Piscinas funcionando antes de la temporada alertan a la autoridad sanitaria
Ya ha pasado más de una semana desde que se encendieron las alarmas. Y es que fue un hecho ocurrido en la comuna de Ovalle el pasado sábado de 16 de septiembre, que conmocionó a la región, el que puso otra vez en el tapete la seguridad en las piscinas precisamente cuando algunas de éstas comienzan a funcionar durante los feriados largos pese a que aún no comienza oficialmente la temporada.
El triste episodio tuvo lugar cuando la familia y el pequeño fallecido Martín Montaño, provenientes desde La Serena, llegaron al complejo acuático Puerto Laguna. Allí estuvieron durante toda la mañana hasta que en la tarde sucedió lo que nadie tenía contemplado y que cambió para siempre la vida de estas personas.
A eso de las 14:30 el menor de 10 años hizo ingreso a la piscina junto a otros pequeños, primos y amigos. Todo normal hasta que decidió salir del agua. Fue en ese momento cuando al entrar en contacto con la escalera metálica recibió una descarga eléctrica de alto voltaje que lo dejó inconsciente.
Luego de eso reinó la desesperación. El padre ingresó a la piscina para rescatar a su hijo pero también hizo contacto con la escalera por lo que recibió el golpe eléctrico. Ante esto fue el hermano de la víctima quien tuvo que sacar a ambos del lugar, siendo posteriormente los tres trasladados por el Samu al servicio de Urgencia del Hospital de Ovalle. Pero ya era demasiado tarde, ya que cuando llegó al recinto hospitalario el menor no presentaba signos vitales.
PROTOCOLOS EN TELA DE JUICIO
Todavía no están claras las causas que originaron que la electricidad llegara hasta la piscina misma y afectara fatalmente a uno de sus bañistas. De hecho, el caso ha sido tan complejo que la Policía de Investigaciones, que se encuentra investigando el caso por instrucción del fiscal adjunto de Ovalle Herbert Rohde, solicitó la colaboración de peritos del Lacrim de la Región Metropolitana, expertos en ingeniería electromecánica, para determinar la dinámica de los hechos.
Por lo pronto, la Seremía de Salud, decretó la clausura de este centro acuático, mientras la policía indaga en las causas que ocasionaron el trágico accidente.
Pero más allá de las causas del hecho en particular y de las responsabilidades penales que pueden existir respecto de los dueños del recinto, que, incluso, podrían calificarse como cuasi delito de homicidio si se comprueba que hubo un actuar negligente, las autoridades han tenido que salir a clarificar por qué esta piscina estaba funcionando fuera de temporada y no había sido fiscalizada.
En ese sentido, Herman Cifuentes, jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la Seremía de Salud, asevera que las empresas que quieran poner en operación las piscinas deben notificarlos a ellos y hasta el momento no han recibido el aviso de ningún centro acuático en la región. “Son las empresas las que nos tienen que dar aviso, notificar a nosotros de que están haciendo uso de las piscinas y que están abriendo la temporada. Para eso se debe hacer una verificación de la calidad del agua y de las condiciones del funcionamiento y en relación a la piscina de Ovalle, estamos investigando qué pasó porque si bien está prohibido que se pongan a disposición de los bañistas, no hay prohibición alguna para que estén llenas. Me da la impresión de que hay algo que no estaba en regla ahí, pero es materia de investigación”, indicó Cifuentes.
FUERA DE TEMPORADA
Pese a que la temporada de piscinas generalmente comienza a fines de noviembre o inicios de diciembre, de igual forma los diferentes centros acuáticos pueden comenzar a operar si consiguen la autorización de la Seremía de Salud. Sin embargo, se corre el riesgo de que las fiscalizaciones no sean tan intensas como sí lo son en plena temporada, cuando los diferentes entes que realizan las inspecciones se focalizan de lleno en cerciorarse de que las piscinas estén en óptimas condiciones. De hecho, el director regional del SEC (Superintendencia de Electricidad y Combustibles) de la Región de Coquimbo, Carlos Herrera precisa que, “durante septiembre en general estamos enfocados en lo que es la fiscalización de las instalaciones en las fondas y las diferentes ferias que se instalan con motivo de las Fiestas Patrias, pero ya a partir de ahora el ojo está puesto en lo que tiene que ver con los temas asociados a la temporada estival”.
Pero, ¿se podría adelantar la temporada para que las fiscalizaciones se incrementen desde ya? En este punto Herman Cifuentes es categórico y precisa que esa es una decisión del privado. “Aquí ellos tienen la opción, pero deben realizar la notificación, si hacen eso, evidentemente que se les fiscalizará como corresponde, pero si no se sabe que están en operaciones no se puede fiscalizar. Pero insisto, se debe notificar, porque hasta ahora, durante el año nadie nos ha notificado de nada”, asegura.
PISCINAS PÚBLICAS Y RESTRINGIDAS
Desde el ente fiscalizador aclaran que hay que hacer diferenciaciones a la hora de autorizar o no una piscina, teniendo en cuenta las que son de uso público general y las de uso público restringido.
En lo que tiene que ver con la Región de Coquimbo existen 194 piscinas, de las cuales 28 son de uso público general y 166 de uso público restringido. En el primer caso, se trata de los recintos como campings, o centros acuáticos en donde acude el público y cuyo uso puede ser gratuito o pagado.
Según explican desde la Seremía de Salud, las exigencias son las mismas, salvo en lo que tiene que ver con el decreto supremo 209 que establece que en la segunda categoría, las de uso público restringido –las que operan en condominios, hoteles, gimnasios, colegios, et., no es obligatorio contar con un salvavidas. “En concreto lo que nosotros fiscalizamos es la calidad del agua, que no haya mayor concentración de cloro, los servicio higiénicos, camarines por sexo, y desde el punto de vista de seguridad, en todos los recintos deben existir pasillos de circulación, los elementos de salvamento, como cinturones, camilla y cuerdas. También el piso por el que circulan los bañistas debe tener buena adherencia, sin grietas. Y además tienen que tener indicadores de profundidad visibles de acuerdo a la característica y salvamento. Todo eso para las piscinas de uso público general y el restringido. Ahora bien, en esta últimas no tienen que contar con un salvavidas para funcionar, por ley sólo se les exige un reglamento interno, con los puntos ya señalados que son para todas las piletas y que nosotros fiscalizamos de igual manera, porque el riesgo eventual es el mismo”, aseguró.
Con respecto a las fiscalizaciones a los sistemas eléctricos de estos recintos, Cifuentes insistió en que se realizan en conjunto con la SEC, desde el primer momento cuando se aprueba la construcción de una piscina. “Cuando nosotros aprobamos el funcionamiento de las piscinas tomamos en cuenta el estudio de la SEC, y cuando hay alguna modificación por parte del recinto, éste tiene que adquirir una certificación de la Superintendencia que acredite que el cambio está hecho de buena manera para garantizar el correcto funcionamiento”, sostuvo.
UN LLAMADO DE ALERTA
La ingeniera en Prevención de Riesgos de la Universidad Católica del Norte, Evelyn Vargas, también hace un llamado a estar alertas. Para ella, no existen normas tan definidas para prevenir los accidentes, por lo que el autocuidado es fundamental. “La norma es ambigua, por ejemplo, no existe una profundidad exacta permitida para cada edad, sólo te dice que tienes que segregar los espacios de acuerdo a alturas promedio determinadas por cada empresa. Pero hay otras normas que están más claras. Las piscinas públicas siempre deben tener un salvavidas durante el tiempo que se permite el baño, entre las 09:00 de la mañana y las siete de la tarde, que son los horarios donde existe luz. No deberían autorizarse los baños durante la noche, porque no están dadas las condiciones de luz y tampoco habría un salvavidas”, precisa.
En relación a la persona encargada del salvamento manifestó que deben primar ciertos requisitos. “En primer lugar debería tener un curso certificado para desempeñarse como salvavidas y también tener los conocimientos de primeros auxilios. Eso es lo mínimo que se les debería exigir”, indica.
¿ADELANTAR TEMPORADA?
La experta sabe que aunque la temporada de piscinas no esté oficialmente inaugurada, muchas de ellas sí abren al público, ya que con la llegada de la primavera surge la demanda. El problema está en que algunos dueños de los recintos podrían incurrir en falta y no dar aviso a la Seremía de Salud, ya que muchos suelen esperar a que llegue la temporada para realizar este trámite. Por ello, llama a la autoridad a anticiparse a situaciones de riesgo, y comenzar las fiscalizaciones desde ya. “Toda piscina debería ser chequeada antes de que comience a funcionar, por lo que deberían haber chequeos preventivos antes de iniciar una temporada veraniega, y está claro que la vigilancia debe ser permanente porque se conoce que la barrera física implementada no va a impedir un accidente”, manifestó Vargas.
SUPERVISIÓN DIRECTA
De acuerdo a la OMS, Organización Mundial de la Salud, una de las principales causas de muerte en los jóvenes menores de 14 años son los ahogamientos por inmersión, lo que se da básicamente por la imprudencia y muchas veces por descuidos de los padres. Por lo mismo, la experta Evelyn Vargas hace un llamado a la supervisión directa. “Tú puedes tener las mejores medidas de seguridad pero si no hay un particular cuidado de los padres a la hora de que los niños hagan uso de las piscinas los accidentes pueden ocurrir, por lo que el llamado es a estar siempre atentos y a nunca perder de vista a nuestros hijos cuando están en las piscinas, ni mucho menos ingerir alcohol mientras los cuidamos. Si yo, por ejemplo, tengo un hijo menor de cinco años tengo que evitar que los juguetes que a ellos les gustan estén cerca de las piscinas. En caso de piscinas particulares, si tengo una escalera tiene que estar en condiciones y el agua debe ser la cantidad adecuada”, manifestó.
INSTALACIONES ELÉCTRICAS
Y remitiéndose al último caso ocurrido en Ovalle en el cual el menor de 10 años falleció electrocutado, la prevencionista de riesgos también explicó cómo se deberían fiscalizar y deberían estar hechas las conexiones eléctricas en los recintos. “Primero tenemos que chequear que no existen instalaciones eléctricas cercanas a donde están los depósitos de agua. Si hay, deben estar señalizadas. Todas esas variables tenemos que analizar al momento de ir a una piscina o de utilizar si tenemos una en nuestro hogar o condominio. Ahora, si existe algún elemento eléctrico, como luces y juegos mecánicos, todas las instalaciones deben hacerse de manera especial, todas las conexiones deben ser aéreas”, concluyó la experta, dejando claro, al igual que las autoridades, que la prevención a la hora de divertirse durante el verano y mientras se aproxima, ahora en la primavera, es el autocuidado.