Washington Torres: "Coquimbo Unido no puede volver a pasar por lo mismo"
Viene de Santiago, de una población que hizo y sigue haciendo historia. En la Victoria, cuenta, la cosa es complicada, más en estos tiempos donde se ve harta delincuencia. Pero es su población. Ahí vive su gente, sus amigos. Por eso, cada vez que puede se arranca para estar con ellos. Con quienes siempre lo alentaron. Con los mismos que estuvieron ahí cuando llegó a Santiago Morning el año 2000 y que dos años después lo vieron debutar en el primer equipo.
Washington Torres (32) fue capitán del Chago y vivió momentos complejos, principalmente con el descenso, pero también vivió alegrías cuando en dos ocasiones logró el ascenso y el campeonato. Estuvo hasta el año 2011 donde fue capitán, en un equipo donde brillaron Esteban Paredes y Diego Rivarola. También jugó en Unión La Calera, San Marcos y Ñublense. Hoy su presente es Coquimbo Unido, donde ya se arranchó junto a su señora Débora Villablanca y sus dos hijos, Aron (7) y Emiliana (2).
Cuenta que está feliz y que sólo espera responder a la confianza entregando buen fútbol y mucha entrega.
“Hace tiempo me querían traer y nunca se habían dado las cosas, ya que mi pase pertenecía a Santiago Morning y eso siempre fue una traba para poder llegar a Coquimbo. Cuando estaba Luis Musrri se intentó, pero finalmente las cosas no se dieron. Ahora con el profe “Coto” resultó y feliz de estará acá. Finiquité con el Chago y todo fue más fácil para poder llegar a Coquimbo Unido”, cuenta Torres, quien desea quedare por harto tiempo en la zona.
Dice que le tiene mucho cariño al Chago, pues se formó ahí como futbolista, haciendo muy buenas campañas, especialmente en los años 2010-11-12, pero que siempre pasaba lo mismo y nunca pudo firmar en un equipo grande por el tema del pase.
“No pude ir a otro equipo más grande, pues la traba siempre fue del Chago, del presidente y su vicepresidente, que siempre pedían una fortuna y nunca se llegó a acuerdo con los otros equipos”.
Reconoce que cuando llegó a Coquimbo asumió inmediatamente que se debe dejar en el pasado lo realizado el torneo anterior, donde hasta la última fecha se peleó por mantener la categoría.
“Todo jugador desea cosas importantes y acá no es la excepción, ya que queremos el ascenso y ojalá poder lograr el campeonato. Coquimbo Unido es una bonita plaza y ojalá podamos trabajar bien, sacar buenos resultados para que así no pasemos por lo del torneo pasado, que harto se sufrió”.
Estás claro que la gente lo primero que le pedirá será hacer un buen campeonato…
“Lo hablamos con los compañeros y tenemos claro que no podemos nuevamente volver a pasar por lo mimo. Pero con el equipo que se está formando creo que lograremos cosas importantes, porque están llegando muy buenos jugadores”.
¿Qué faltó para haber dado ese paso importante en tu carrera?
“Cuando llegué al Chago no ganaba nada. El pase era de ellos y cuando pudo cambiar la suerte, me faltó alguien al lado que me dijera lo que debía hacer. Ganaba 200 lucas cuando partí y luego te hacen firmar para ganar diez veces más. No tenía a nadie que me aconsejara y cuando firmé, varios clubes me querían, pero ya era tarde. Pero quién sabe si algún día vuelvo. Dejé muchas amistades en el Chago”.
Joven asesinado
Santiago Morning, por historia, ha contado siempre con jugadores que han surgido de las poblaciones. Por ejemplo, el año 1975, cuando el equipo estaba en Primera, el goleador del torneo fue Víctor Pizarro con 27 goles. El “Pelusa”, como lo apodaban, también era de la población La Victoria. Y así han pasado muchos, como lo cuenta Torres.
“Seguramente en Colo Colo y la “U” es igual, y también en otros equipos, pero en el Chago, especialmente, siempre se ha dado eso. Yo compartí camarín con Francisco Huaquipán, Mauricio Cataldo, Miguel “Jalea” Hernández, Michael Ríos, Fernando Manríquez, todos de distintas poblaciones de Santiago. Además, estábamos con el “Clavo” Godoy, un técnico que tiene mucha cercanía con los jugadores, más cuando son de población. También fui amigo del Leo Osores, niño que mataron en la disco hace poco. Fue lamentable, ya que era un buen chico. Tenía un buen futuro”.
