Eduardo Rojas, jefe de la brigada de delitos sexuales y menores de la PDI de La Serena: "En el 80% de los casos, los abusos sexuales son cometidos por conocidos o familiares"

El comisario llama a la comunidad a estar alerta ante este tipo de ilícitos y llama a los padres de menores de edad a generar lazos de confianza con sus hijos que les permitan detectar a tiempo cuando ocurren estas situaciones.
viernes 02 de septiembre de 2016

Cuando el día miércoles se supo de la captura de un sujeto que se mantenía prófugo de la justicia por violar a su hija biológica de 13 años, hubo conmoción. Claro, según información entregada por la policía, los abusos, ocurridos en la parte alta de Coquimbo en el 2013, fueron reiterados, causando un profundo trauma en la menor.

A través de las redes sociales, los lectores de diario El Día repudiaron el hecho. Nadie comprendía cómo un padre puede llegar a hacerle algo así a la que es su hija biológica.

Sin embargo, desde la Brigada de Delitos Sexuales y Menores de la PDI, el comisario Eduardo Rojas, explica que episodios como este no son poco habituales, ya que en la mayor parte de los casos de abusos sexuales y violaciones quien comete el delito es un familiar o un conocido.

-¿Es algo habitual que ocurran estas cosas, el hecho de que sean familiares los que cometen los abusos sexuales?

“En términos generales, no solamente los familiares, lo común es que el imputado, la persona que comete el delito es conocido de la familia, alguien cercano. Esto pasa en el 80% de los casos, y puede ser un familiar directo, un vecino etc.”.

-¿Y cuál es el análisis?, ¿por qué se da esta situación?

“Hay muchos factores que influyen en que esto sea algo habitual. Se puede deber a problemas de alcoholismo, drogadicción que muchas veces se dan en las familias. También el hacinamiento que se produce en hogares de un nivel socioeconómico más bajo, los padres o padrastros pueden compartir habitación, camas. Es fuerte, pero en personas determinadas puede influir este tipo de cosas. Es la realidad”.

-También se da el caso de que los abusadores sean personas que van a trabajar a las casas. Hace poco se supo del caso de un jardinero…

“Sí, eso también es habitual. Hay un riesgo ahí, por eso las familias deben ser muy cuidadosas a la hora de contratar a las personas. Además, hay un tema del cuidado que debe haber ahí con los hijos. Los padres deben saber siempre dónde y qué están haciendo los hijos, y lo que les está pasando para así evitar que algún sujeto inescrupuloso pueda embaucar a un menor”.

-En ese sentido, el controlar a los hijos se vuelve más difícil con el tema de Internet y las redes sociales…

“Chile no está ajeno a la globalización, y sí, este puede ser un factor de riesgo, pero no hay que tenerle miedo a las redes sociales ni al acceso a Internet, lo que sí hay que intentar evitar que los menores de edad estén sin control en la red. Los padres tienen que saber qué están haciendo sus hijos, por eso hay que evitar los computadores en las piezas, y en cuanto a los teléfonos celulares, aunque es difícil, los padres deben llevar un control de con quién se comunican, con quién se conectan y que no estén hasta altas horas de la madrugada utilizándolos”.

-¿Pero se puede llevar ese control?, ¿parece difícil?

“No es difícil, pero va a depender del trabajo de los padres, y de lo intensa que sea la supervisión. Hay que estar alerta todo el tiempo atentos. Tampoco se trata de caer en la paranoia, pero esto se debe hacer con rigurosidad”.

-¿Qué conductas pueden alertar a los padres de que sus hijos están siendo abusados?

“No todos los menores demuestran esto de la misma manera, pero sí hay ciertos comportamientos que pueden prender la luz de alerta. A veces los niños se vuelven más retraídos, puede haber una baja en las notas en el colegio, suelen ponerse más irritables. En fin, lo que te quiero decir es que ante cualquier cambio de conducta importante en un menor es un llamado de alerta para los padres”.

-¿Y cómo debe reaccionar un padre ente esto, cómo debe abordar el problema?

“Se debe acercar a conversar de inmediato. El tema de la confianza que se tenga con ellos es fundamental, y esa confianza hay que dársela. Porque además, si esta confianza ya está instalada desde antes, si al menor le pasa algo no va a esperar para ir a contarle a sus padres.

-En general cuando hay abusos, ¿es habitual que las denuncias se hagan de inmediato o la tónica es que esto demore, ya sea porque el hecho se oculta, o porque el menor no lo cuenta?

“Siempre hay una cifra negra, pero la verdad es que en el último tiempo lo que nosotros hemos podido percibir es que la gente está denunciando más, ya no se guarda tanto silencio como sí sucedía hace 20 años atrás”. 4602i

CITA 1: “hay que intentar evitar que los menores de edad estén sin control en las redes sociales”. 

CITA 2: “Ante cualquier cambio de conducta importante en un menor es un llamado de alerta para los padres”.