Vecinos acuden a la justicia contra municipio por decisión de renovar patente a controvertida discoteca

Los habitantes del sector aseguran que los clientes del recinto “Arcángel” generan serios desórdenes afuera de sus casas mermando el histórico lugar de La Serena. La pugna también se ha instalado en el Concejo Municipal, donde hubo integrantes del cuerpo colegiado que cambiaron su voto a último minuto permitiendo el funcionamiento del recinto. Aquello generó los cuestionamientos de sus pares y de la opinión pública.
jueves 02 de febrero de 2017

Martes 31 de enero e Irene Machuca junto a Nancy Olivares, ambas integrantes del comité de fomento del Barrio Almagro están nerviosas, pero esperanzadas.

Se encuentran en plena sesión del Concejo Municipal, donde se decidirá si se le renueva o no la patente de alcoholes a locales del centro de la ciudad a los cuales se les había revocado, pero que apelaron a la resolución.

Uno de estos recintos es la discoteca “Arcángel”, ubicada precisamente en el Barrio Almagro, el más antiguo de La Serena y el segundo más tradicional del país y tanto Irene como Nancy, quienes están ahí en representación de los vecinos, no quieren que vuelva a funcionar. Y es que según ellas, lo cual luego corroboraríamos con los demás vecinos, el local ocasiona graves perjuicios en el sector donde viven principalmente adultos mayores.

Sin embargo, el concejo diría otra cosa. Contra todo pronóstico finalmente aprobarían la patente de venta de alcoholes en la discoteca, en una estrecha votación. Con seis votos a favor “Arcángel” obtuvo el permiso para seguir funcionando.

VECINOS INDIGNADOS. En el Barrio Almagro no lo pueden creer. Y es que además de las dirigentes que asistieron al Concejo municipal, los vecinos comunes y corrientes también estaban esperanzados en que la discoteca dejara de funcionar, o, al menos no pudiese expender alcohol.

En un recorrido por el sector conversamos con los habitantes y manifiestan que la situación ya se ha vuelto insostenible. Claro, según dicen todos los fines de semana deben soportar, además de los ruidos, riñas y gente circulando en estado de ebriedad que sale del recinto transitando por fuera de sus casa.

Ana Santana, quien vive hace 70 años en el sector asegura sentirse decepcionada por la decisión adoptada por el cuerpo colegiado. “Nosotros elegimos a los concejales para que nos representen a nosotros no a la gente que le hace mal a los vecinos. Mire, acá hay gente de la tercera edad, personas que están enfermas y tener que soportar esto siempre les hace mucho mal. Acá a veces salen curados, nos golpean las puertas de las casas y hacen sus necesidades en la calle, entonces no podemos estar de acuerdo con esto”, manifiesta.

En esa misma línea la vecina Alicia Aguilera, cuenta que justo en frente los jóvenes que asisten a la discoteca hacen “la previa”, cosa que ella y su familia tienen que soportar. “Yo misma he tenido que ver cómo los jóvenes se golpean entre ellos y una no sabe qué hacer, se puede llamar a Carabineros, pero se los llevan, pasa una semana y las mismas personas vuelven a estar haciendo lo mismo”, asegura.

DIRIGENTES. La presidenta del Comité de Fomento del Barrio Almagro, Irene Machuca, ratifica lo expresado por los vecinos, y se lanza en picada contra el concejo municipal, aduciendo que en ocasiones anteriores el cuerpo colegiado había sido categórico en no darle la patente a este local. Sin embargo, cambiaron de opinión. “No estaba en nuestros planes el que se les diera la autorización, porque antes ya les habían revocado la patente. Yo no me explico qué pasó por la cabeza de estos concejales, ni qué intereses primaron, pero cambiaron de parecer, lo más impresionante fue el vuelco que tuvo el concejal Alejandro Pino, que fue quien puso la rúbrica para que la discoteca siguiera funcionando, siendo que primero había votado que no, después se abstuvo y luego dijo que sí. Es inexplicable”, sostiene Machuca.

En relación a las acciones que seguirán como organización, asegura que no se quedarán de brazos cruzados y que buscarán los resquicios legales para revocar la decisión tomada por el concejo. “Hay informes que indican que esta discoteca es perjudicial para los vecinos, informes que dicen relación con la acústica y otros asuntos. Así que vamos a ir a la contraloría a presentar un reclamo formal y a solicitar que esto se investigue y para eso voy a poner a disposición todos los antecedentes del caso. Haremos todo lo que esté dentro de la Ley para poder revertir esto”, indicó Machuca.

LA VOTACIÓN POLÉMICA. Tras la votación, tal como lo consigna Irene Machuca, el más cuestionado fue el concejal Alejando Pino Uribe. Claro, fue su voto el que finalmente definió la decisión.

Ante la ausencia del concejal Ramón González, se requerían seis votos para volver a otorgarle la patente al “Arcángel”, y se contaba con cinco: Lombardo Toledo, Mauricio Ibacache, Pablo Yáñez, Jocelyn Lizana y el alcalde Roberto Jacob se mostraron favorables a la discoteca, mientras que Lucía Pinto y Robinson Hernández dijeron que no.

La decisión entonces dependería que de que uno de los tres concejales que se abstuvieron –Alejandro Pino, Luis Aguilera y Carlos Thenoux-manifestara una postura y sorpresivamente fue Pino quien lo hizo a favor del recinto, lo que para muchos fue impensado. Sin embargo, en ese momento argumentó que su voto obedecía a que no quería “que el Concejo entrara en conflicto”.

Al ser consultado este  miércoles, evitó referirse a la situación y al por qué había cambiado su voto precisando que, “primero me gustaría saber qué piensa la gente del lugar. No voy a responder a algún cargo de algo (…) Mi voto fue uno más”, dijo escuetamente.

ALCALDE RESPONDE. Quien también votó a favor fue el alcalde de La Serena Roberto Jacob, manifestó que ellos habían escuchado a la junta de vecinos del centro ya que ellos eran los interlocutores válidos en este caso. Sin embargo, entendió la molestia de los integrantes del Comité de fomento del Barrio Almagro liderado por Irene Machuca, señalando que están en todo su derecho a interponer las acciones que estimen convenientes. “Ellos pueden acudir a la justicia, pueden acudir a la contraloría, que son las instancias que todavía les quedan así que no hay mayor inconveniente (…) Yo voté a favor, y creo que no es perjudicial para el Barrio Almagro en el cual nosotros hemos desarrollado muchos proyectos a favor, pero independiente de por quién voté yo, acá la aprobación la hizo el voto de los concejales”, sostuvo Jacob.

VOTO CONDICIONADO. Jocelyn Lizana, fue otra de las que se mostró favorables a que la discoteca continuara funcionando con normalidad. Eso sí, aseguró que su voto era “condicionado”, a que el recinto cumpliese ciertos requerimientos en los próximos seis meses cuando se vuelva a evaluar si se le renueva o no la patente de alcoholes. “Yo aprobé la patente, pero dije claramente que si no veía cambios votaría en contra. Dije que tenían que conseguirse un estacionamiento privado para que los automóviles no se instalen afuera de las casas, también que se comprometan con los vecinos que al terminar la noche en el exterior de la discoteca quede en buen estado y además que generen una campaña de educación a su clientela para que cuiden el barrio y su local, si esto no ocurre mi voto será negativo cuando haya que revaluar”, dijo la concejala.

EN CONTRA. Junto a Robinson Hernández, Lucía Pinto fue una de las que votó en contra de la renovación de la patente al recinto, ya que para ella no cumple con todos los requisitos. “Aquí, además del tema acústico, hay muchas otras cosas. Cuando la gente sale de este local, salen ebrios, hacen sus necesidades en las veredas y se han provocado mayores focos de conflicto para los Carabineros. Esas para mí fueron razones súper importantes para no renovar la patente. Y por otra parte también porque el Barrio Almagro es uno de los más tradicionales que tenemos y hay que recuperarlo (…) Creo que con esto, teniendo en cuenta que muchos concejales cambiaron de opinión, esta es una mala señal que estamos dando como concejo, fundamentalmente por los vecinos”, indicó Pinto.

VISIÓN DE LA DISCOTECA. Diario el Día se contactó con la administración del local “Arcángel” quienes rechazaron las acusaciones realizadas por los vecinos del sector y aseguraron que funcionan totalmente ajustados a la normativa. Es por eso, dicen, que finalmente les otorgaron la patente. “Nosotros tenemos muy buena relación con muchos vecinos, y siempre estamos en contacto con ellos, lo que pasa es que la señora Irene (Machuca) con su agrupación está en contra de nosotros. Pero es falso que afuera de nuestro local se produzcan riñas o que nuestros clientes hagan sus necesidades en frente. Nosotros, como comunidad gay somos súper cuidadosos con ese tipo de cosas (…) Hay que pensar además que nosotros llevamos 12 años trabajando en el lugar y siempre hemos respetado tanto a los vecinos como lo tradicional que es el barrio”, manifestó el administrador Raúl Cofré.

CARABINEROS

El mayor de la Primera Comisaría, Ricardo Arriagada, fue claro. “Esta discoteca no ha presentado mayores problemas”.  Asegura que ellos como institución en los últimos años han registrado muy pocas peleas o riñas en el sector y que en general el comportamiento que tendrían los clientes de esta discoteca sería bueno. “Es un local que tiene buenas relaciones con los vecinos y te insisto, nosotros en el ámbito policial no hemos tenido problemas. Se han cursado partes por autos mal estacionados, pero eso ocurre en gran parte del sector céntrico de la ciudad”, precisó Arriagada.