Expertos debaten sobre la reducción del estrés laboral

Comunicación horizontal, mejores liderazgos y compensaciones pueden reducir el estrés laboral. El 50 % de las licencias médicas en Chile están relacionadas a problemas de salud mental.
Los conductores de la locomoción colectiva se enfrentan a  extensas jornadas labores donde deben soportar la congestión vehicular, la responsabilidad de conducir  y también la relación con los pasajeros e incluso enfrentar a los delincuentes.
Los conductores de la locomoción colectiva se enfrentan a extensas jornadas labores donde deben soportar la congestión vehicular, la responsabilidad de conducir y también la relación con los pasajeros e incluso enfrentar a los delincuentes.
lunes 04 de julio de 2016

La competitividad, el estar expuesto a extensas horas de trabajo y la imposibilidad de compatibilizar la vida familiar y el ocio, son las principales causas de un mal que está atacando de forma silenciosa a miles de  trabajadores.

Cansados, con dolores musculares, irritables y siempre preocupados de algo que deben hacer. Así se siente gran parte de los trabajadores en Chile. Es que el agobio que les provocan ciertas condiciones laborales los ha superado y ahora es el estrés el que los maneja.

En países desarrollados, el estrés laboral es la segunda enfermedad más común en los trabajadores luego del dolor de espalda. Nuestro país no escapa de estas preocupantes cifras y según varias encuestas realizadas, el 18,7% de los empleados quieren cambiarse de trabajo por sentirse estresados. Según la encuesta GFK Adimark 3D-2013, uno de cada tres chilenos se siente demasiado estresado y en el 2014 el 48% de las licencias médicas que manejaba la Asociación chilena de Seguridad (ACHS) son debido a problemas de salud mental, como depresión y estrés.

La sicóloga laboral de la Universidad Central, Daniela Ríos, señala que el estrés  de forma simple es una condición laboral que supera las capacidades del sujeto. Está dada por causas como un liderazgo deficiente; falta de reconocimiento que puede ser  en la remuneración como también por parte de sus pares o jefe respecto al trabajo realizado; poca capacidad de conciliar la vida familiar con el trabajo, cuestión que se da mucho en las mujeres y también el crecimiento personal y profesional.

 “Finalmente el trabajador siente que no vale su esfuerzo y no se siente una persona plena en su lugar de trabajo o que es capaz de abordar las demandas que tiene en su puesto”, explica Daniela.

Sus primeros síntomas  son irritabilidad, cambios en el estado de ánimo, estar cansado, y por ello “ya no rindes en el trabajo  y comienzas a tener conflictos con el entorno”. Además se somatiza la condición y los trabajadores sufren dolores musculares, problemas gastrointestinales o incluso aparición de enfermedades reumatoides  o derivar en una depresión.

Entre los principales efectos  se encuentra el ausentismo laboral o por el contrario el presentismo, que “es estar en mi trabajo, pero me siento enferma, no soy productiva; estoy físicamente, pero no conectada a mis labores diarias”, explica la especialista. Si el estrés está presente en un sujeto con personalidad adictiva, puede incluso derivar en alcoholismo y drogadicción. “Te conviertes en un adicto a algo que te genere placer de manera momentánea, porque cuando el estrés se acentúa es un estado de constante insatisfacción”.

 

QUIÉNES ESTÁN EN RIESGO.- Según la especialista, no existe un rango  de edad para que el estrés se produzca. Aclara sí que quizás puede darse más en los jóvenes que comienzan a trabajar, porque aún no están adecuados a la presión laboral y les cuesta organizarse.

Los adultos para Daniela, organizan mejor sus tiempos  y manejan ciertas técnicas para poder evitarlo. Son técnicas de autocuidado que tiene que ver con llegar al trabajo a la hora, organizar el día, dormir las horas necesarias, entre otras.

“Los jóvenes que están recién emprendiendo y están entrando a este ritmo demandante  que es nuevo y que muchas veces no han adquirido técnicas para evitar el estrés , causan esa leve desviación”.

Según una estudio de la consultora Human Search los trabajos que generan mayor estrés laboral en Chile son :  Controlador de tráfico aéreo, Piloto de avión, conductor de locomoción colectiva, Ejecutivos de Call Center y Atención de Cliente, Juez, profesor, periodista, médicos y profesionales de hospitales, Vendedor y corredor  de la bolsa.

Jorge Galleguillos, presidente de Lincosur, señala que existen muchas causas para que los conductores de la locomoción colectiva se estresen cumpliendo sus labores. Las jornadas laborales pueden ser extensas y además deben soportar la congestión, la responsabilidad de conducir  y también la relación con los pasajeros e incluso enfrentar a los delincuentes. “Yo no he visto licencias médicas por estrés, pero sí que nuestros conductores no llegan al trabajo o a las rutas que les corresponde y uno sabe que debe ser porque están cansados y tensionados”.

Asegura que tanto en su línea, como en toda la región, se está trabajando por modernizar el sistema para el cobro del pasaje por ejemplo, para que de esta manera el conductor esté atento al tránsito y no a cobrar pasajes, validar tarjetas de descuentos o discutir con usuarios que exigen o insultan por bajarse en cualquier lugar.

Otro ejemplo es el de los periodistas, profesión en que la modernidad y la llegada de nuevas tecnologías no disminuyó la precarización laboral, sino que la aumentó. Sin horario fijo  y disponibles ante la “noticia”, no sólo se genera prisión en el trabajador, sino que también afecta la vida familiar.

Javiera Olivares, presidenta del Colegio de Periodistas de Chile, señala que en la institución se ha detectado que las nuevas tecnologías han generado cuadros de mayor estrés en los profesionales, que no tienen horario fijo y que además deben ser poli funcionales. “Aquí hay dos ejemplos de precarización que avanza  con la evolución de las nuevas plataformas mediales, que generan una condición de estrés que va creciendo, porque más que nunca tu requieres tener la noticia pronto, porque hay mucho mas formas de informarse por parte del ciudadano”.

Olivares agrega que tras detectar estas situaciones, desde el colegio de periodistas se trabajó en un proyecto de ley que buscaba eliminar el inciso 2° y 4° del articulo 22 del Código Laboral en los contratos de los periodistas, para generar una jornada laboral con horario fijo y el uso de horas extras en situaciones concretas. Sin embargo, aún está en discusión, luego de que el Gobierno solicitara mejoras, que tras un año, aun no se presentan. “Estamos en la cuenta regresiva, porque se nos prometió en junio entregar la nueva versión de la modificación del proyecto que nosotros ingresamos, pero esto debiera ocurrir ahora, porque sino seguiremos cursando el proyecto incorporado en la Cámara”,  señala la periodista.

 

TRABAJO EN CONJUNTO.- En el año 2013 se promulgó en Chile una nueva normativa que instala un instrumento de evaluación de medidas para la prevención de riesgos psicosociales en el trabajo. Un protocolo que se inició como marcha blanca por dos años  en la Banca, Transporte y Retail.

Cristian Villarroel, funcionario del Ministerio de Salud y coordinador de  este protocolo explica  que se miden  con esta herramienta cinco factores: Exigencias psicológicas, Trabajo activo y desarrollo de habilidades, Apoyo social en la empresa, Compensaciones y Doble presencia.

“Por primera vez se regula lo que tiene que ver con la organización del trabajo, en el modo de producción y productividad; cómo llevamos a cabo las tareas que requiere la empresa. Es un paradigma distinto, porque no es el riesgo clásico, sino que tiene que ver con cómo nos preparamos para producir”, señala Villarroel.

Esto se realiza a través de una evaluación  que los trabajadores, de forma voluntaria y anónima, realizan a sus empresas. Sin embargo éstas últimas deben hacerlo de forma obligatoria desde septiembre del año 2015 en todos los sectores de la economía nacional.

Para la participación, cada organización debe generar equipos de trabajo cuyo objetivo sea sensibilizar a los empleados respecto a esta encuesta que nace en Dinamarca y que luego fue validada en España  y también en Chile. Esto porque una de las obligaciones que deben cumplir las empresas es un 70% de participación de los trabajadores en este protocolo.

“Es un cuestionario probado a nivel mundial y pondera la percepción de los trabajadores respecto a su lugar  de trabajo. Se  evalúan diferentes ámbitos o dimensiones y uno puede ver si las cargas son muy altas, si hay mucha exigencia sicológica, si hay apoyo por parte  de la jefatura, recompensa del empleador hacia los trabajadores, el tema de si es posible crecer laboralmente y también como afecta el trabajo  con la vida familiar, si me influye o me deja poco espacio”.

Según lo realizado hasta el momento en diferentes empresas, Cristian Villarroel señala que una de los principales riesgos psicosociales que pueden llevar al estrés laboral son la falta de liderazgo o la calidad de éstos, la carga de trabajo y exigencias sicológicas y por último las compensaciones.

EL seremi de salud, Rosendo Yáñez, agrega que en Chile existía una deficiencia respecto a los riesgos psicosociales  presentes en el trabajo y que con esta normativa y este protocolo, se puede  conocer la realidad de cada organización y con ello generar cambios. Además la autoridad sanitaria debe fiscalizar que se cumplan las medidas correctivas de los riesgos detectados hacia la empresa y la institución administradora como la ACHS, Mutual de seguridad o IST-

“Nosotros vamos a tener un rol fiscalizador fuerte para que la empresas cumplan y vean por la salud mental de sus trabajadores. Si la empresa no cumple haremos los sumarios  sanitarios correspondientes, de acuerdo a la normativa, haciendo un llamado a las empresas a preocuparse de la salud mental de sus trabajadores”, señala la autoridad.

Por su parte el coordinador nacional de este protocolo, indica que durante estos dos años de aplicación de la encuesta, las medidas correctivas no implican un alto costo económico al empleador, sino que están relacionadas a cohesión de equipos de trabajo y escuchar las demandas de los trabajadores.

“Es un poco cambiar la cultura laboral que hay en nuestro país que en general es bastante vertical en   cómo se toman las decisiones y se llevan  a cabo las tareas.  Esto intenta que el trabajador tenga participación  en la decisión de las diferentes actividades que se realizan, ya que ellos saben cómo es su trabajo y  que existan espacios transversales para tomar medidas en conjunto. Así hemos visto que las buenas medidas que han dado buenos resultados, no significan enormes gastos de dinero por parte de la empresa”.

Así sumando al autocuidado de cada trabajador en organizar la jornada, dormir las horas que corresponden, comer sano, y generar tiempo para el ocio y otras actividades como el deporte, se puede lograr la disminución del estrés laboral.