Este 18 se conmemora el Día Mundial
Más del 70% de las mujeres puede presentar síntomas de menopausia durante años
Cada 18 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Menopausia, una oportunidad para visibilizar una etapa que puede extenderse durante años e impactar distintos ámbitos de la salud y calidad de vida de las mujeres. Aunque los bochornos son una de sus manifestaciones más conocidas, no son la única. Noches interrumpidas, sudoración nocturna, cansancio, cambios de ánimo, niebla mental, palpitaciones, distensión abdominal, piel seca, caída del pelo, disminución del deseo sexual, menor energía o aumento de la grasa abdominal son algunos de los síntomas que pueden aparecer.
A ellos se suman cambios en la menstruación que, muchas veces, son sutiles, como variaciones en la cantidad o duración del sangrado o pequeños cambios en la duración del ciclo. En más del 70% de los casos, la transición y sus síntomas pueden extenderse entre 3 y 15 años.
“Durante el climaterio ocurren cambios hormonales que repercuten en distintos sistemas del organismo. Por eso, no debemos centrarnos solamente en los bochornos. También es importante evaluar el sueño, la alimentación, la actividad física y cómo estos cambios están afectando la calidad de vida de cada mujer”, explica la Dra. Fernanda Garrido, ginecóloga y coordinadora del Programa de Climaterio de Clínica Universidad de los Andes.
Los cambios psicológicos también pueden aparecer o intensificarse durante esta etapa. La baja de ánimo, irritabilidad o ansiedad pueden afectar no solo a la mujer, sino también sus relaciones familiares, sociales y laborales.
“Esto puede generar una alteración que no solo vive la mujer, sino que también puede impactar a su familia y los ambientes sociales o de trabajo en los que se desenvuelve. La relación de pareja también puede verse afectada, ya que es frecuente experimentar una disminución del deseo sexual que, cuando no es conversada y visibilizada, puede generar angustia y tensión”, agrega la especialista.
Tres hábitos que pueden hacer la diferencia
En una etapa marcada por distintos cambios hormonales, los hábitos cotidianos adquieren especial relevancia. El ejercicio, especialmente el trabajo de fuerza, ayuda a conservar la masa muscular y contribuye a proteger los huesos. Una alimentación equilibrada favorece el cuidado de la composición corporal y de la salud cardiovascular y metabólica. Dormir adecuadamente, en tanto, es fundamental para la energía, el ánimo, la memoria y la concentración.
También es importante dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol para disminuir el riesgo cardiovascular, metabólico y oncológico que aumenta en esta etapa de la vida.
“No se trata de hacer dietas estrictas ni de comenzar rutinas difíciles de sostener. Lo importante es incorporar cambios realistas y permanentes, adaptados a las necesidades y condiciones de cada mujer”, agrega la Dra. Garrido.
La menopausia es una etapa natural, pero eso no significa acostumbrarse a síntomas que afectan el bienestar. Si comienzan a interferir con el sueño, el ánimo o las actividades cotidianas, una evaluación médica permite definir alternativas de manejo y acompañar esta etapa de manera integral.