Informan sobre las medidas para evitar explotación sexual infantil
El seremi de Justicia, Carlos Galleguillos, el Servicio Nacional de Menores, SENAME y la Policía de Investigaciones realizaron un acto de visibilización de lo que significa el delito de explotación sexual infantil, para lo cual entregaron información personalizada a las personas que circulan en la vía pública.
El seremi de Justicia precisó que la explotación sexual era un delito grave de niños, niñas y adolescentes con fines comerciales y el propósito de tener un favor. “Lo que nosotros queremos es que estas situaciones no sigan ocurriendo en la Región de Coquimbo. Las cifras indican que son más de cuatro mil niños en nuestro país y cerca del 10% se cometen en nuestra región, por lo tanto, la idea es que esta situación no se repita, por eso estamos coordinando acciones junto al Servicio Nacional de Menores y también con la Policía de Investigaciones”, señaló Galleguillos.
La autoridad llamó a denunciar este tipo de hechos, ya sea directamente al Ministerio Público, a la fiscalía, que es el órgano persecutor de este delito, ante las policías o en el Servicio Nacional de Menores.
Pero no solo llamó a denunciar, Galleguillos mencionó que se contaba con programas de atención a las víctimas, “tenemos programas para cuando haya ocurrido este delito, para generar reparación al daño efectuado y, por lo tanto, tenemos un programa que depende de una corporación y una entidad colaboradora del Servicio Nacional de Menores. Ahí se hace una intervención por profesionales del área de la psicología, asistentes sociales, sociólogos, que precisamente buscan reparar el daño causado a niños y niñas que han sido víctimas de este delito”, indicó.
Acción policial
La Policía de Investigaciones, PDI, también está preocupada de lo que está ocurriendo con los menores que están siendo utilizados, generalmente por adultos, para que presten servicios sexuales.
El jefe de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores de la PDI, Eduardo Rojas, mencionó que la prostitución infantil es un tema de alta preocupación en la Región de Coquimbo y que ellos por lo general investigan para detectar a los proxenetas o facilitadores, que son los que están detrás de la explotación sexual de menores.
Precisó que una de las formas que se utilizaba en esta zona era el llamado turismo sexual durante la temporada estival y ellos estaban abocados a detectar a quienes cometían estos delitos.
“Dentro de las formas de la explotación sexual y comercial de menores está el turismo sexual, esta es una región estival en algunos meses del año para lo cual tenemos un proyecto que se llama Vigía, donde sensibilizamos a la población en lo que es la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes”, señaló.
Casos en la región
La directora regional del SENAME, Verónica Zárate, dijo que no era fácil especificar la cifra de los menores que se ven involucrados en explotación sexual infantil, pero indicó que en la región el SENAME tenía, ingresados a 80 menores a un programa especializado que trabajaba con ellos y con su familia, “para poder reparar el daño que sufren y terminar con esta explotación a la cual están expuestos”.
La profesional mencionó que era muy importante el trabajo preventivo que se tiene que realizar para que la comunidad esté pendiente y pueda conocer cuando ocurre una situación de explotación sexual.
Detalló que “la explotación sexual no solamente está ligada al intercambio de dinero, porque también puede estar ligado a un intercambio de afecto o de protección, es un adulto que somete a un niño y que este niño recibe a cambio algo”.
También evidenció que este problema está partiendo a muy temprana edad, a los siete u ocho años a diferencia de lo que ocurría antes que afectaba más a adolescentes.
