El volante Pedro Cortés deja Coquimbo en acuerdo con el club
“Aló, Pedro, me gustaría que mañana fueses a la sede del club, porque mi papá quiere conversar contigo”, le dijo el gerente general de Coquimbo Unido, Pablo Morales, al entonces jugador Pedro Cortés, a solo días de que se cerrara el libro de pases para la actual temporada.
Y claro, el accionista mayoritario, Sergio Morales, tenía un mensaje bastante claro para el jugador que llevaba más de catorce meses sin poder jugar, debido a una compleja lesión que sufrió en su rodilla.
Por su parte, Cortés olfateaba perfectamente lo que se le venía, puesto que en la pretemporada que hizo Coquimbo Unido en Salamanca, no fue considerado por el cuerpo técnico. Algo raro pasaba porque Cortés ya contaba con el alta médica.
“Pedro, hemos conversado varias veces con la directiva, y queremos llegar a un acuerdo contigo. Como sabes, llegaron varios jugadores que juegan en tu puesto, por lo que sería bueno que empezaras a buscar alguna alternativa”, le dijo frontalmente Sergio Morales.
No lo querían más
En otras palabras, le estaba diciendo que Juan José Ribera no lo iba a utilizar en esta temporada, y que ellos no querían seguir pagándole el sueldo –cercano a los dos millones de pesos- si es que no iba a jugar. El tema complejo es que Cortés tenía contrato hasta mayo del próximo año, y Morales quería evitar un despido para no tener que finiquitarlo.
“Si quieres, podemos hacer alguna cláusula de salida. De lo contrario, si te quieres quedar, tendrás que jugar un mínimo de partidos hasta diciembre para permanecer con nosotros. Depende de ti que resolvamos esto de la mejor manera”, recuerda el jugador según insistió Morales.
En ese instante, el jugador pensó que quedarse en el club sin tener la posibilidad de ganarse un puesto en la cancha –porque Ribera no lo iba a considerar- sería raro, absurdo y fome. Por tanto, aceptó el acuerdo. “Lo mejor en ese momento, era que llegáramos a un acuerdo que ellos me estaban proponiendo. Yo también me pongo en los zapatos del club, y entiendo que para ellos ha sido un costo grande el tenerme tanto tiempo sin poder jugar”, comentó Cortés.
Pero toda esta historia empezó a escribirse en mayo de 2015, cuando el volante de 28 años se sometió a una cirugía del cóndilo femoral, tras un desgaste en el cartílago de su rodilla izquierda. El tiempo de recuperación era de cuatro meses. Se hizo todo con normalidad, y Pedro Cortés contó con el alta médica en septiembre del año pasado.
Crudecimiento debido a las canchas
Sin embargo, el entrenamiento de Coquimbo Unido en las canchas sintéticas de La Pampilla y San Juan, provocaron un recrudecimiento en su rodilla, generando un edema óseo, y además, la rotura de su menisco interno, por lo que tuvo que ser operado nuevamente en diciembre de 2015.
Otros tres meses fuera. Su recuperación volvió a ser lenta. Se instaló en Santiago junto al ex central Elian Parrino, y en la clínica MEDS realizaron los trabajos de rehabilitación kinésica. Pero la lucha de Cortés por reintegrarse al fútbol sería aún más compleja, puesto que en marzo de este año, volvió a tener un edema óseo y además, una fractura por estrés mecánico de su platillo tibial.
La causa fue el haber entrenado constantemente en canchas duras y en mal estado. El doctor Jorge Cheyre, quien operó a Pedro Cortés del cartílago y luego del menisco interno, señaló que “el problema fue que el tipo de cancha donde hacían el entrenamiento no era recomendable para pacientes con lesiones de cartílagos recientes, y eso hizo que se recrudeciera la recuperación, generando recaídas de inflamación en su rodilla, y por consiguiente, se echó marcha atrás todo lo que habíamos avanzado”.
A fines de julio, Cortés logró tener el alta médica definitiva y comenzó a entrenar de manera normal con el plantel pirata hasta que recibió el llamado del hijo de Sergio Morales. Por ahora, Cortés está sin club y recuerda con cariño el trato que recibió mientras luchaba por recuperarse.“De todas formas me voy tremendamente agradecido del club, que se portó excelente mientras yo estaba en rehabilitación”.
En lo que resta de este semestre, tiene la intención de entrenar de manera particular en un gimnasio y en arena, para que a fin de año pueda estar en un 100% y ver si algún club quiere contar con sus servicios.
Eso sí, le hubiese gustado una revancha en Coquimbo Unido, por todo el esfuerzo que hizo en su recuperación, y todos los meses que pasó pensando en el día que volvería a jugar con el pirata en el pecho. “Mi intención siempre fue quedarme, por todo el tiempo que había esperado el regreso. Quería jugar acá. Quería quedarme a pelear el puesto con toda la gente que llegó. Pero bueno, finalmente lo mejor era que llegásemos a un acuerdo”.