Pesista coquimbana María Fernanda Valdés revela caso de bullying en su contra

El caso será analizado desde el IND, mientras la Fechipe señaló que para el próximo lunes darán una respuesta por parte de la entidad sobre este caso que afectó a la pesista. 
sábado 02 de septiembre de 2017

Recuerdos tristes guarda la pesista coquimbana María Fernanda Valdés de 25 años al llegar a Chile el sábado 29 de julio, tras sumar dos medallas de oro en el Panamericano de Miami. 

Cuando se trasladó hasta el hotel del Centro de Alto Rendimiento (CAR) donde había dejado su automóvil, se encontró con una serie de insultos escritos en su vehículo: “Baja de peso guatona culiá”, “chupalo” y “maraca”, son algunos de los improperios, que según contó a La Tercera, aún le siguen generando molestia e impotencia.

“Al principio no le tomé importancia, pero al pasar el rato me dio rabia. Me saco la cresta entrenando e intentando mejorar y esto me tira para abajo. Yo había dejado el auto justamente frente a una cámara, porque dentro de la Federación de Pesas (Fechipe) hay división. Yo sentía que algo podía pasar, pero jamás esto. Y, además, quien lo hizo es tonto, porque había una cámara”, comenta.

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También revela que el martes 1 de agosto, recibió una llamada que en vez de alentarla, la dejó con más decepción, pues era un colega quien se identificó como Jorge Carinao, -un conocido pesista paralímpico- y quien le dijo: ‘Fui yo, deja de buscar en las cámaras’.

"Yo le respondí que era imposible, porque él, por su condición, no alcanzaría a escribir, pero me respondió: ‘Fui yo con una amiga del patín’. Yo no tengo idea de quién es esa amiga del patín, ni tampoco me dio nombres. No sé tampoco por qué Jorge se culpa. No entiendo, si teníamos buena relación. Yo estuve a su lado cuando le pasó el accidente, le decía ‘vamos’, salgamos adelante”, cuenta con tristeza.

El medio de comunicación capitalino contactó con Carinao, quien atendió el llamado y dijo sentirse avergonzado por lo que pasó.

“Te seré muy sincero. Estoy arrepentido, me da vergüenza lo que pasó. Fue una cuestión de cabro chico que hice con más gente, pero ya ha pasado harto tiempo. Le escribimos sobre la tierra que tenía el auto y ya fue. Ahora estoy pensando en el viaje al Mundial de la próxima semana”, apuntó.

Valdés además señaló que se dirigió al hotel el lunes 4 de agosto para pedir las imágenes de seguridad, directamente a Wilson Cuello, encargado del lugar, quien se las negó.

“Pensé: esta cuestión no puede seguir pasando. No puede ser. Yo buscaré al responsable. Le dije que me pasara los videos y que los revisaría, pero su respuesta fue que no los podía entregar físicamente; si los quería ver, tenía que ir al CAR. Yo, sin embargo, no puedo estar ocho días sentada viendo todo grabaciones. Me cortaría todos los entrenamientos”, aclara Valdés.

Sin embargo, indicó que el encargado de seguridad habló con Carinao, pues éste último reconoció su error ante él. 

“Me dijo: ‘Se me acercó diciendo que fue él’. Yo lo escuché y le dije que Carinao venga y diga día y hora para buscar en las cámaras y comprobar si fue él, pero me respondió: ‘Jorge me dijo que no se acuerda, que fue una tontera y una equivocación”, relata. 

El caso será analizado desde el IND, mientras la Fechipe señaló que para el próximo lunes darán una respuesta por parte de la entidad sobre este caso que afectó a la pesista.