Disconformidad por rechazo de la Corte a nulidad de juicio por femicidio frustrado
Fue el día después de una nueva decisión del Poder Judicial que indignó a la opinión pública. Claro, el martes se dio a conocer que la Corte de Apelaciones de La Serena no anulará el juicio por femicidio frustrado, el cual tuvo su final el 6 de abril del presente año, en el que el Tribunal Oral en lo Penal de Ovalle condenó al autor del delito, Marco Antonio Olmos Barraza, sólo a cinco años, pudiendo éste cumplir la pena en libertad.
La agresión había ocurrido el pasado 28 de junio del 2015, cuando el sujeto intentó asesinar a su mujer en la población Nueva Bellavista de la capital limarina, atacándola con golpes y provocándole graves heridas con una tijera de podar.
El fallo generó polémica, siendo fuertemente cuestionado no sólo en la región, sino también en todo el país, ya que consideró como atenuante que Olmos Barraza hubiese actuado “motivado por estímulos tan poderosos que naturalmente le hayan causado arrebato u obcecación, toda vez que en el momento previo a la agresión se había develado la infidelidad de su cónyuge, con quien estaba casado hacía 15 años y mantenía dos hijos en común”.
Debido a las fuertes críticas, la Fiscalía de Ovalle solicitó un recurso de nulidad, para que el juicio que terminó con la criticada sentencia no tuviera efecto y se llevara a cabo otro. Sin embargo, éste fue rechazado por la Corte de Apelaciones, dando un duro revés a las aspiraciones del ente persecutor.
Críticas
De inmediato, los cuestionamientos volvieron. Tanto desde el Sernan, el sector Justicia y agrupaciones ligadas a la defensa de los derechos de la mujer consideraron la decisión de la Corte como una “mala señal”, en un año en que a nivel país se han conocido casos de violencia de género que han impactado a la opinión pública. “Esperábamos que la situación fuera diferente, no vamos a cuestionar la decisión, pero no es bueno que estas cosas pasen”, sostuvo la directora del Sernam, Marcela Carreño, el mismo día martes, una vez conocida la resolución.
Consultado, el seremi de Justicia también se mostró algo molesto por la situación. Aunque precisó “que los fallos se respetan, pero uno no tiene por qué estar siempre de acuerdo con ellos”, manifestó.
Agregó que esperaba que el juicio fuera anulado. “Nosotros compartimos la opinión que ya han dado desde el Sernam, la interpretación de la atenuante (los celos) establecida por el tribunal fue muy extensiva y el dictamen está dando una muy mala señal para la sociedad, ya que podría establecerse que una infidelidad puede justificar un delito grave como una agresión a una persona. Por eso, te insisto, la señal no es positiva, porque cada día vemos que se incrementa este tipo de agresiones y por lo tanto, un tribunal, al pronunciarse a través de una sentencia, debiera tratar de establecer todas las herramientas jurídicas que están a su alcance para proteger a quienes están en una relación asimétricamente, como lo es la relación entre un hombre y una mujer”, precisa el seremi.
Agrupación
Desde la agrupación Creándonos, la cual defiende los derechos de las mujeres, la directora Alejandra Sepúlveda coincidió con el seremi y señaló que la sentencia implica una mala señal también en términos culturales. “Estamos dando una muy mala imagen. Esta era la oportunidad para que los tribunales se reivindicaran por la decisión que se había tomado en primera instancia, que dejó libre a esta persona que intentó matar a una mujer, pero no lo hicieron, por lo que estamos viendo un retroceso cultural en nuestra sociedad. Justo cuando pensábamos que estábamos avanzando pasan cosas como esta, que nos hacen pensar qué tanto habíamos avanzado y cómo poder mantener esos avances. No podemos seguir en esta estructura patriarcal, y sin tener un enfoque de género bien definido, porque si es así, siempre van a suceder este tipo de cosas. Me parece que en este caso la Corte no actuó con la cultura suficiente y teniendo esa visión de género”, precisó.
Última instancia
Pero desde la Fiscalía todavía no dan todo por perdido. Tal como lo manifestó el persecutor que lleva el caso, Herbert Rohde, ya se presentó un recurso de apelación en forma subsidiaria que busca revocar el beneficio de libertad condicional al sujeto, para que cumpla la pena de 5 años tras las rejas y no en libertad.