la nueva ley incorpora a la gestión de la convivencia educativa, incluyendo el desarrollo de habilidades socioemocionales, la resolución de conflictos, el protagonismo estudiantil, el trabajo con las familias y estrategias para favorecer un buen clima escolar.

 

“Nuestro programa busca que habilidades como reconocer y gestionar las propias emociones, relacionarse con otros, resolver conflictos y tomar decisiones responsables puedan enseñarse y practicarse de manera sistemática dentro de la jornada escolar, trabajando de manera preventiva y no únicamente reaccionando frente a las situaciones que emergen en el día a día”, asegura José Manuel Parodi, Director Ejecutivo de Trabün.

 

Según la encuesta que Fundación Trabün aplica al cierre de cada semestre, sobre un 93% de los docentes está satisfecho o muy satisfecho con el material.

 

Más que adecuar documentos: transformar la experiencia escolar

La implementación de la Ley 21.809 implica para los colegios revisar sus instrumentos, procesos y estrategias de convivencia. Pero, junto con el cumplimiento de estas nuevas exigencias, el desafío será traducir estos cambios en experiencias concretas para estudiantes, docentes y familias.

 

En este contexto, Fundación Trabün pone a disposición la experiencia desarrollada durante más de una década en el trabajo de habilidades socioemocionales dentro de las comunidades educativas, como un aporte para que los establecimientos puedan avanzar desde el diagnóstico y la normativa hacia una convivencia que tamb

ién se enseñe en la sala de clases.