EL LUGAR NO PIERDE SU ESENCIA

El Terminal Pesquero de La Serena: 40 años de tradición

El recinto se encuentra ubicado en pleno casco histórico de la ciudad y por décadas ha surtido de productos del mar a las familias serenenses. Fue construido y financiado por CIDERE entre 1982 y 1983.
El Terminal Pesquero de La Serena ha llegado con los productos del mar a los hogares de las familias serenenses por cuatro décadas.
El Terminal Pesquero de La Serena ha llegado con los productos del mar a los hogares de las familias serenenses por cuatro décadas.
martes 27 de octubre de 2026

Con casi cuatro décadas de trayectoria, el Terminal Pesquero de La Serena se mantiene como uno de los motores más emblemáticos de la tradición marina en la capital regional. Construido y financiado entre 1982 y 1983 por la Corporación de Desarrollo Regional (CIDERE Coquimbo), este recinto ha sido históricamente el punto de encuentro por excelencia entre el mar y la mesa de las familias serenenses.

Ubicado estratégicamente en calle Vicuña 439, a solo unos pasos del histórico mercado de La Recova, el espacio alberga a más de una decena de locatarios y trabajadores que, día a día, madrugan para ofrecer la mejor selección de pescados y mariscos frescos a la comunidad.

Sin embargo, el paso del tiempo no ha transcurrido en vano. La infraestructura del recinto refleja hoy un evidente desgaste, sumado a crecientes desafíos de espacio y accesibilidad que dificultan la labor diaria. Ante este escenario, los sindicatos del terminal han levantado la voz para solicitar un apoyo concreto a las autoridades regionales, impulsando proyectos de mejora que permitan modernizar el recinto. Estas peticiones se han visto acompañadas por visitas de autoridades regionales y continuas fiscalizaciones de entidades como la Seremi de Salud, orientadas a garantizar la calidad del servicio.

A pesar de los deterioros físicos, el lugar no pierde su esencia ni su dinamismo. En fechas clave como Semana Santa o fines de semana largos, el terminal registra flujos de alta concurrencia, recibiendo a cientos de residentes y turistas que buscan abastecerse con lo mejor del mar serenense, reafirmando que su valor patrimonial y comercial sigue más vivo que nunca.