CNR pretende rehabilitar 950 pequeños embalses que datan de la época de la Cora
Según cifras aportadas por la Comisión Nacional de Riego (CNR), en épocas de la Corporación de Reforma Agraria (CORA),entre 1962 y 1973, se construyeron 956 pequeños embalses entre las regiones de Coquimbo y Bío Bío, muchos de los cuales quedaron en desuso y que ahora, a través de un programa gubernamental, se buscará que sean recuperados y rehabilitados para contribuir a incrementar los niveles de acumulación del recurso hídrico y aminorar así los efectos de la sequía.
Así lo informó el subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, quien explicó que se trata de una iniciativa que se ha convertido en una muy buena opción en la zona. “Años atrás se hicieron muchos tranques por la CORA, y un montón de estos tranques se perdieron, se embancaron, la gente no los cuidaba, o simplemente quedaban abandonados. Hemos hecho un trabajo de recuperación de ellos que nos ha dado excelentes resultados, porque son pequeñas obras, pero grandes soluciones para territorios por número de agricultores acotados en cada zona”, precisa.
La secretaria ejecutiva de CNR, Loreto Mery, señala que a través de un trabajo conjunto que han desarrollado con Indap, a lo largo del país han detectado un total de 956 tranques ex Cora entre la región de Coquimbo y Bío Bío. “Cuando había disponibilidad de agua no nos preocupamos mayormente de la infraestructura con la que contamos, tenemos ejemplos de algunos que han sido utilizados con otros fines, porque no estaba la necesidad de. Ahora que está la necesidad, estamos viendo cómo los recuperamos, cómo hacemos esa rehabilitación, porque obviamente el costo que significa para el Estado es mucho menor que construir uno nuevo y éstos están en las áreas netamente agrícolas, por lo tanto es factible hacer ese trabajo”.
En este momento, plantea, se encuentran en un proceso de diagnóstico para ver cuál de ellos es posible volver a dejarlos operativos. “Acá en la región estamos catastrando y esperamos a final de año poder tener el resultado de ellos, ver efectivamente cuáles son recuperables, cuáles no, en qué situación se encuentran, quiénes los tienen, porque hay muchos que eran parte de bienes comunes que se vendieron después de terminado el proceso de reforma agraria, entonces, hay que analizar eso”.
Pero lo importante, agrega la autoridad, es que va a ir asociado a un programa de la ley de fomento al riego especialmente para esa rehabilitación. “Estamos diagnosticando, no para saber cuántos hay, sino que para ver cómo con la ley de fomento hacemos un programa especial que permita su recuperación”, enfatiza.
“El desafío es cómo aseguramos la disponibilidad del recurso, en este caso esta zona tiene un gran capital, porque se construyeron desde la década del 60’ en adelante los grandes embalses y que permiten hablar a la fecha de un 43% de capacidad embalsada, pero también podemos asegurar en niveles menores, que es el trabajo que se está haciendo para que asociaciones de canalistas pequeños o agricultores en forma individual puedan tener disponibilidad del recurso en aquellos momentos que haya escasez, sobre todo en la temporada de verano”, indicó.
En este sentido, recalca que además se está trabajando en poder hacer una conducción adecuada a través de un mejoramiento de sus propios canales y de una tecnificación a puerta de predio “que es a lo que finalmente estamos apostando, en cómo hacer más eficiente el uso del recurso que cada día se hace más escaso y cada día tiene mayor demanda”, puntualizó Mery.