Alcalde de Til Til se rebela contra permiso de vertedero y clausura otro que funciona

La medida la tomó Orellana luego que hace algunos días el Comité de Ministros autorizara la construcción de una planta de residuos industriales en la localidad, de 15.000 habitantes.
viernes 28 de julio de 2017

El alcalde del municipio de Til Til, al norte de Santiago, Nelson Orellana, se rebeló contra la instalación de una planta de residuos industriales en su territorio y ordenó este viernes la clausura de 31 instalaciones pertenecientes a otro vertedero de basura existente en la localidad.

Se trata del relleno sanitario Loma Los Colorados, de la empresa KDM, filial del Grupo Urbaser Danner -que integran la española Urbaser y la estadounidense The Danner Company-, en el que se trata el 67 % de la basura generada por Santiago de Chile.

"La ley se cumple en Til Til. Aunque hemos recibido amenazas del Gobierno, hoy Til Til está cumpliendo con su gente y con el país", enfatizó el alcalde, Nelson Orellana.

La clausura afecta a instalaciones que no cuentan con la recepción final que otorga el ayuntamiento, no tienen permiso de obra vigente o bien han sido modificadas sin informar a la municipalidad.

La medida la tomó Orellana luego que hace algunos días el Comité de Ministros autorizara la construcción de una planta de residuos industriales en la localidad, de 15.000 habitantes.

En Til Til ya existen dos vertederos de basura, plantas de carbón y acero, un criadero de cerdos, dos relaves mineros, una planta de tratamiento de aguas residuales y la cárcel de Punta Peuco, destinada a violadores de los derechos humanos durante la dictadura.

Oreallana dijo hoy que el vertedero de KDM incumple muchas normas, por lo que insinuó que eventualmente podrían demolerse las instalaciones clausuradas.

La infraestructura afectada está compuesta por una treintena de instalaciones que incluyen una planta de tratamiento, una enfermería, oficinas administrativas, comedores, baños y duchas, un taller mecánico, una vulcanizadora, una gasolinera, una planta de lavado de camiones, una sala de descanso, una planta de reciclaje, una sala de materiales de topografía, una caseta de guardia y una garita romana, entre otras.

El intendente de Santiago, Claudio Orrego, llamó a los siete millones de habitantes de la región a la tranquilidad, pues el vertedero "seguirá funcionando", ya que sólo las autoridades sanitarias y medioambientales pueden clausurarlo.

Orrego criticó a KDM, considerando "inaceptable" que lleve 21 años funcionando con instalaciones no regularizadas e instó a la empresa a normalizar la situación.

KDM, por su parte, anunció un plan de contingencia para seguir funcionando,admitió además las irregularidades, las lamentó y se comprometió a subsanarlas.

El plan, dijo a los periodistas el gerente de Operaciones de la empresa, Pablo Cortés, busca continuar con la recepción de residuos e incluye acciones para resguardar la seguridad de los trabajadores.

Admitió también que por la clausura de la planta de reciclaje KDM tendrá problemas para procesar unas 23 toneladas diarias de ese tipo de residuos, procedentes de seis municipios santiaguinos.

La recién autorizada planta de residuos industriales, de la empresa Ciclo, se levantará a tres kilómetros del pueblo y recibirá desechos procedentes de varias regiones del país, desde Atacama hasta Biobío, que ocupan una franja de 1.500 kilómetros de largo.

La planta recibirá todo tipo de residuos tóxicos, desde pilas de uso doméstico "hasta material radiactivo", declaró el pasado miércoles a Efe el concejal Luis Valenzuela.

El Gobierno defiende la autorización con el argumento de que se ajusta a la ley y al plano regulador de la Región Metropolitana de Santiago, en cuyo extremo norte está Til Til.

"Si hoy el Gobierno nos da un revés y nos traiciona, las herramientas que tiene esta pequeña comuna es devolverle la mano al Estado, sin transigir y sin dar más plazos, clausurando lo que haya que clausurar", sentenció este viernes el alcalde Orellana.

Cuando el pasado lunes se aprobó la nueva planta de residuos industriales, el alcalde anunció: "Til Til no va a aceptar. Va a dar la guerra en el Tribunal Ambiental, va a ir a la Corte Suprema y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos".

En tanto, las autoridades del Gobierno descartaron que si deja de operar el vertedero de KDM se vaya a producir una emergencia ambiental.

"Esperamos que prime la cordura", dijo a los periodistas la ministra de Salud, Carmen Castillo, quien no obstante reconoció que el cierre del vertedero implicaría "un impacto ambiental bastante serio" e instó al diálogo para superar las diferencias.