El inspirador adiós del dueño de la "Librería móvil" de La Serena

Esta es la historia del hombre que desde su amor por la literatura buscó aportar con su granito de arena al desarrollo de la sociedad
viernes 20 de octubre de 2017

Una sensible pérdida para la cultura nacional es la que enlutó esta semana a la región de Coquimbo. Y es que a los 62 años de edad falleció Jorge Pineda Bravo, dueño de la “librería móvil” que se encuentra emplazada en calle Balmaceda de La Serena, entre Brasil y Prat.

El hombre que durante 14 años llevó la cultura a través de su biblioteca itinerante a los lugares más recónditos de Chile, el 2014 ancló su sueño en la capital regional, lugar donde decidió quedarse definitivamente.

Sin embargo, una extraña enfermedad le impidió continuar a la cabeza de su emprendimiento, dejando como administrador a Wilfredo Contreras, con quien forjó una intensa amistad.

Lamentablemente, los problemas de salud lo tuvieron viviendo un proceso de recuperación por más de dos años, afecciones que finalmente terminaron por alejarlo de este mundo.

INFANCIA ENTRE LIBROS. “La fascinación de mi padre por los libros partió gracias a mi abuelo, quien en los años 70 siempre estuvo ligado a las micros y librerías, donde mi papá jugaba y le ayuda a organizar su cadena de librerías”, recuerda a El Día su hijo Jorge Pineda.

Según cuenta, fue en el año 1975 cuando el dueño de este emprendimiento cultural se enamora de su madre, con quien se va a vivir a Argentina, país donde comenzó su carrera profesional en la librería Hernández, asumiendo el puesto de encargado de ventas por más de 10 años.

“Se desarrolló como un librero excepcional, memorizando más de 10 mil autores y títulos. Él tenía conocimiento a cabalidad de cada uno de los textos que había en la estantería. En el año 1989, cuando yo tenía 13 años, llegó de nuevo a Chile y puso una librería en Providencia, espacio de encuentro de miles de niños que se juntaban a jugar cartas Magic y juego de Rol en aquella época”, comenta.

Fueron años de arduo trabajo, los cuales se vieron mermados cuando llegó la restructuración de estacionamientos en el sector del Paseo de Las Palmas en Providencia, Santiago, periodo que dificultó el acceso a la librería, por lo que tuvo que cerrar sus puertas el año 2000.

Pero Jorge Pineda no se quedó de brazos cruzados, porque tal como recuerda su hijo “siempre fue muy innovador y tuvo visión de las cosas que los jóvenes les gustaba. Él siempre apostaba a lo que la gente quería y no a lo que se quiere imponer como cultura”.

RECORRIDO POR CHILE. Con un montón de sueños por cumplir y con su intacto amor por la literatura, remodela una de los micros antiguas de su padre e inicia una travesía que dejó un importante legado a nivel nacional.

Sobre la motivación que tuvo para emprender el viaje, su hijo recuerda que “comienza a recorrer Chile para llegar a los lugares más alejados del país y tratar de que la gente se pueda culturizar a los precios más convenientes. La batalla que hoy día tenemos todos de lograr una educación de calidad, mi padre fue uno de los primeros en iniciarla”.

Con bastante emoción, recalca que “era un tipo fuera de serie en su trabajo. Era innovador, arriesgado, aventurero, diferente. Como padre me deja valores, amor, paz y tranquilidad. Y como profesional, puedo decir que hoy Chile pierde a uno de los libreros más grandes a nivel mundial, porque la visión que él tuvo de la cultura no la tiene cualquiera”.

AMOR POR LA SERENA. Luego de haberse deleitado con los maravillosos paisajes que ofrece nuestro país, Jorge Pineda Bravo decide hacer una parada definitiva el año 2014 en La Serena, lugar donde instaló una manera cercana de hacer cultura, esa que se percibe en las calles, en la gente, en la enseñanza del día a día.

A bordo de su “librería móvil” se daba el tiempo para compartir sus conocimientos con quien le regalara una grata conversación, ganándose así el sincero cariño de los transeúntes del casco histórico de la ciudad.

“Eligió La Serena porque es una ciudad que a él le gustaba mucho porque lo llenaba de emociones. Este sector a él le entregó salud porque cuando estaba en la zona se sentía bien. Hizo muchas ferias del libro como librero en La Serena, conoció mucha gente que hizo que se diera cuenta que era el destino que él quería”, relata su hijo.

A pesar de su vitalidad, el 2015 se vio aquejado por diversos problemas de salud. “Le vino una enfermedad muy extraña. Su propio organismo comenzó a atacar su cuerpo. Quedó muy grave luego de eso, no podía moverse. Lo traje a Santiago e inició un proceso de recuperación, pero nunca lo pudo superar del todo”.

“Estos dos últimos años fueron de bastante sufrimiento a nivel físico para él. Alcanzó a viajar una vez más a La Serena antes de caer definitivamente. Mi padre sentía un cariño especial por la ciudad, ya que sentía que La Serena era la ciudad cultural de Chile. Le dio la oportunidad de desarrollarse”, agrega.

PAJARO LIBRE. Como consecuencia de la enfermedad, fue su gran amigo Wilfredo Contreras quien se hizo cargo de la “librería móvil”, quien hasta el día de hoy atiende el colorido furgón de calle Balmaceda.

En conversación con El Día, Contreras cuenta que “lo conocí hace 18 años. Yo trabajaba en otra cosa y hace dos años me ofreció unirme a su emprendimiento. Era un librero a la antigua, se sabía las ediciones de los libros de memoria. Era una biblioteca andante”.

Con una evidente emoción en sus ojos por la reciente pérdida, recuerda las palabras de la madre de Jorge en el funeral, el cual se realizó este miércoles en el Cementerio General de Santiago.

“La madre contó que un día lo estaba vistiendo y él mirando por la ventana le dice: yo no quiero ser un árbol, quiero ser un pájaro, andar por todos lados, y así es como fue su vida, recorriendo el país enseñando y entregando cultura”.

Es por esto que “quiero que sea recordado como era, un ser libre, una fuente de información. Una persona activa, llena de vitalidad y cualidades. Era muy especial e iluminaba todo a su alrededor. En la vida no todos tenemos la posibilidad de dejar un legado, son pocas las personas que pueden hacerlo y él es una de ellas. Vamos a tratar de continuar su sueño”.