Defensa intenta probar inocencia de madre de la víctima

Sin sangre y con comida: Perito descarta que cuchillo sea arma homicida en “Caso Melissa”

El subprefecto (R) de la PDI y médico forense Hernán Lechuga, indicó que el cuchillo cocinero sobre el que Fiscalía sustenta su acusación, no fue el objeto empleado para asesinar a la niña de 12 años.
jueves, 11 de mayo de 2023 · 09:35

Nuevas pericias en torno al cuchillo identificado por la Fiscalía como el “arma homicida” se expusieron este miércoles en el juicio oral por el “Caso Melissa”, que se acerca a término con varias dudas planteadas por la defensa, frente a las que deberá deliberar el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de La Serena.

Se trata, recordemos, de un cuchillo cocinero levantado desde el sitio del suceso por parte de la PDI, que según ha argumentado el Ministerio Público, tiene material genético de la víctima en su hoja y de su madre en la empuñadura, lo que llevó los investigadores a identificarlo como el elemento usado para terminar con la vida de la niña de 12 años en la Villa Talinay de Coquimbo.

Las dudas en torno a este objeto -central en la acusación por parricidio- las ha instalado el defensor de la acusada, el abogado Nicolás Pavez, quien en la presentación de la prueba del Ministerio Público ya había afirmado que el arma estaba mal medida, lo que desencadenó un extenso debate y que el jurista desarrolló ayer con uno de sus peritos en profundidad.

En este contexto, fue llamado al estrado el médico forense, abogado y subprefecto (R) de la PDI Hernán Lechuga, quien se desempeñó por años en la Brigada de Homicidios. El policía fue requerido en torno a diversas aristas del caso, por su experiencia en la criminología, para zanjar algunos aspectos del caso que, según la defensa, no fueron correctamente abordados por la Fiscalía.

Recordemos que Pavez afirma que la madre de la menor de edad es completamente inocente, por lo que pide la absolución de todos los cargos.

PODRÍA NO SER EL ARMA HOMICIDA

Según la pericia de Lechuga, “se descarta” que se trate del arma homicida, por diversos factores. Uno de ellos, es el hecho de que el objeto no presenta sangre, pero no tiene indicios de haber sido lavado. Es más, es posible apreciar restos de comida en el cuchillo, que habría sido utilizado la noche anterior al crimen en una cena familiar, pizza específicamente.

Lechuga es el segundo experto que ha realizado una afirmación en este sentido, sumándose a lo indicado por la bioquímico Priscila Morales, perito de la Fiscalía, que en la audiencia del miércoles 3 de mayo llegó a la misma conclusión al ser consultada por al defensa.

Otro aspecto importante del cuchillo, es el ADN identificado. Para esto, se realizó un “barrido” del arma, en busca de material genético en vista de la ausencia de sangre, detectándose células epiteliales (de la piel) tanto de la madre como de la hija.

Sobre esto, Lechuga recalcó que en la hoja, se encontró evidencia 35 millones de veces más probable de ser de la niña y de 17 mil en caso de la adulta; en tanto, en la empuñadura, las células son 60 mil veces más atribuibles a la primera y solo 707 a la segunda. ¿Qué quiere decir esto? El cuchillo fue manipulado “más tiempo” por la niña o esta fue “la última persona en emplearlo”, y en dicho escenario, tampoco podría ser calificado como el arma homicida.

Pero otro punto importante y el que más debate ha generado, son las medidas. Como adelantó al defensa, Hernán Lechuga midió el arma y las dimensiones no calzan con las heridas de la niña por casi un centímetro. Para esto, se expuso una proyección de las mediciones al tribunal y se comparó con las que se consignaron en la carpeta investigativa.

¿Cómo se explica esa diferencia? Según sugirió la Fiscalía, las dimensiones serían distintas porque variarían dependiendo de la inclinación del cuchillo al momento de medir, aspecto al que el perito le restó importancia en el interrogatorio.

INVESTIGACIÓN “DEFICIENTE”

Otro apartado explorado en los informes del perito fue un análisis del trabajo en el sitio del suceso, el que calificó como “deficiente”. Esto, por la presencia de flancos abiertos que no fueron indagados, sustentando así los cuestionamientos que ha hecho el abogado defensor.

Lo anterior dice relación con la ventana rota al costado derecho de la puerta trasera de la casa, que bomberos y vecinos encontraron en ese estado al llegar y que, por el momento, no tiene explicación. “No se tomaron muestras” dice el detective en retiro, sumándolo a otros antecedentes, como declaraciones de vecinos que dicen haber escuchado unos golpes y luego el sonido de un vidrio romperse, minutos después de la salida de la madre de la casa.

Además, existe también un dato de un funcionario de Carabinero, que afirmó que un vecino se acercó y le dijo que él había roto un vidrio para entrar, pero esa persona no ha sido identificada y nada se sabe de ella. Esto, a juicio de Lechuga, son aspectos que hablan de “un tercero que pudiera haber intervenido en los hechos”, y sobre el que no se indagó.

¿OTRA CAUSA DE MUERTE?

En la pericia de Hernán Lechuga se consigna también otro dato importante. El médico forense identifica otra causa de muerte, distinta a la del SML.

Recordemos que la niña habría fallecido por heridas mortales, dos de un total de 11, generadas en el cráneo. Sin embargo, este perito sostiene que sólo son dos los escenarios en que este tipo de heridas pueden generar la muerte: cuando una lesión es tan grave que termina con la vida y una hipertensión intracraneana, como un edema, que comprime el cerebro hasta un resultado mortal, ambas, cosas que no sucedieron en el caso.

En su lugar, el médico indica que la muerte se generó por una “injuria por inhalación”, relacionada al incendio que el autor del crimen inició para ocultar los hechos.

DINÁMICA FAMILIAR Y POSIBLE ROBO

En la audiencia, también expuso un perito informático y por la tarde, nuevos testigos, específicamente del círculo cercano de la acusada, quienes dieron cuenta de las dinámicas familiares, y describieron una “buena relación” entre la imputada y su hija, relatos con los que la defensa intenta derribar la imagen de una mujer “fría”, como se ha sugerido en el caso.

“Era una muy buena mamá”, dijo uno de sus sobrinos, quien describió a la acusada como su propia “segunda madre”.

Además, los familiares siguieron profundizando en torno a la arista de un posible robo. En ese punto, otra de las hijas de la mujer, detalló que la venta de la casa en la Parte Alta y el traslado a La Cantera, se debió a problemas con su ex pareja, por ocasiones en que su madre intervino ante las constantes peleas y malos tratos del hombre a la joven.

“Quería una vida mejor”, dijo la hija de la acusada.

La familia plantea que tras el crimen, desapareció desde la casa dinero en efectivo, que la mujer mantenía guardados por la venta del primer inmueble.

Ordenan detención del hombre del overol

El Tribunal de Juicio Oral de La Serena decretó, a solicitud de la defensa, una orden de detención contra el llamado “hombre del overol”, un vecino de la víctima que abandonó su casa el mismo día de los hechos y no ha podido ser ubicado.

Para la defensa es un sujeto de interés en la causa y está citado como testigo, pero no ha comparecido, lo que permite que sea llevado por la fuerza.

La mañana de hoy se cumplen las 24 horas que rigen para la orden del tribunal con objeto de su comparecencia.