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Son muchas las familias que han sido víctimas de eventuales usuras, debido al actuar de las empresas Afianza e Inmobiliaria San Sebastián, por lo que muchos han perdido sus hogares o corren ese peligro. Una situación que ha afectado a habitantes de la zona, que también pusieron sus esperanzas sin prever abusos.

Son testimonios repetidos, de personas que aseguran haber sido estafadas; incluso, muchos llegaron hasta la Justicia denunciando la existencia de usura. El actuar de la empresa Afianza y la Inmobiliaria San Sebastián recuerda además otro fatídico caso, como el que se conoció en la década de los ’90, y que involucró a la empresa Eurolatina, que dejó a muchas familias prácticamente con lo puesto y en la calle.

En la actualidad, los dueños de muchas viviendas, en pleno 2021, también están cerca de perder sus casas, tras un contrato que firmaron y que pensaron podía entregarles tranquilidad.

Es el actuar que están llevando adelante las dos entidades. Explicado en forma simple, los primeros trámites se efectúan a través de Afianza, la que se dedica a la gestión de carteras de crédito.

El abogado querellante, Edson Dettoni, que ha conocido de primera fuente estos casos, señaló a El Día que “a las personas se les indica que se trata de un contrato celebrado por ley, y eso no es así”, aseguró.

Uno de los puntos que destacan son los altos intereses en los contratos que se firman para obtener los recursos necesarios, los cuales podrían incluso llegar hasta el 12% en determinados casos. En efecto, por esa causa ya fue admitida a trámite una querella por el presunto delito de usura.

Cabe destacar que la usura es el delito por el cual se suministra un dinero con un interés superior al que la ley permite, y eso ha propiciado que esos cargos puedan llegar en determinados casos al doble de lo que está permitido.

En otro polémico punto, queda claramente establecido que la Inmobiliaria San Sebastián puede poner fin al contrato al cabo del no pago de tres cuotas sucesivas, junto con una multa de un 25% del precio de la compraventa comprometida. “Afianza podría saber que están generando una usura, bien conscientemente, o que al final del día los clientes no van a poder pagar sus deudas. Podría haber el delito de usura, aunque también podría haber el delito de estafa”, aseguró.

Por otra parte, cabe destacar que en el Poder Judicial figuran varias solicitudes de arbitraje por parte de la Inmobiliaria San Sebastián. Se trata, en definitiva, del primer trámite antes de solicitar un desalojo, lo que tiene a las víctimas muy tristes y con una sensación de “brazos cruzados”.

En ese contexto, el abogado Edson Dettoni aseguró que “mientras más tiempo pase, más difícil será resarcir a las víctimas de estas actividades”.

 

¿Qué hacer?

Ya envueltos en esta dramática situación, el abogado Edson Dettoni afirmó que conoció casos de personas que “consultaron con otros abogados, que les decían que derechamente no se podía hacer nada. Una vez que me contaron, también señalé que se trataba de situaciones muy difíciles de encarar, pero me dediqué a estudiar detenidamente la situación. En esa instancia, fui contratado para analizar ese tipo de contrato y sus consecuencias, y ahí me di cuenta que existe la usura, porque se les aplican las regulaciones de crédito y dinero, independiente de la fórmula contractual que se utilice”.

En ese contexto, el jurista presentó una querella, y al no ver resultados, incluso se acercó a la Brigada de Delitos Económicos, “donde pude comprobar que no habían denuncias por causas como éstas”, señaló.

Posteriormente, Dettoni se reunió con otro grupo de víctimas, tras un reportaje que fue dado a conocer por Ciper. Luego se reunió con un equipo de prensa de Mega. “Ahí se masificó el contacto de muchas víctimas en distintos puntos del país. Me contactaron alrededor de 200 personas”, aseguró.

De alguna forma, todos los afectados están interesados en sumarse a una querella, pero también requieren del apoyo en materia civil. “Esto ocurre porque muchos están perdiendo sus casas, y creo que estamos cada vez en mejor posición, ya que va quedando sumamente claro que estamos frente a un delito”.

Respecto de los casos en puntual, el jurista aseguró que “los hay prácticamente en todo el país, desde las regiones de Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins, Maule y Bio-Bio, si no se me escapan otras zonas. Son todos complejos, aunque en la Región de Coquimbo recuerdo con absoluta claridad dos casos. En ambos nos encontramos con personas que frente a situaciones desesperadas, buscaron un crédito, y como el sistema financiero no les entregaba aquella posibilidad, Afianza les hizo creer que son sujetos de crédito, y así es como se les compromete a transferir una propiedad a nombre de la Inmobiliaria San Sebastián. Luego se efectúa una devolución por medio de arriendo a 20 años, con un interés enorme”.  

 

Para sacar experiencias

 Pedro es un habitante de la comuna de Coquimbo, quien precisamente, asegura que“este es un negocio donde se está jugando con la necesidad de las personas y en la instancia de quien necesita hipotecar sus bienes, sucede exactamente lo mismo”.

Tras conocerse por diferentes medios de otros testimonios de esta realidad, decidió comunicarse con el abogado Edson Dettoni, quien conoce al detalle situaciones como las antes descritas, para contarle de su desagradable experiencia.

“Yo tengo un departamento que estaba pagado, y en realidad en una ocasión pedí dinero y solicité una especie de garantía hipotecaria, con una cooperativa de ahorro y crédito. Terminé de pagar el crédito y se terminó la garantía hipotecaria. Pero resulta que realicé el mismo procedimiento con estos tipos de Afianza, y entendí que realizaríamos un procedimiento similar”, aseguró.

Lamentablemente, Pedro reconoció que “cometí un error, al no leer todas las condiciones, y creí que la garantía hipotecaria operaba de esa misma forma. El tema es que planteé que necesitaba un préstamo y que tenía la posibilidad de dejar el departamento en garantía. Realicé todo el papeleo y luego me encontré con las sorpresas”, aseguró.

En efecto, muy pronto se dio cuenta que las cuotas que tenía que pagar no eran fijas, sino que en UF. “Además, ellos luego te arriendan el departamento con compromiso de compra, lo que es muy diferente a un préstamo con garantía hipotecaria, ya que en esa circunstancia no te permiten vender hasta que pagues el crédito. Pero lo que hace uno es venderles el departamento a Afianza y ellos te lo arriendan con compromiso de compra”, subrayó.  

Al darse cuenta de su situación, le explicó de lo sucedido al abogado Edson Denotti.

“Efectivamente, pedí $25 millones, y al final tendré que pagar cerca de $92 millones. Y lo peor es que no puedo hacer nada con el departamento, porque es de ellos”, señaló con preocupación.

 

“Ser cautos”

Este padre de familia, oriundo de Coquimbo, reconoce que fue un error el haber tomado esta determinación. 

“Es claro que sólo en la medida que yo siga pagando, ellos no van a hacer nada con el departamento. Yo estoy al día, no me he atrasado, porque por ningún motivo quiero perderlo, porque sé a lo que me expongo. Pero estoy cancelando una mensualidad de $385 mil, lo que es realmente una suma muy elevada, y por 15 años”.

Efectivamente, asesorado por el jurista en cuestión, esta instancia califica perfectamente como usura. “Imagínate que la UF sigue subiendo y quizás cuanto más voy a terminar pagando. Quizás no fue mi caso, pero este tipo de situaciones operan cuando las personas están muy desesperadas por terminar de pagar deudas y necesitan dinero rápidamente. Por ello es que terminan hipotecando los bienes, que son lo más preciado”, señaló.

Como ciudadano, Pedro considera que “debería existir una Superintendencia que regule y fiscalice todo esto, porque existen entidades que utilizan la desesperación de las personas y terminas entregándoles tus bienes raíces”.

A su vez, sacó otra moraleja a colación, pues “lo importante es saber asesorarse y si se tienen dudas, hay que conversar con un abogado, porque se puede caer en situaciones en las que instituciones pueden caer perfectamente en la usura y el aprovechamiento”, concluyó este coquimbano, que de todas maneras continuará con las instancias legales correspondientes.

 

También hay adultos mayores

En uno de los casos que involucran a la Región de Coquimbo, también sucedió que sus afectados pensaron que habían firmado una suerte de crédito hipotecario. El abogado Edson Dettoni indicó que “para un matrimonio, de avanzada edad, la casa era el único seguro que tenía la cónyugue más joven en caso de quedar viuda. Y luego se dieron cuenta que la propiedad ya no era de ellos, y por tanto no habrá seguridad de cómo operará el seguro de degravamen.  Hemos conocido de situaciones en las que incluso pagándose completa una deuda, Afianza se ha demorado en entregar de vuelta, jurídicamente, esas propiedades”, afirmó.

Las personas deben saber que, enfrentados a este tipo de casos tienen que comprender que “no hicieron un mal negocio y no han cometido un error en su vida, sino que fueron víctimas de un delito, que los está desangrando mes a mes y que poco a poco les está llevando a perder sus hogares, de la manera más vil que es por medio de la usura”, concluyó el jurista.

 

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