Coquimbo resistió terremoto, pero sucumbió con tsunami
Desolación era lo que se apreciaba ayer en el litoral de Coquimbo, luego que esa comuna resistiera bien estructuralmente el terremoto de 8,4 grados en la Escala de Richter, pero que gran parte del litoral sucumbiera ante el posterior tsunami que se produjo.
Incluso la Presidenta de la República Michelle Bachelet recorrió el lugar, luego que el desastre fuera mayúsculo.
En el sector de la caleta pesquera, olas de cinco metros de altura, dieron cuenta de todo lo que encontraron a su paso y destruyeron embarcaciones menores e instalaciones en tierra.
Las olas también dejaron una dura huella en el sector Baquedano, donde decenas de casas quedaron inhabitables.
Durante las primeras horas del día, se pudo apreciar embarcaciones diseminadas en la Avenida Costanera, la que fue cortada en varias partes por las olas y perdió la conectividad con La Serena.
Los afectados del sector costero no podían creer la fuerza del tsunami que los impactó ni que provocaría tanto daño
El alcalde Cristián Galleguillos que recorrió todos los sectores dañados, dijo que se hará un catastro preciso para determinar las pérdidas, aunque a priori dijo que en el sector de la caleta las pérdidas eran totales.
El drama de los comerciantes, pescadores y residentes del sector Baquedano ayer era evidente.
Héctor Contreras, quien es propietario del local de platos del mar, conocido como El Pobre Tito, recordó que en enero pasado sufrieron un gran incendio que consumió la mitad de los locales y ahora terminan perdiéndolo todo.
María Celeste, por su parte, mencionó que “lo lamentable es que uno pide ayuda y las autoridades demoran meses en dar soluciones y acá se necesita actuar rápido”.
En la misma línea, Roberto Maluenda, del sector Baquedano mencionó que “nos quedamos sin nada, será el 18 más amargo que tendremos que pasar, pero hay que levantarse de alguna forma, ojalá llegue luego la ayuda”, indicó mientras observaba los restos que quedaban de su casa.