Envenenamiento de perros en Cerro Grande habría sido intencional, pero sería un hecho aislado
Había preocupación en el sector de Cerro Grande. Claro, la semana pasada a través de las redes sociales y medios de comunicación se advirtió de una eventual matanza de perros que estaba afectando a este sector y otros de La Serena.
Los afectados, aseguraban que sus mascotas antes de morir habían consumido salchichas envenenadas. Y de hecho, se dijo que el veneno que había causado la muerte de los animales era un peligroso tóxico, ilegal en el país, conocido como “El Asesino”.
Aquello, llevó al SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) a dar inicio a una investigación para determinar qué estaba causando este mal en los canes, y tras efectuar un operativo durante el fin de semana no encontraron ningún tipo de elemento químico en el sector. Así lo informó el director regional del SAG, Jorge Fernández. “Funcionarios nuestros recorrieron el sector, y no encontraron absolutamente ningún indicio de muerte de algún tipo de fauna silvestre, ni cebos, ni elementos que pudieran constituir algún tipo de tóxico en ese momento”, sostuvo.
Sin embargo, tras reunirse con la veterinaria que atendió a los canes afectados, sí se constató que habían sido intoxicados con una sustancia nociva, aunque ésta no sería la que se había mencionado en su minuto, aquella que estaba prohibida en el país. “Nos contactamos con una de las personas afectadas y con el veterinario que atendió a los perros ese día que fueron envenenados. Se conversó con ella y de acuerdo a su diagnóstico clínico, efectivamente se trató de una intoxicación que en forma genérica se cataloga como una intoxicación por organofosforado que es un tipo de plaguicida que se utiliza normalmente en labores agrícolas. Es decir, no se puede afirmar que se trate de la sustancia de la que se habló en su minuto”, indicó Fernández.
INTENCIONALIDAD. Pese a que en el sector inspeccionado por el SAG, no se encontraron evidencias de tóxicos, el que los animales fueron envenenados no es puesto en duda por la institución, ya que efectivamente, los canes consumieron un alimento que contenía un elemento que no pudo haber llegado de manera casual al lugar. “Es difícil que el tóxico que, de acuerdo a los exámenes, consumieron los perros haya estado ahí de la nada. Además, no hay predios agrícolas cercanos, donde se utiliza este plaguicida. Los perros comieron un alimento en el cual estaba este tóxico, por lo que efectivamente hay una intencionalidad de dejar alimento envenenado (…) Pero, al no haber encontrado más elementos tóxicos en el sector, ni fauna dañada, se presume, y eso es lo que esperamos, esto se trate de un hecho aislado”, sostuvo. 4602i
RECUADRO: LLAMAN A DENUNCIAR HECHOS
Pero hay algo que preocupa en el SAG. Ocurre que ellos, como entidad, tuvieron que iniciar la investigación por su cuenta, al enterarse de la situación por los medios de comunicación ya que ningún afectado dio aviso de la situación, por lo mismo, hacen un llamado a ponerse en contacto con la institución de producirse una situación similar. “El llamado es a que la ciudadanía se ponga en contacto con nosotros. Porque en este caso no nos enteramos por ellos. Así que insisto, los ciudadanos, ante un evento de esta naturaleza deben llamarnos a nosotros”, precisó.
LO QUE HAY QUE SABER
¿Qué sucedió?
El SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) inicia una investigación tras la muerte de cuatro perros que consumen alimentos contaminados.
¿Por qué sucedió?
Esta investigación se da porque presuntamente el elemento nocivo era un plaguicida prohibido en Chile.
¿Qué consecuencias tuvo?
Tras realizar diligencias, el SAG determina que efectivamente los animales fueron envenenados, pero, con un plaguicida normal, aunque de manera intencional.