Revelan las bondades tras la práctica del judo

 El profesor Gustavo Parra y Carlos Marino buscan que las autoridades lo asuman como un deporte fundamental en la formación. Los profesores Gustavo Parra y Carlos Marino están concentrados con sus alumnos en el Coliseo Monumental. Ahí tienen la tranquilidad para enseñar esta disciplina.

Fundamentalmente son los profesores  quienes destacan las cualidades y virtudes que tiene el judo, en su etapa formativa. Es una de las disciplinas preferidas por los chicos. Aprenden valores, el respeto, desarrollan sus capacidades físicas, psíquicas, el compañerismo. “El beneficio es múltiple”, dice el profesor Gustavo Parra, quien desde el sector El Hinojal, en Las Loicas,  trabaja con chicos del área de la ruralidad para fomentar esta disciplina en su forma de vida. Atraído  de manera particular por su esposa japonesa Hisako Ikeda, con la que tiene tres hijos, todos cultivadores de este deporte, tiene claro que hay una  fuerte injerencia en la masificación de esta disciplina, por sobre el adormecimiento que muestra el gobierno o los encargados de las administraciones municipales.

Parra, profesor sensei del colegio Pablo Freire en El Hinojal, se desempeñó durante cinco años en el IND. Las clases que se impartían un par de veces a la semana terminaron siendo difíciles de llevar en lo económico al tener que trasladarse desde ese sector a La Serena, por lo que decidió cambiar de rumbo y entregar la misma enseñanza en su sector,  a chicos de las localidades de Altovalsol, Marquesa, Las Rojas, El Hinojal y Quebrada de Talca.

“Tenemos alumnos de todas las localidades de alrededor a la escuela. Los trasladamos en un furgón que hace el recorrido y en el tatami comenzamos a prepararnos y entrenar”, asegura el sensei, quien,además, se reúne con ellos los sábados (de 10:30 a 13:00 horas) en el Coliseo Monumental de La Serena, “de hecho acá nos acompañan los papás, ya que de esa manera se obtiene un mayor compromiso de todos”, explica en el recinto serenense.

Recalca que a través de esta disciplina han podido entregar más opciones en el deporte a los chicos, lo que también ha sido valorado por la directora Ximena González, con quien se desarrolla una labor de integración y complementación. Hace hincapié en que  lo primordial es comprometer a los papás de los chicos, “lo ideal es que ellos nos acompañen como lo hicieron en el viaje a Ovalle. Primera vez que salimos, lo que ya es un logro importante, como el resultado que obtuvimos”, indica.

Si bien la enseñanza del judo se concentra en una etapa completamente formativa, precisa Parra que queda para siempre en sus cultores, “es una etapa de iniciación. Hay muchos niños que comenzaron conmigo y ahoya ya son adultos que han vuelto a continuar por el perfeccionamiento. Han crecido, se independizan, después ya van solos a la competencia, que es lo que queremos en parte,  en esa entrega de los valores que tiene la disciplina”.

Parra resume su amor por el judo en gran parte por su esposa, una japonesa llegada al país hace varios años con quien tiene tres hijos que siguen sus pasos en el judo y que ya han comenzado a sumar medallas en torneos regionales, “mi señora ha sido determinante en la práctica del judo, por este deporte la conocí y tenemos  tres chilenos-japoneses chicos, esa es mi principal razón. Quería que hicieran deporte y prefiero que hagan esto porque acá aprenden valores, disciplina, suman una buena conducta, que es primordial en este deporte y en la vida”.

Esa relación con Hisako comenzó hace más de una década. Él se trasladó desde Santiago al sector de Quebrada de Talca a realizar un campeonato, “invité a unos japoneses que nos dieron a conocer su cultura. En esa delegación venía Hisako que estaba en Chillán por un trabajo de dos años con su gobierno. Después al terminar ese tiempo de dos años, volvió a su país y se vino definitivamente a Chile a vivir conmigo, yo dejé todo en Santiago y partimos al valle donde estamos hoy. Ha sido una gran decisión, tenemos tres hijos”, complementa.

A esos tres chicos que ya cultivan se suma un número cercano de 20 jóvenes que entrenan periódicamente, “ya viajamos a Ovalle a competir y en julio próximo se nos viene el campeonato zonal de Valparaíso, julio 25, para el que estamos entrenando y preparándonos”.

Para el presidente del club Charles Tissot y delegado regional, Carlos Marino, el objetivo es que esta disciplina esté en cada ciudad del país, “hay que lograr que en cada ciudad tengamos un centro formativo de alto rendimiento, es la única manera de sacar el judo adelante, una disciplina que estaba hasta hace unos años un poco olvidada, pero gracias al sensei  Gustavo Parra, estamos tratando de sacar adelante”, reconoce.

 

RESPONSABILIDAD

Y no sólo enfatiza en la trascendencia de esta disciplina, sino en que pueda fortalecerse con el apoyo de las autoridades, “la idea es que esta disciplina, declarada por la Unesco como el mejor deporte para el niño en desarrollo, por lo que dice relación con disciplina, salud, educación, conlleva muchas cosas. Le hemos hecho entender a las autoridades que no es responsabilidad de los clubes la educación y la salud, sino que responsabilidad del gobierno y las municipalidades y en ese sentido han entendido que es una tarea en conjunto, no sólo una tarea de los sensei, alumnos o presidentes de clubes. Nosotros podemos postular algún proyecto para campeonato, pero en sí, las escuelas formativas debieran estar en cada comuna, en cada municipalidad para que esto se siembre y tenga su cosecha”.

 


LA FRASE
“Estamos muy contentos de entregar los conocimientos del judo a los niños de los pueblos rurales”, Gustavo Parra, profesor de judo. 


LA CIFRA
4 fueron las medallas de oro que logró el colegio Pablo Freire en el Campeonato Regional de Judo celebrado en Ovalle.

 

Frente a los retos, Marino cuenta que han comenzado de gran forma este 2017, ya que con la participación de 3 judokas en el selectivo universitario con miras al mundial de China 2017 realizado en Santiago,   lograron que uno de ellos clasificara. Se trata de Ricardo Segovia Collao (UST), quien obtuvo el primer lugar en su serie, “es el representante de la región y del Club Charles Tissot IV Región”, indicó el sensei, resaltando que Ricardo  forma parte de los profesores de dicho club en el área de alto rendimiento.

También participaron Matías Véliz (ULS)  que logró un tercer lugar y   Cindy Cortés (UCN), quien  se ubicó en el segundo lugar.

 

REGIONAL EN OVALLE

El Campeonato Regional de Judo,  bajo la responsabilidad de la Federación, se realizó en la comuna limarina reuniendo a competidores de la Universidad de La Serena, Coquimbo, La Serena, Vicuña y  del colegio Pablo Freire, representado por los alumnos de Gustavo Parra, con quienes cosecharon el título por equipos.

1° Takerud Parra Ikeda (cat. 11 años)
1° Izumi Parra Ikeda (7 años)
1° Felipe Vargas (8 años)1° Raúl Vega, (9 años).
2° Matías Vargas (9 años)
2° Renato Vega (8 años). 
 

COLOR DE LOS CINTURONES
•••   Desde el nivel básico se va subiendo el nivel en la medida que mejore su técnica. Existen una serie de llaves dentro de cada color de cinturón que, evidentemente, se complican a medida que se superan los diferentes grados, también llamados Kyus. En occidente, los grados establecidos son siete. Se empieza con el cinturón blanco para luego pasar al amarillo, naranja, verde, azul, marrón y, por último, negro. Al alcanzar este último color el judoca ya logró una buena técnica y podrá convertirse en instructor de la disciplina o competir a muy alto nivel.