Lunes 16 de Mayo de  2022
ANIMALISTAS DENUNCIARON LOS HECHOS

Indignación por muerte de gatito en Concepción: Veterinaria niega atención por encontrarse en hora de colación

Camila González llevó a un pequeño gato con convulsiones hasta la Clínica Veteriaria SOS de Concepción. En el lugar, una recepcionista le negó la atención al paciente, ya que los profesionales se encontraban en horario de colación.

Escrito en PAÍS el

Animalistas de Concepción, en la región del Bío Bío, denunciaron la muerte de un paciente cachorro felino llevado en estado grave a la Clínica Veternaria SOS. Esto porque el recinto le negó la atención por encontrarse en horario de colación.

Como indignante calificaron la situación que una animalista vivió durante la tarde de ayer domingo en el centro de salud veterinario. “Camila González, llegó con un gatito rescatado en estado grave. La clínica estaba funcionando, sin embargo, por ser horario de colación se le señaló a la angustiada proteccionista que debía volver en una hora más”, indica el documento de denuncia.

Lamentablemente el pequeño felino falleció mientras la joven animalista de San Pedro de La Paz hacía los intentos para llevarlo a otro centro asistencial.

 

Los hechos

Camila González es una joven de 21 años, vive en el sector Boca Sur, San pedro de La Paz, y se dedica de manera autónoma a rescatar animales. Ese fue el caso de “Oreo”, nombre que le asignó al pequeño y ya fallecido peludo de 3 meses.

En conversación con BioBioChile, Camila relató que fue avisada por un conocido de un gato en mal estado. Según sus palabras, lo habría mordido un perro en San Pedro de La Costa. La joven llegó hasta el lugar y se lo llevó a su domicilio, el pasado 4 de mayo.

Ese mismo día recibió la primera atención veterinaria, que siguió a otras en los días venideros, ya que Oreo padecía de convulsiones asociadas, según profesionales, a un golpe que le produjo un problema neurológico.

“Pero lo que le paso ayer es que la convulsión le duró más de 40 minutos, por eso fui a la clínica. Pedí un auto y llegué, les expliqué el caso, que estaba grave, que era una emergencia, que estaba casi agonizando y no. No hubo caso”, afirmó.

Relató que quien le negó la atención fue una recepcionista del centro, que pese a estar al tanto del estado de salud del paciente, le dijo “vuelva en una hora, o vaya a Manuel Bulnes”.

“Le dije a mi pololo que me pidiera otro auto, ya cuando íbamos en camino el gatito ya falleció. Yo llegué con él vivo a la clínica”, lamentó.

En hecho fue repudiado en redes sociales de animalistas del Bío Bío, quienes catalogaron la situación como inaceptable. Enfatizan además en que no puede quedar en el anonimato.

 

Respuesta de Clínica Veterinaria SOS

Tras contactar a la jefatura del centro de salud animal, Valery Hernández, administradora del recinto, envió una declaración pública hasta las casillas del medio.

Aclaró en el documento que durante el pasado fin de semana, cuando ocurrieron los hechos, uno de sus colaboradores no asistió al recinto, debido a un problema de salud. Esto ocasionó una ausencia de personal, el que consta de dos médicos veterinarios asistidos por dos enfermeras y una recepcionista durante los fines de semana.

De esta manera, “una vez asistió la tutora de la mascota a nuestra clínica, fue atendida por la recepcionista, quien la recibió y cometió el error de derivar su atención a otro centro asistencial cercano, no informando al médico veterinario del estado de paciente, quien efectivamente estaba haciendo uso de su horario legal de colación”.

“Como centro veterinario lamentamos profundamente la manera en cómo se desarrollaron los acontecimientos y nos afecta profundamente esta situación con el gatito y la tutora, puesto que nuestra intención y consigna como profesionales garantes de la seguridad y protección de todos los animalitos es siempre el dar lo mejor por todos los pacientes”, versa la declaración.

Por último, comunicaron que como centro ya tomaron las sanciones para las personas involucradas, y que lamentan como estos hechos han desencadenado funas, repudio, acoso y amenazas al personal de la clínica.