José Sulantay: "Demostraron que podemos ser más de lo que creemos"

Tras las celebraciones del domingo se esconde el trabajo de un hombre que estuvo con estas estrellas cuando no los conocía nadie. Cuando solamente tenían las ganas de ser campeones
José Sulantay: "Demostraron que podemos ser más de lo que creemos"
José Sulantay: "Demostraron que podemos ser más de lo que creemos"
martes 28 de junio de 2016

El día después del triunfo. El día después de la fiesta y aunque la algarabía se quedó en el ayer, la alegría todavía sigue en el aire tras la coronación de Chile en la Copa Centenario. Este lunes fue un día distinto, la gente andaba más amable y más feliz, algo que hoy por hoy es muy difícil de ver. Hasta el sol apareció en todo su esplendor para coronar la escena. Sin embargo, tras las celebraciones vistas a lo largo del país y las del plantel en el MetLife Stadium, se esconde el trabajo de un hombre que muchas veces ha sido olvidado o relegado a lugares secundarios por la prensa. Quizá restar mérito sea más doloroso que ser omitido, pero José Sulantay dice que, a esta altura de la vida, su satisfacción más grande es el enorme reconocimiento que siente por parte de los chilenos.

Fue él quien dirigió a la mayoría de las actuales estrellas de la Roja cuando nadie los conocía, cuando como todo joven solamente tenían sus sueños, las ganas de ser grandes y las ansias de relegar a malos recuerdos todo el historial negativo de los procesos anteriores: triunfos morales, faltas de disciplina, excusarse de los fracasos culpando a otros y la amistad con la calculadora. Fue Sulantay quien les dijo a la mayoría de que continuaran trabajando duro cuando muchos críticos, especialmente por la prensa y las nacientes redes sociales, se mofaban de ellos cuando decían que algún día serían campeones. Fue él quien les dijo que iban por buen camino, a pesar de haber caído con Argentina en esa polémica semifinal de Canadá 2007, cuando perdieron 3-0 y el “Pitbull” ya mostraba sus garras enfrentando a un soberbio Ángel di María y les pedía paciencia ante un sociedad exitista que vive exigiendo triunfos inmediatos, sin importar muchas veces cómo se logren.

Hoy el “profe” está retirado de las canchas profesionales pero sigue ligado al mundo del fútbol, el deporte que enfatiza que le dio los mejores momentos de su vida, al cual todavía siente que puede seguir aportando, pero desde la perspectiva de la experiencia. Por esta razón, fue difícil contactarlo. “Estoy en la cancha” nos dijo, aun así eso no fue impedimento para que mostrara mediante esta entrevista cómo un triunfo deportivo de esta envergadura, algo que para los intelectuales más puristas puede parecer algo tan trivial, logra traspasar su ámbito y ayudarnos a ser una mejor sociedad. “Ayer demostramos que debemos querernos como chilenos, que podemos ser más de lo que creemos”, sentenció con énfasis.

Su relación con el plantel

- ¿Cómo afectará a futuro la obtención de la Copa América Centenario?

“Demuestra que esta selección viene y sigue prendida desde hace tiempo. Todavía tiene rodaje para rato. Estas dos copas, sumo la del año pasado, les da más ánimo a jugadores y cuerpo técnico de continuar cosechando triunfos importantes para el país. A ellos nadie les ha regalado nada y eso hace que tengan ese gran espíritu, que los fortalece en instancias importantes como las vividas ayer”.

-¿Todavía tiene contacto con los jugadores?

“Casi nunca lo he buscado. Los técnicos son muy celosos y se sienten molestos si ven a uno de sus dirigidos hablando de un proceso anterior. Salvo casos excepcionales, pero encontrarlos es muy difícil. Yo los tengo en mi equipo y cuando se van, los dejo ir. Les sigo trayectoria eso sí, pero de manera silenciosa, por respeto a sus entrenadores”.

-¿Siente que ellos están agradecidos de usted?

“La verdad no lo sé, eso es cosa de ellos. A algunos les he visto mensajes. Ellos hablan de los técnicos del momento. ¿Los ves hablando ahora de Sampaoli? Es lo mismo que pasó cuando se fue Bielsa. En mi caso, yo sigo en contacto con la prensa que todavía se me acerca a preguntarme cosas por haber ido con ellos a dos mundiales juveniles, pero no me voy a pasear a Santiago a que se me vean en el estadio, a mostrarme. Como te dije, uno debe respetar al cuerpo técnico que esté al mando de la selección”.

-¿Qué huellas dejó usted en ellos?

“La forma de jugar, el coraje, la entrega, la personalidad y la polifuncionalidad. En este punto me gustaría detenerme porque ha sido clave. Ellos aprendieron a jugar en varias posiciones, es más, muchos de ellos juegan en otros puestos distintos de los que yo los tenía. Por eso a los técnicos que siguieron les ha ido bien y les irá bien mientras esto se mantenga, puesto que la polifuncionalidad permite que nunca quede una posición en la cancha sin estar bien cubierta”.

-¿Ha pensado dirigir en un futuro una selección adulta?

“No, ya no. Ya estoy retirado. Siempre he actuado hasta cuando he podido. Lo mismo que cuando fui futbolista profesional. Yo dije que después del Mundial de Canadá me iba a retirar. Claro que intenté continuar dos años como técnico, en Coquimbo Unido y en Iquique, sin embargo, no cambié de opinión y dejé la actividad. Hoy estoy dedicado a otras cosas pero el fútbol quien me dio los momentos más lindos de mi vida”.

-¿Piensa que hay recambio para la Copa Mundial de Qatar 2022?

“Eso es ya otro tema, es otro trabajo y otro proceso. Se tiende a hablar mucho de generaciones y estoy en desacuerdo con eso. Son procesos, hay trabajos detrás de cada triunfo o derrota. No es por arte de magia. Creo que es mirar muy a futuro. Los resultados que se obtengan dependerán mucho con lo que contemos para ese entonces”.

-¿Cómo los descubrió?, ¿cómo vivió con ellos su proceso de formación?

“Equivocadamente se usa ese término porque yo no soy formador, soy entrenador de planteles adultos. Yo no soy formador. Solamente saqué lo mejor de mis experiencias, de mis éxitos y fracasos como futbolista para inculcarles los valores del jugador tipo que me gusta, que son los que describí anteriormente. Fui a cada club a verlos jugar, como un asistente más. Iba sin avisar para que evitar recomendaciones de dirigentes y técnicos. Los veía actuar dos o tres veces y si me gustaba, ahí recién me acercaba a las autoridades del club para decirles que quería tener a x jugador como seleccionado nacional”.

-¿Siente que los jugadores han cambiado con el tiempo?

“En lo profesional claro que sí y el año pasado quedó claramente demostrado. En la historia nunca una Selección Chilena había ganado un título internacional. Superaron el tercer lugar del Mundial del ´62 y le ganan a Argentina y Brasil jugándoles de igual a igual, algo que antes era impensado porque se entraba a la cancha pensando que era imposible vencer a esos monstruos. Cambiaron el trabajo y los pensamientos que venían inculcándose desde años atrás, como pensar que debían haber jugadores claves sobre los que recaía toda la responsabilidad de sacar el equipo adelante, la idea del llamado triunfo moral y conformarse con poco. La idea es que esto se mantenga a futuro, ya que si se pierde todo lo que se ha avanzado se puede ir al suelo”.

-El próximo año se cumple una década de la derrota ante esta Argentina en el Mundial Sub-20 de Canadá, que significó perder el pase a la final. ¿Hasta hoy sigue pensando que ese partido podría haberse ganado?

“Estoy totalmente convencido hasta ahora de que podríamos haber sido campeones del mundo aquella vez. Nadie podía ganarnos, tuvimos hasta una racha de cinco partidos sin perder, veníamos invictos. Nuestro resultado más bajo era solamente un empate con Austria. Tuvieron que poner un árbitro especial para debilitarnos y eliminarnos expulsando a Gary Medel y a Dagoberto Currimilla. Es más, la prensa allá y los sitios oficiales reconocían que nosotros fuimos el mejor equipo del Sub-20 y que merecíamos ser campeones. Hasta el mismísimo Joseph Blatter, cuando me entregó la medalla de bronce, me dijo que habíamos sido los mejores”.

La gente lo reconoce más que los medios 

-¿Siente que los medios de comunicación han olvidado su rol en la formación de esta selección?

“En realidad, nunca me ha preocupado mucho que ellos me reconozcan. Ahora recién preguntan desde dónde aparecieron estos grandes jugadores. La prensa es muy veleidosa y vive de los momentos, creen que esto partió recién ahora y eso es mentira, porque la historia de esta selección partió en el Sudamericano de Colombia en el 2005, donde dieron sus primeros pasos jugadores que destacaron en la final de ayer, como José Pedro Fuenzalida y Gonzalo Jara. Incluso Charles Aránguiz y Eduardo Vargas, quienes no pudieron asistir a ese campeonato juvenil: Charles quedó fuera de la nómina y Eduardo porque se lesionó jugando por Cobreloa. Del plantel que fue a competir a la Copa Centenario, 17 jugadores empezaron conmigo y de los titulares que jugaron la final ante Argentina, 9 los tuve cuando recién estaban comenzando sus carreras, como es también el caso de Edson Puch, a quien hice debutar cuando dirigía en Deportes Iquique. La prensa es muy triunfalista y pesimista. Con una derrota se olvidan de todo el esfuerzo que hay detrás de cada proceso”.

-¿Qué siente cuando ve que la gente reconoce su trabajo en los primeros pasos de este exitoso plantel?

“Es lo mejor del mundo. La gente no es como la prensa, no tiene compromisos. Son sinceros y no se les puede engañar. He recorrido el país dando charlas y el cariño que recibo es extraordinario. Se me acercan, me felicitan, me agradecen, me abrazan y me piden fotos. Ellos creen que yo lo hice todo y no es así. Yo estuve en la formación de los jugadores, después cada entrenador que ha estado con ellos, sea en la selección o en sus clubes, ha aportado lo suyo”.

Un fenómeno

-Finalmente, sabemos que el fútbol es un fenómeno social y que estos jugadores han llevado muchas alegrías al país. Son los únicos que no les han fallado y han cumplido sus promesas, a diferencia de otros actores sociales tradicionalmente llamados a los liderazgos, como los políticos y los medios de comunicación. Cuando fueron a Canadá con usted y decían que iban a ser campeones, muchos acá en Chile se rieron de ellos. Hoy con dos títulos en menos de 365 días han demostrado que otro Chile es posible. ¿usted cree que sus actitudes se han traspasado a la idiosincrasia nacional y están formando un nuevo chileno?

“Claramente. El fútbol es un fenómeno social potente, por algo es el deporte más masificado en el mundo. La fuerza que tiene el fútbol remueve las entrañas de los países. Es cosa de ver lo que está pasando ahora: mientras nosotros no cabemos de alegría, en Argentina no pueden lidiar con la pena, la rabia y la frustración. Espero que sigan apareciendo nuevos grupos y que esto, no solamente siga, sino que vaya creciendo aún más. Luchar es la palabra clave. 

Yo siempre les exigí que pelearan, que corrieran cada pelota hasta que el partido terminara. Me alegra todo lo que han logrado, porque dan un lindo mensaje a los jóvenes. Acá siempre se había pensado que la persona luchadora era mediocre, que era alguien que no se le podía y que por esto debía esforzarse más. Demostraron que para progresar en la vida no basta sólo con las ganas, sino que hay que lo principal es trabajar duro por llegar a la meta. Yo espero que con esto la juventud cambie y que el periodismo cambie, que cambien sus ideas.

Lo que más deseo es que los jugadores tengan una vida intachable, para que los jóvenes se reflejen en ellos y dejemos en el pasado todos los récords negativos que tenemos actualmente, como ser campeones mundiales en alcoholismo, drogadicción y sedentarismo. Tenemos que cambiar pero para bien. Chile puede ser mucho más grande de lo que creemos. Triunfos con éstos son un llamado para nosotros, de creer que tenemos y podemos desarrollarnos más en otros ámbitos de la vida, no solamente en el tema deportivo”.

Una vida dedicada al fútbol

José Sulantay nació en Coquimbo el 3 de abril de 1940 y aunque actualmente se dedica a la política como consejero regional, continúa ligado al fútbol, deporte que ha marcado su vida. Comenzó su carrera profesional en 1957, defendiendo los colores de Club Deportes La Serena, donde militó hasta 1961. Posteriormente pasó por O´Higgins, volvió a La Serena en 1964, donde estuvo un año, para luego irse a Palestino. En 1968 dio el salto al extranjero. El Salvador fue su primer destino, donde estuvo solamente dos años, jugando por Universidad El Salvador y Atlético Marte. Su segunda parada fue Guatemala en 1970, donde también estuvo dos años. Allí jugó por Atlético Cobán y Aurora. Al año siguiente decidió volver a Chile, llegando a Antofagasta Portuario y terminando su carrera en Coquimbo Unido en 1973. Su aventura como entrenador inició en la escuadra pirata en 1976 y de ahí pasó por La Serena, Antofagasta, Ovalle, Cobreloa, Palestino, O´Higgins y Rangers, llegando a la Selección Preolímpicia en 2003. Al año siguiente dio el salto en su carrera llegando a la Sub-20, con quienes clasifica al Mundial de Holanda. Matías Fernández, Gonzalo Jara, Marcelo Díaz y Carlos Carmona destacaron en ese plantel. Tras ser transferido a la Sub-17, volvió a la Sub-20 y logró el bronce en Canadá 2007 derrotando por la mínima a Austria, destacando figuras como Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Mauricio Isla y Gary Medel. Estuvo a punto de dirigir la selección adulta, pero problemas con Harold Mayne-Nicholls, presidente en aquél entonces de la ANFP, impidieron su llegada y marcó su alejamiento de las selecciones nacionales. Meses después llegaría Marcelo Bielsa.

José Sulantay fue declarado “hijo ilustre” de la ciudad de Coquimbo el 11 de agosto del 2007.