Mauricio Toro llega al Museo Nacional de Bellas Artes
El trabajo del fotógrafo Mauricio Toro Goya se ha caracterizado por el rescate de procedimientos antiguos, destacando entre ellos el ambrotipo, proceso fotográfico que crea una imagen en positivo directa en una placa de cristal y que el artista estudió en México, y su uso en contextos y temáticas contemporáneos.
Toro Goya ha trabajado y documentado con profundidad el cruce que se da en Latinoamérica entre religiosidad, cultura de masas y política, desde un punto de vista neobarroco. Ese es precisamente el eje que une a las series fotográficas “Milagreros”, “Imagen divina” y “Gólgota, Caravana de la muerte”, que se exhibirán desde el 8 de septiembre en “Caprichos: imágenes rebeldes” en el Museo Nacional de Bellas Artes, hasta el próximo 30 de octubre.
Todas las series, realizadas para que en conjunto lograran un cuerpo de obra pensado para esta exposición, se basan en un eje investigativo que tiene que ver con la llegada de la imagen de la Virgen María (Blanca), que fue traída a América en el período de la Conquista española, y a la que se le cambió el color a una Virgen morena para “evangelizar” y “civilizar” mediante el genocidio. Estos antecedentes se repiten a lo largo de la historia de Latinoamérica y, a juicio del autor, constituyen la complejidad mestiza de nuestra cultura, y son usados como referencias en su obra.
De acuerdo a Mauricio Toro Goya, además de las tres series, en esta oportunidad el público podrá apreciar también “antecedentes y distintos objetos que dan cuenta de proceso creativo de cada serie. La exhibición incluye además una pieza en cine (cortometraje) que será estrenada en esta presentación en el Museo Nacional de Bellas Artes.