Definirá ante Platense en el Sánchez Rumoroso

Coquimbo rescata un empate dorado en Argentina

El campeón chileno igualó 1-1 en el estadio Ciudad de Vicente López por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Diego Sánchez fue la gran figura al contener un penal en el segundo tiempo y, cuando el encuentro expiraba, Guido Vadalá marcó el tanto que dejó completamente abierta la llave.
El portero Diego Sánchez lideró a Coquimbo Unido ante Platense, logrando un valioso 1-1, lo que dejó abierta la llave para la revancha del próximo miércoles en el Francisco Sánchez Rumoroso. (Foto: EFE)
El portero Diego Sánchez lideró a Coquimbo Unido ante Platense, logrando un valioso 1-1, lo que dejó abierta la llave para la revancha del próximo miércoles en el Francisco Sánchez Rumoroso. (Foto: EFE)
miércoles 12 de agosto de 2026

Coquimbo Unido volvió a demostrar que está preparado para competir en el plano continental. En un partido intenso, exigente y cargado de emociones hasta el último segundo, el conjunto aurinegro rescató un valioso empate 1-1 ante Platense en Argentina, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

El resultado dejó completamente abierta la serie, que se resolverá el próximo miércoles 19 de agosto en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso. Allí, con el respaldo de su público, el equipo dirigido por Hernán Caputto buscará sellar una clasificación histórica entre los ocho mejores del continente.

La gran figura de la noche fue Diego Sánchez. El portero pirata sostuvo al equipo en los momentos más complejos y, especialmente, cuando Platense tuvo la posibilidad de sentenciar el partido desde los doce pasos. A los 82 minutos, el “Mono” contuvo el lanzamiento penal de Guido Mainero y luego volvió a responder ante la insistencia de Nicolás López.

Su actuación mantuvo con vida a Coquimbo, que encontró el premio definitivo en la última jugada del encuentro. Una habilitación de Cristian Zavala fue aprovechada por Guido Vadalá, quien apareció para decretar la igualdad y desatar el festejo de los cerca de 2 mil aficionados aurinegros presentes en el estadio.

Platense impuso la presión

El comienzo del partido respondió a lo esperado. Platense trató de imponer las condiciones desde los primeros minutos, empujado por su público y consciente de la necesidad de obtener una ventaja antes de viajar a territorio chileno.

El equipo conducido por Martín Palermo adelantó sus líneas, presionó la salida aurinegra y buscó profundidad mediante las proyecciones por ambos sectores. En el centro del campo, Franco Zapiola comenzó a asumir la conducción del juego y a conectar con los hombres más adelantados.

Coquimbo no conseguía acomodarse. La presión argentina dificultaba la circulación y obligaba al campeón chileno a jugar demasiado cerca de su propia área. Lucas Pratto y Luis Riveros permanecían aislados, mientras Cristian Zavala tampoco encontraba espacios para desplegar su velocidad.

Cuando el encuentro parecía entrar en una fase de mayor equilibrio, Platense encontró la apertura del marcador.

A los 35 minutos, Juan Ignacio Saborido avanzó por el costado y envió un centro preciso al área. Luciano Giménez se anticipó a Elvis Hernández y conectó un cabezazo que dejó sin opciones al portero aurinegro.

El 1-0 premió la mayor claridad exhibida por el conjunto de Palermo durante la primera etapa. Platense había logrado imponer su intensidad, recuperar cerca del área visitante y generar peligro mediante la movilidad de sus volantes y delanteros.

La reacción aurinegra

El equipo aurinegro regresó a la cancha con una postura distinta. Juan Cornejo comenzó a proyectarse con mayor libertad por el sector izquierdo, mientras Zavala elevó su protagonismo por la derecha y empezó a imponerse en sus duelos frente a Tomás Silva.

El campeón chileno aceleró sus transiciones, ganó las segundas pelotas y consiguió instalar el juego en territorio argentino. Platense perdió la claridad que había mostrado en la etapa inicial y paulatinamente fue retrocediendo para proteger su ventaja mínima.

A los 55 minutos, una asociación entre Zavala y Pratto terminó con un cabezazo forzado del experimentado atacante, que se elevó por sobre el travesaño del arco defendido por Juan Pablo Cozzani.

Caputto profundizó la búsqueda con el ingreso de Guido Vadalá. El cambio entregó mayor movilidad al ataque y le permitió a Coquimbo juntar más futbolistas cerca del área rival.

A los 62’, una rápida combinación entre el recién ingresado Vadalá, Pratto y Riveros generó la ocasión más clara para alcanzar la igualdad. La acción fue neutralizada en última instancia por Saborido, quien desvió la pelota al tiro de esquina cuando los aurinegros se preparaban para definir.

A esa altura, el representante chileno se encontraba completamente lanzado en busca del empate. Intensificó la presión, elevó el ritmo, recuperó con rapidez y comenzó a encerrar a Platense contra su propio arco.

El Calamar apostó por administrar la diferencia, aunque careció de la tranquilidad necesaria para hacer circular el balón y alejar el peligro de su última línea.

Sánchez mantuvo viva la ilusión

Después de una pausa cercana a los 70 minutos, originada por el fuerte desgaste de los jugadores, Palermo pidió calma y mayor control del balón. Caputto, en cambio, incentivó a sus dirigidos para sostener la intensidad y continuar atacando.

El descanso favoreció inicialmente al conjunto argentino, que consiguió recomponer sus líneas y volvió a generar peligro. A los 82 minutos llegó la jugada que pudo cambiar por completo la historia del encuentro.

Tras la revisión del VAR, el árbitro Juan Benítez sancionó una infracción de Luis Riveros sobre Guido Mainero dentro del área. El propio atacante asumió la responsabilidad de ejecutar el lanzamiento penal, sin embargo no pudo doblegar al arquero coquimbano quien leyó correctamente la trayectoria y contuvo el disparo. En el rebote apareció Nicolás López con la intención de convertir el segundo, aunque el “Mono” volvió a reaccionar para evitar la caída de su portería.

La doble intervención se transformó en el punto de inflexión del partido. Platense dejó escapar la posibilidad de establecer una ventaja considerable y Coquimbo entendió que todavía tenía una oportunidad.

Zavala, uno de los jugadores más desequilibrantes del segundo tiempo, encontró el espacio para habilitar a Vadalá. El atacante argentino aprovechó la ocasión y convirtió el 1-1 que silenció al público local y desató la celebración de los cerca de 2 mil hinchas del Barbón.  

Ahora todo se definirá en el Francisco Sánchez Rumoroso el próximo miércoles por el premio de avanzar a la ronda de los ocho mejores del continente.

Coquimbo rescata un empate dorado en Argentina
Coquimbo rescata un empate dorado en Argentina