Turismo de bienestar en Combarbalá

Yoga en una mina de cuarzo: experiencia para conectar con la naturaleza

Una experiencia que combina movimiento, respiración y conexión con la naturaleza invita a descubrir la comuna desde otra perspectiva. La actividad se suma a una oferta turística que busca diversificarse y atraer visitantes durante todo el año.
La actividad es liderada por Ivette Lagos, profesora de yoga, quien plantea que el contacto con la naturaleza es una parte fundamental de este tipo de experiencias.
La actividad es liderada por Ivette Lagos, profesora de yoga, quien plantea que el contacto con la naturaleza es una parte fundamental de este tipo de experiencias.
domingo 18 de octubre de 2026

Por Estefanía González

Sobre una mina de cuarzo y rodeados por los cerros característicos de la provincia del Limarí, un grupo de visitantes extiende sus mats para participar en una clase de yoga. Lejos de una sala convencional, la experiencia invita a hacer una pausa, concentrarse en la respiración y prestar atención a los sonidos del entorno, el canto de las aves, el viento, el movimiento de las hojas de los árboles. Una propuesta diferente que abre nuevas posibilidades para el turismo de bienestar en Combarbalá.

La actividad está a cargo de Ivette Lagos, profesora de yoga, quien plantea que el contacto con la naturaleza es una parte fundamental de este tipo de experiencias. La combinación de movimiento, respiración y un entorno distinto al cotidiano permite generar un espacio para detenerse y volver la atención hacia uno mismo.

“Reencontrarse con uno mismo”, resume la instructora al explicar qué puede esperar una persona que participa en una sesión de estas características. Para ello, sostiene, es importante dejar momentáneamente de lado las preocupaciones y concentrarse en el presente.

“Estar en el presente genera hormonas del bienestar y solo cuando estamos en el presente es cuando podemos realmente llegar a esa plenitud”, señala.

La experiencia adquiere una particularidad al desarrollarse en una mina de cuarzo, un mineral estrechamente ligado a la identidad de Combarbalá y que, en este caso, se convierte en parte fundamental de esta actividad, que busca propiciar una sensación de conexión con la tierra.

Una oferta turística que se diversifica

La clase de yoga forma parte de los esfuerzos por ampliar las alternativas para quienes visitan Combarbalá, comuna que ha ido construyendo una oferta vinculada especialmente al astroturismo y al patrimonio arqueológico, pero que también cuenta con paisajes y espacios naturales para desarrollar otras actividades.

Paola Yáñez, guía turística y creadora del tour operador Intiwasi, conoce de cerca este proceso. Llegó a vivir a Combarbalá en 2004 y, desde entonces, ha trabajado en la recopilación de antecedentes históricos locales y en el desarrollo de recorridos para mostrar los atractivos de la zona.

En 2015 formalizó su emprendimiento con apoyo de un proyecto de Fosis y comenzó a ampliar sus contactos con agencias y operadores de otras regiones para atraer visitantes a la comuna.

Actualmente, su oferta contempla recorridos por la mina de cuarzo de Chipel, la Reserva Nacional Las Chinchillas, el valle de Cogotí y distintos sitios arqueológicos con petroglifos, además de experiencias vinculadas con la observación astronómica. También desarrolla programas de varios días, una alternativa que permite conocer el territorio con mayor profundidad.

Según explica, el trabajo turístico ha avanzado lentamente, en parte porque durante años la actividad no tuvo el mismo protagonismo que otros rubros económicos de la comuna. Sin embargo, la articulación entre emprendedores ha permitido generar nuevas oportunidades y ofrecer experiencias más completas.

“Lo que queremos es que esto no sea estacional, que ojalá sea durante todo el año”, plantea Yáñez.

En ese camino, destaca la importancia de conectar los distintos servicios disponibles en el territorio. La colaboración entre guías, alojamientos y restaurantes permite organizar programas que integren diferentes actividades y faciliten la visita de personas que llegan desde otras zonas del país.

Conocer el territorio de otra manera

La experiencia de yoga en la mina de cuarzo de Chipel se incorpora a esta búsqueda de nuevas propuestas. De acuerdo con Yáñez, actividades similares se habían realizado anteriormente para grupos de visitantes, pero dejaron de desarrollarse con regularidad y ahora se busca retomarlas como parte de la oferta turística local.

La iniciativa también se vincula con Combarbalá Viva, agrupación que reúne emprendimientos de distintos ámbitos del turismo y que busca fortalecer la promoción de la comuna. La incorporación de experiencias como el yoga permite ampliar las posibilidades para quienes desean combinar los atractivos tradicionales con actividades de bienestar.

Para la guía, uno de los desafíos es que los visitantes conozcan más allá de los lugares que ya tienen mayor reconocimiento. La comuna cuenta con paisajes, senderos y vestigios arqueológicos que pueden complementar una estadía y motivar recorridos de mayor duración, siempre considerando las condiciones de acceso y la seguridad de cada lugar.

En el caso de la mina de cuarzo, Yáñez explica que se trata de un espacio de explotación a cielo abierto que reúne condiciones para recibir visitas turísticas, a diferencia de otros yacimientos del sector que presentan mayores riesgos de acceso, además de la clase de yoga los visitantes hacen un recorrido por la mina y conocen los diferentes vestigios encontrados en el lugar como puntas de flecha de cuarzo. La guía cuenta parte de la historia del lugar y muestra diferentes artesanías que se pueden fabricar con el mineral.

Yoga en una mina de cuarzo: experiencia para conectar con la naturaleza