CASO DE DOBLE HOMICIDIO EN LA SERENA
Acercamiento entre Chile y Venezuela no asegura extradición de Medina Ladera
En ese sentido, abogados penalistas coinciden en que existen obstáculos importantes para concretar su extradición, aunque difieren respecto del alcance que podría tener el acercamiento diplomático entre ambos países.
La abogada María Elena Cataldo sostiene que la reapertura consular no agiliza automáticamente el procedimiento y advierte que la principal dificultad radica en la legislación venezolana.
“Venezuela no tiene contemplada la extradición para que sus connacionales sean juzgados fuera de sus fronteras. De hecho, su Constitución prohíbe expresamente en su artículo 69 la extradición de ciudadanos venezolanos”, explicó Cataldo, quien considera poco probable que Medina Ladera sea enviado a Chile para enfrentar un juicio por los dos crímenes que se le atribuyen.
Una visión distinta plantea el abogado Carlo Silva, quien señala que la legislación procesal penal chilena permite solicitar la extradición del imputado. A su juicio, el principal obstáculo podría estar en la fluidez de las relaciones bilaterales y en los aspectos administrativos del trámite. En ese contexto, considera que la reapertura de canales consulares podría facilitar las gestiones, aunque no constituye un requisito indispensable para concretar la extradición.
Pese a que los tribunales chilenos acogieron los antecedentes necesarios para formalizar la solicitud, el proceso sigue sin avances definitivos. La situación mantiene la incertidumbre entre las familias de las víctimas y los organismos investigadores, que esperan que el imputado pueda enfrentar a la justicia nacional.
Dos crímenes bajo investigación
La fiscalía atribuye a Medina Ladera la autoría de los homicidios de María José Zambra, ocurrido en 2019, y de Ana María Pizarro, en 2025. En el primer caso, los restos de Zambra fueron encontrados bajo el puente El Libertador, después de 50 días de búsqueda. En el segundo, los restos de Pizarro fueron hallados en un sitio eriazo en abril de 2025, tras permanecer 16 días desaparecida.
Antes de abandonar Chile, Medina Ladera declaró como testigo ante la Policía de Investigaciones (PDI) y negó haber visto a Pizarro. Sin embargo, contradicciones en su relato y peritajes posteriores aportaron antecedentes que apuntaron a su eventual participación.
Los investigadores detectaron coincidencias entre ambos casos, como los lugares de hallazgo, la forma de traslado y el ocultamiento de los restos. Además, se estableció que, meses después del crimen de Zambra, un celular fue activado con un chip vinculado a un número utilizado previamente por el imputado.
Estos antecedentes permitieron formalizarlo en ausencia. No obstante, deficiencias y falta de rigurosidad en las etapas iniciales de ambas investigaciones permitieron que abandonara el país y eludiera, hasta ahora, la acción de la justicia chilena.