¿Qué esconde realmente la mente de un pirómano?
Mientras la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) cifró en 3.782 el número de damnificados por la tragedia y confirmó 119 focos de incendio activos, la justicia despliega personal para descubrir una posible presencia de pirómanos. En este punto, el fiscal nacional Jorge Abbott fue enfático en señalar que las personas que resulten culpables de la acción del fuego podrían arriesgar desde cinco años hasta presidio perpetuo.
Bajo este escenario, Isabel Puga, psicóloga de la Universidad Central expresa que le parece interesante que se pueda debatir acerca de la intencionalidad de los siniestros, ya que puede que se trate de un pirómano, como puede que no. “En general, los pirómanos suelen tener un trastorno de personalidad, caracterizado por un problema de regulación emocional, dificultad para ponerse en el lugar del otro, problemas de auto regulación, y una fuerte fascinación por la acción del fuego”, explica.
Agrega que “es tan fuerte la atracción que sienten que están dispuestos a generar algo más allá que una fogata normal, llevándolos incluso a provocar un incendio por el placer que les produce”. Sin embargo, destaca que uno de los aspectos característicos de las personas que padecen piromanía es que “también ayudan a combatir las llamas, lo que se explica por el placer que les ocasiona estar cerca del fuego. Ahora, en el caso de quienes activan las llamas y luego se van, estamos hablando de un incendiario, persona que busca una consecuencia determinada”.
¿Cómo operan?
La especialista explica que al momento de actuar, los pirómanos no sienten miedo porque experimentan una sensación de adrenalina frente a situaciones de riesgo. “Lo viven como algo emocionante y se activan gracias a la tensión que sienten en el momento. No existe ningún estudio que revele por qué eligen el fuego como un escape para liberar la adrenalina, y en ese sentido es difícil identificarlos”.
Si bien resulta complejo detectar cuando estamos frente a una persona con trastorno de piromanía, existen pequeños indicios que podrían facilitar la tarea. Lo cierto es que son muy intensos, inestables emocionalmente y presentan dificultades para expresarse. La psicóloga Isabel Puga detalla que “en la infancia son inquietos, impulsivos y egocéntricos”, agregando que “existen tratamientos para trabajar los trastornos de personalidad, pero son complejos y a largo plazo”.
Mayor riguosidad
Recientemente un brigadista de la Conaf fue detenido tras ser acusado de participar de un incendio en Cauquenes, situación que recuerda a un hecho similar ocurrido en julio del año pasado, cuando detuvieron a un bombero por su presunta participación en una serie de siniestros en Coquimbo. En dicha oportunidad el superintendente de la institución, Heriberto Martínez aseguró que exigirán examen psiquiátrico a voluntarios. 6002i