¡Adrenalina acuática!
Pasaron los días grises, ya no existe la neblina ni la tradicional llovizna con la que despertábamos los días de invierno que se extendió hasta la primavera del año que pasó. Hoy despertamos con días soleados y uno de los mejores panoramas familiares se encuentra en Altovalsol donde el centro acuático de Las Curuninas, que cuenta con una extensión de 10 hectáreas y 9 piscinas, con capacidad de albergar a 2.800 personas, se ha convertido en un destino casi recurrente para que los cansados de la playa busquen en las piscinas otro tipo de diversión.
María José Vega, administradora del parque, nos cuenta que este recinto nació en el Parque Pedro de Valdivia siendo un pequeño parque de entretenciones, su nombre nace por una niña proveniente del interior de Ovalle, quien quería subirse al tren que merodeaba el lugar en forma de gusano, poniéndole ella el nombre de “Curunina”. Luego al ver el éxito en el que se transformaban decidieron trasladarse a Altovalsol donde cada año han ido agregando nuevos atractivos para ir sorprendiendo a su público, renovación que va desde entretenidos toboganes, áreas verdes y disponibilidad de estacionamiento para los que van en vehículos.
Al pagar el ticket de ingreso todos los visitantes pueden disfrutar de los diversos toboganes y uso de las piscinas cuantas veces quieran, además, se puede optar por las variadas opciones de almuerzo que ofrece el recinto.
NOVEDADES
Es tal el éxito del parque acuático que acaban de inaugurar una nueva piscina a la que han llamado “Mega curunina” que tiene 1.200 metros cuadrados con cincuenta centímetros de profundidad lo que la convierte en la piscina más grande para los niños en la región transformándose así en el mayor y nuevo atractivo del recinto. “Es una piscina que cuenta en su interior con 8 entretenidos toboganes para los menores, además de tener los clásicos hongos coloridos que lanzan agua donde también hemos incluido palmeras” comenta María José, además de recalcarnos que es una piscina ideal para niños que no saben nadar” y agrega que “la gente queda impresionada al verla y hemos recibido muchas felicitaciones”. Los ocho toboganes incluidos en esta piscina son aptos para niños de 1 año hasta los 10.
Pero no sólo esta nueva piscina es el atractivo, también lo acompañan las ya conocida “Playa El Encanto”, una pileta que tiene 90 centímetros de profundidad, ideal para que los padres puedan disfrutar con sus hijos con tranquilidad, siempre resguardados por salvavidas.
Otra entretención es “Río Lento”, una alberca que simula el movimiento de un tranquilo río donde las balsas van dando vuelta, la que tiene una profundidad de 1.30 metro, mientras que la “Cascada” tal como su nombre lo dice cuenta con una caída de agua y tiene una profundidad de 1.60 metro. Además de tener un sector de jacuzzi para que los más grandes disfruten.
Para los que se preocupan sobre la seguridad de sus hijos, el recinto cuenta con salvavidas capacitados para cualquier emergencia, en el caso de las piscinas con toboganes son dos los salvavidas que vigilan el nado de los pequeños, además de contar con una sala de primeros auxilios debidamente equipada.
TOBOGANES
Clásico son los toboganes que ofrece el parque, entre ellos destaca el “Racer” que es sólo para valientes que se atreven a subirse en él, que cuenta con 4 pistas de lanzamientos llegando a una pista de frenado. El otro que causa sensación de velocidad es el “Torbellino” siendo apto para menores de dos años y medio hacia arriba, “los niños después de lanzarse quedan impresionados porque a pesar de verse pequeño genera bastante adrenalina”, destaca María José. También se encuentra la tradicional “Anaconda” llamado así porque su forma se asemeja al cuerpo de una serpiente, en él pueden lanzarse de dos personas en balsas, siendo apta para niños mayores de 3 años, mientras que “Kamilancha” permite que niños de más de 1.20 m y se pueden lanzar de a dos en una balsa y llegar a una piscina.
ÁREAS VERDES
Pero no sólo con piscinas y toboganes cuenta este recinto, sino que también con amplias áreas verdes, las que se dividen en las 10 hectáreas que posee el centro. En ella podemos encontrar quinchos con parrillas, lavaderos, 2 restaurantes, 2 confiterías, servicios higiénicos y sala de primeros auxilios.
Y como es natural luego de pasar horas nadando y pasando un entretenido tiempo en familia es normal que los visitantes comiencen a sentir hambre. María José señala que disponen de restaurantes donde a los turistas se les ofrece, por una módica suma, el menú del día siendo totalmente optativo debido que el recinto también cuenta con zonas para picnic.
La administradora del parque invita a todos los que tengan ganas de pasarlo bien en familia y que les guste la diversión al aire libre que los vayan a visitar. “Invitamos a todos los padres que quieran volver a ser niños por un día a que nos visiten, no se arrepentirán y sus hijos tendrán una experiencia inolvidable”.