Versiones contrapuestas marcan inicio del juicio oral por el Caso Carabineros

Las dudas sobre la ejecución del procedimiento respecto de la persecución y la intencionalidad de los seis individuos siguen siendo los principales puntos en la discusión en litigio de mayor connotación pública de los últimos años en la zona.
domingo 03 de septiembre de 2017

“Yo le di la orden al Cabo Contreras de que cruzara y sacara el bus de la ruta”, dice el Sargento de Carabineros Rodrigo Rojas, motorista de la subcomisaría de Tierras Blancas, Coquimbo.

El funcionario  está sentado en el estrado e intenta responder con precisión cada una de las preguntas formuladas tanto por la Fiscalía como por la Defensa de los acusados. 

Fue quien protagonizó uno de los episodios más controversiales en el denominado caso Carabineros cuando en el sector de Apatitas de la Ruta D-43 que una La Serena con Ovalle, llegó junto a su compañero, el cabo primero Eduardo Contreras para intentar detener una persecución policial.

En ese lugar, instruyó a su subalterno que le ordenara al chofer de un bus interurbano de la empresa Expreso Rojas que “moviera la máquina”, ya que el vehículo Subaru Impreza gris en el que venían los antisociales en fuga se aproximaba en una “loca carrera” huyendo contra el tránsito desde la capital de Limarí.

Todo salió mal y el resultado es conocido. En el kilómetro 62, al esquivar el bus que a esas alturas estaba atravesado en la carretera, el automóvil en el que venían seis sujetos –cuatro menores de edad y dos mayores-  impactaron con otros motoristas, el Sargento segundo Hans Knopke y el uniformado Luis Díaz Manríquez, de la Primera Comisaría de La Serena quienes se encontraban del otro lado del vehículo de pasajeros avanzando en dirección sur y que también habían acudido para colaborar en el procedimiento. Ambos perdieron la vida de manera instantánea.

Un hecho doloroso, sin duda, el que sin embargo, durante la última semana pareciera avanzar hacia la verdad. Tras casi 10 meses de investigación se dio inicio al Juicio Oral en el que se pretenden determinar las responsabilidades por este trágico hecho ocurrido el 11 de noviembre del 2016.

¿Tuvieron los individuos la intención de dar muerte a los carabineros? Para el Ministerio Público y la parte querellante evidentemente sí existió dolo, sin embargo, para la defensa sólo se trató de un lamentable accidente. Dos tesis contrapuestas que el lunes 28 de agosto hicieron ingreso a la Sala Número 1 del Tribunal. Sólo una logrará imponerse.

 

UN DÍA CUALQUIERA, UNA PLAZA CUALQUIERA

Pero el sargento Rojas no fue el primero en dar su testimonio. Desde la primera jornada, tras la presentación de los intervinientes, una veintena de testigos han declarado ante los jueces Nicanor Salas, Juan Carlos Espinosa e Iván Corona.

Fue Bastián Díaz (19), conductor del vehículo que impactó a los carabineros, quien abrió los fuegos y su testimonio fue coincidente con el que entregarían posteriormente Dixon Saavedra (20) y los gemelos de Pan de Azúcar, quienes develaron detalles de lo que sucedió las horas previas al hecho fatal.

Y es que era un viernes cualquiera, en una plaza cualquiera. 11 de noviembre del 2016,  y son aproximadamente las 15:00 horas. De acuerdo al testimonio entregado en el juicio, tres de los acusados se dieron cita en un sector de Tierras Blancas, algo que hacían habitualmente, ya que todos los sujetos, salvo los gemelos, residían en el lugar.

Fumaban marihuana, pasaban el rato, a la espera del resto de los implicados en el caso con quienes se encontraron más tarde en el mismo sitio. Hasta ahí todo normal, sin embargo cuando ya estaban todos reunidos, cuentan que de la nada apareció un sujeto “angustiado”, y les ofreció arrendarles un automóvil Subaru Impreza primero en 20 mil pesos, pero regateando, lograron obtenerlo a 10 mil.

Todavía no se ha establecido si conocían de la procedencia del vehículo. Ellos no lo reconocen, pero sí aseguran que cuando ya estaban a bordo se dieron cuenta que era robado, porque tenía la chapa “reventada”, lo que no les habría importado demasiado. Ya tenían planes acerca de lo que harían con el móvil.

Una amiga de uno de los gemelos los esperaba en Ovalle. Según relataron, se fueron a bordo del vehículo y habrían llegado al lugar pasadas las tres de la tarde. Allí comenzaron su accionar delictual ese día.

“Cuando llegamos a mí se me había descargado el celular”, dijo el día martes uno de los hermanos cuando le tocó declarar ante la mirada atente de su madre Constanza Parra, quien le lanzó un beso a penas lo vio ponerse de pie.

El joven quien lleva un parche en su ceja derecha cuando sube al estrado, asegura que lo que sucedió no fue planeado.

De acuerdo a su relato, poco antes que se dieran cuenta de que no podrían juntarse con la muchacha, tenían la expectativa de que habría más de una mujer esperándolos por lo que habrían decidido robar otro automóvil en donde pudieran desplazarse todos juntos. En una primera instancia les llamó la atención un Subaru Legacy que encontraron en calle Tamaya con Vicuña Mackenna, pero no lo pudieron echar a andar, ya que, según el testimonio del propio dueño en la tercera jornada de juicio, mantenía un sistema de cortacorriente.

A esas alturas ya sabían que los planes de conocer a las jóvenes se habían frustrado, tal como aquel intento de robo, pero los individuos no se irían con las manos vacías y cuando llegaron a la salida norte de Ovalle, donde se está construyendo el nuevo hospital se llevaron otro Subaru Impreza, blanco, propiedad de un trabajador de la construcción.

Desde allí emprendieron su vuelta a Coquimbo, lo que no sabían, es que no habían pasado inadvertidos y que ya desde el primer robo frustrado, alguien los vio y Carabineros de la Tercera Comisaría de Ovalle ya intentaban dar con ellos. De acuerdo  al testimonio entregado a los jueces, la suerte ya estaba echada.

 

UN LLAMADO QUE CAMBIÓ TODO

Testigos civiles subieron al estrado tras los acusados. Pero el día miércoles le tocó el turno al primer funcionario policial que participó directamente de los hechos. 

Fue uno de los que recibió la instrucción, tras el llamado de un particular, de dar con un grupo de sujetos a bordo de un Subaru Impreza que habían intentado robar un vehículo en el centro. En esa búsqueda, llegaron hasta el sector del hospital donde el guardia les dijo, que momentos antes un grupo de sujetos se había llevado desde allí otro automóvil.

Las descripciones eran coincidentes. Definitivamente se trataba de las mismas personas. Minutos más tarde a la altura del kilómetro 8,5 de la ruta D-43, el motorista y su compañero divisaron a los jóvenes a quienes tuvieron sólo a metros de distancia.

Les dijeron que se detuvieran, pero hicieron todo lo contrario. Quienes iban a bordo del móvil sustraído desde el hospital se cambiaron al Impreza gris en el que habían llegado desde Tierras Blancas. Al segundo vehículo simplemente se la acabó la bencina y terminó volcado, supuestamente, por una acción intencional de los individuos.

Todos a bordo. Acelerador a fondo, motoristas dejados atrás. Había comenzado la “loca carrera”.

 

LAS DUDAS TRAS LA PRIMERA SEMANA

“Teníamos miedo, por eso no paramos”, fue la respuesta de los acusados cuando se les consultó por qué hicieron caso omiso a los funcionarios policiales durante todo el trayecto en el que pudieron detenerse, entregarse y evitar una tragedia. Muestran arrepentimiento, cierto. De hecho, Dixon Saavedra, durante su intervención pidió disculpas a los familiares de los carabineros fallecidos. 

La defensa insiste en que se trata de un cuasi delito de homicidio, ya que no hubo intencionalidad, todo lo contrario a lo que dice la fiscalía quienes precisan que existe un dolo eventual, ya que ellos sabían positivamente que en esa huida alguien resultaría fallecido y no hicieron nada para evitarlo.

Es en ese punto donde está centrada la discusión y por lo mismo, las declaraciones de los testigos de esta semana serán claves para que los jueces puedan tomar la decisión final.

 

QUIÉN USÓ LAS ARMAS

Tras la revisión del vehículo que impactó con los funcionarios policiales se encontró una pistola a fogueo y un rifle a postones que habían sido sustraídos desde una vivienda el día anterior. Pero no hay consenso sobre si fueron utilizados. Sin embargo, los funcionarios policiales son categóricos al afirmar que uno de los seis sujetos sacó en reiteradas oportunidades el arma y los apuntó.

Y la discusión también se da en sentido contrario. ¿Dispararon los policías a los sujetos durante la persecución? Los imputados aseguran que en el inicio de la persecución a la altura del kilómetro 8,5 sintieron “más de 10” impactos de bala en el vehículo Subaru Impreza, lo cual, aseguran, fue uno de los motivos que los llevó a no detenerse. Sin embargo, sólo uno de los dos carabineros de la tercera comisaría de Ovalle reconoce haber desenfundado su arma, la que no alcanzó a disparar porque los individuos se dieron a la fuga rápidamente.

Los dichos de este funcionario son avalados por el dueño del vehículo quien asegura que lo revisó y que el chasis no tenía ningún impacto balístico. No obstante, todavía hay dudas en ese sentido, ya que desde la Defensoría Penal Pública señalan que les parece extraño que el auto no haya sido periciado por un profesional antes de que su propietario lo vendiera como chatarra en 200 mil pesos días después.

Lo concreto es que hasta ahora sólo uno de los policías que tuvieron contacto con los jóvenes en la Ruta D-43 que une Ovalle con La Serena, admite haber disparado. Se trata de un cabo segundo que a la altura del sector de la Estrella Alpina, vio al copiloto del móvil con “algo parecido a una arma de fuego”, por lo que él también sacó su pistola y disparó, según declara, apuntando a los neumáticos. Pero claramente no dio en el blanco, y tampoco sabe si la bala finalmente impactó al Subaru Impreza.

 

LOS PROCEDIMIENTOS POLICIALES

Ha sido una de las interrogantes desde el inicio. Luego que se difundió el video del accidente y se pudo ver que un bus de pasajeros se atravesó por la Ruta D 43 que une Ovalle con La Serena, para detener el móvil en el que venían los antisociales,  se instaló la duda sobre si ese era el procedimiento policial a adoptar en estos casos. Ahora, durante el Juicio Oral, ha sido una de las preguntas reiteradas a todos los carabineros que han prestado declaración. Pero las respuestas han sido disímiles.

Mientras algunos funcionarios han expresado abiertamente que jamás han visto un instructivo donde se norme el accionar respecto de estas situaciones, ni tampoco es una materia sobre la que se trate durante su formación profesional, otros uniformados afirman todo lo contrario, asegurando que existen protocolos de acción los cuales están escritos y son difundidos.

Independiente de aquello, consultados por los intervinientes durante el juicio sobre quienes tomaron la decisión en ese momento de, por ejemplo, cruzar vehículos por la ruta, todos han coincidido en que fueron determinaciones personales de cada uniformado a cargo del sector en el cual tuvieron contacto con los antisociales.

 

FRASES DEL DÍA

“Si se hubiesen detenido nada de esto hubiese pasado y no estaríamos hablando de un homicidio”, Fiscal Carlos Vidal.

“Yo le di la orden al Cabo Contreras de que cruzara y sacara el bus de la ruta”, Sargento Rodrigo Rojas.

Teníamos miedo, por eso no paramos”, uno de los gemelos acusados.

 

 

“CLAVE 4” DE SEGURIDAD

Lo que ha quedado claro durante el juicio es que todos los funcionarios que participaron del procedimiento estaban interconectados a través de Cenco (Central de Comunicaciones de Carabineros). En ese sentido, según se puede oír en los registros de audio en todo minuto se pedía precaución pues se trataba de una “clave 4”.

Pero, ¿qué significa clave 4? De acuerdo a lo explicado por un Sargento de Carabineros al ser consultado por la Fiscalía, cuando se alerta sobre una Clave 4 quiere decir que hay una situación extremadamente peligrosa en la que se debe tener especial cuidado en resguardar la integridad de los civiles, los posibles imputados y la de ellos mismos.

Y en el Tribunal fue el día viernes cuando esta discusión alcanzó su máxima expresión. Luego de ser consultado, uno de los policías que intentó frenar a los sujetos a la altura del sector de Las Barrancas en donde se intentó atravesar un camión por la ruta, admitió que estaba en conocimiento de que se había alertado sobre la clave, sin embargo igualmente se realizó la maniobra policial de atravesar el vehículo.

Ante la interrogante del defensor José Miguel Riquelme, sobre esta aparente contradicción entre lo que dice una norma, con el hecho, el cabo primero reconoció que, “esto no es algo prudente”.

 

INTENTOS DE ATROPELLO

En lo que va de juicio el Ministerio Público ha situado su principal argumento en que los sujetos sabían positivamente que si continuaban su loca carrera alguien iba a terminar muriendo (lo que se conoce como dolo eventual).“Pudieron haber sido estos carabineros, civiles o cualquier otra persona”, dijo el Fiscal Jefe de Coquimbo Claudio Correa, descartando la tesis del accidente.

De hecho, para ratificar aquello, han tratado de probar que los individuos pudieron haber dado muerte a funcionarios policiales mucho antes, ya que incluso, dice la fiscalía, hubo intentos de atropellarlos en dos controles anteriores, según aseguran los policías que han testificado, salvando por muy poco. Incluso, en el sector de Las Cardas, donde se llevó a cabo la primera congestión  vehicular para frenar a los sujetos, el sargento a cargo del procedimiento en este punto de la ruta asegura que tuvo que empujar a su compañero, un cabo primero, para evitar que lo embistieran ya que emprendieron dirección a ellos a toda la velocidad cuando les pidieron que se detuvieran.

 

OPORTUNIDADES DE ENTREGARSE

Para la fiscalía, el miedo que dicen sentir los acusados, que habría motivado que no pararan, no es una justificación para el dolo con el que actuaron. Según han exhibido a través de los medios de prueba, en al menos cinco oportunidades fueron conminados a detenerse, y si lo hubiesen hecho, “nada de esto hubiese pasado y no estaríamos hablando de un homicidio”, ha sostenido el fiscal Carlos Vidal, el otro representante del Ministerio Público.

Ya en el kilómetro 8,5 donde se encontraron con los motoristas de la Tercera Comisaría los sujetos pudieron deponer su acción. Y más adelante, en la ruta, con las maniobras de los policías también existió la posibilidad de que cambiaran la decisión.

Carabineros realizó cuatro controles en los que procedió a detener el tránsito para generar atochamientos vehiculares y que el vehículo Subaru Impreza no pudiera seguir avanzando.

Según lo expuesto por el ente persecutor y el relato de los testigos, primero en Las Cardas, luego en Las Barrancas, posteriormente a la altura de Las Estrella Alpina y finalmente en el Cruce Apatitas, a la altura del kilómetro 62, donde tuvo lugar la tragedia, los sujetos evadieron los controles y tomaron mayores riesgos, incluso, según se afirma transitando a 200 kilómetros por hora por la pista contraria.

 

“ALGO INEVITABLE”

“¿Podía ver usted lo que había detrás del bus, antes de que lo atravesara?”, fue una de las preguntas de la defensoría que marcó la primera semana de juicio.

Y es que al ser consultado el funcionario policial que venía inmediatamente detrás de los antisociales en una patrulla cuando se produjo el impacto contra los motoristas Hans Knope  y Luis Díaz, respondió que le era imposible. Para la defensa, esta afirmación resulta ser una prueba de que el conductor del Subaru Impreza tampoco tenía como saberlo debido a la posición del bus.

La  defensa recalca que si Carabineros no hubiese cruzado los vehículos por la ruta en más de una oportunidad, presuntamente, saltándose los protocolos de seguridad de resguardar la integridad tanto de civiles, imputados y la de ellos mismos, la muerte de sus compañeros no se hubiese producido.

Específicamente respecto de la última parada, donde un carabinero conminó al conductor de un bus de la empresa Expreso Rojas a ponerse de costado por la carretera, aseguran que si el conductor del bus, Bastían Díaz, no hubiese realizado la maniobra de esquivar a la máquina el desastre hubiese sido peor, ya que, pese a que todavía no se logra probar cuanta gente iba a bordo, se hubiese estrellado y probablemente, según sostiene la defensa, la cantidad de víctimas fatales sería más alta.

Todas son hipótesis y algunas certezas se reafirman mientras otras dudas parecen acrecentarse, en un juicio que todavía tiene para unas dos semanas más.

 

TESIS DE LA FISCALÍA
Desde un principio el Ministerio Público ha postulado que se trata de un robo con homicidio bajo la figura del dolo eventual, es decir, aunque los individuos no hubiesen tenido la intención en ese momento de matar a esos carabineros específicamente, sabían positivamente que alguien resultaría fallecido en esa “loca carrera”. Con esto, los mayores de edad arriesgan cadena perpetua efectiva (40 años) mientras que los menores 10 años.

 

NÚMEROS DEL DÍA

2 armas de fuego fueron encontradas al interior del vehículo Impreza en el que se trasladaban los acusados.

 

TESIS DE LA DEFENSORÍA
Desde la defensa están convencidos de que la muerte de los Carabineros se trató de un lamentable accidente producto de una serie de factores externos que son materia de investigación, ya que, aseguran, los sujetos nunca tuvieron la intención de matar a nadie y sólo se les podrían imputar los delitos de receptación y robo en bien nacional de uso público.

 

CLAVES

Primer control

En el kilómetro 8,5 de la Ruta D 43 que une La Serena con Ovalle dos motoristas logran ver a los sujetos y los conminan a detenerse. Estos huyen y se inicia la persecución.

Segundo control

En el sector de Las Cardas carabineros hace una congestión vehicular para que los individuos no avancen. Sin embargo, logran evadir el control

Tercer control

En el sector de Las Barrancas los sujetos ya iban contra el tránsito y se intenta cruzar un camión, pero sin éxito.

Cuarto control

En el sector de La Estrella Alpina efectivamente se atraviesa un camión por la carretera pero los sujetos lo evaden y siguen su curso.

Quinto Control

En el Cruce Apatitas es donde se intenta cruzar el bus con pasajeros. Es en este punto donde luego de evadir la máquina, el Subaru Impreza impacta a los carabineros dándoles muerte.