MEDIOAMBIENTE

Microplásticos y calor extremo alteran genes de peces antárticos en 24 horas

Un estudio revela que microplásticos y aumento de temperatura impactan la actividad celular y el microbioma de peces antárticos, con cambios genéticos en 24 horas.
lunes 19 de octubre de 2026

Peces que habitan las frías aguas de la península Antártica y el extremo sur de Chile, específicamente en la bahía Fildes de la isla Rey Jorge y cerca del Fuerte Bulnes en Punta Arenas, están experimentando alteraciones celulares significativas debido al calentamiento global y la contaminación por microplásticos. Estas especies han evolucionado durante millones de años en ambientes estables y prístinos, a menudo bajo temperaturas que pueden bajar de los 0°C.

El océano Austral absorbió entre el 35% y el 43% del aumento global de temperatura registrado en los primeros 2.000 metros de todos los océanos entre 1970 y 2017, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Simultáneamente, la presencia de microplásticos en aguas, sedimentos y organismos de estas zonas remotas es cada vez más frecuente. Ambos factores son capaces de modificar el metabolismo de los peces, aumentar sus necesidades energéticas y activar respuestas inflamatorias o inmunitarias.

Un estudio liderado por investigadoras del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), pertenecientes a la Universidad de Chile y la Universidad Austral, analizó el impacto combinado de estas amenazas. La investigación, publicada en la revista científica Environmental Pollution, expuso experimentalmente a veinte ejemplares de Harpagifer antarcticus, especie endémica de la Antártica, y veinte de Harpagifer bispinis, que se distribuye en ambientes subantárticos y patagónicos. Estos peces fueron divididos en cuatro grupos: control, expuestos a microplásticos de PVC, expuestos a aumento de temperatura, y expuestos a ambos tratamientos.

Los resultados revelaron que en solo 24 horas, la exposición simultánea a microplásticos y temperaturas elevadas provocó alteraciones en la actividad de genes relacionados con la protección celular, la degradación de proteínas y la muerte celular. La Dra. Daniela Nualart, investigadora de la Universidad Austral y autora principal del trabajo, explicó que esta exposición combinada “colapsa las defensas celulares de los peces”.

“La maquinaria que normalmente repara las proteínas dañadas queda completamente sobrepasada, evidenciando un costo metabólico muy alto, ya que la energía requerida para responder a dos presiones simultáneas agota las reservas fisiológicas del pez, dejándolo en un estado de vulnerabilidad funcional frente a nuevos desafíos ambientales”, afirmó la Dra. Nualart.

La Dra. Julieta Orlando, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y coautora, destacó la variabilidad de las respuestas: “no observamos una respuesta única al aumento de la temperatura y a los microplásticos. Esta dependió tanto de la especie como del tejido analizado”. Se observaron cambios en genes asociados a la protección celular en el riñón anterior, el bazo y el intestino. Estos hallazgos subrayan la compleja y crítica situación que enfrentan estos ecosistemas polares, y cómo el impacto humano puede alterar la biología de sus habitantes de formas profundas y rápidas.