Deportes La Serena se quedó sin oxígeno ni ideas en Calama
Desde el momento que el técnico Jaime García, improvisó con cinco modificaciones en su once estelar, considerando para el viaje a Calama a un par de jugadores que no habían tenido protagonismo alguno en el Transición, se sabía que el compromiso ante Cobreloa, sería extremadamente complejo para CD La Serena.
Las derrotas consecutivas frente a Cobresal y luego con San Felipe, calaron hondo en el estado anímico y futbolístico de un equipo que se olvidó de ganar tras quedarse con el clásico regional ante Coquimbo hace tres fechas.
El viaje a Calama terminó siendo un panorama poco grato para un equipo que se derrumbó. Los loínos le pasaron por arriba logrando un categórico 4-0 que de no ser por la actuación del portero Pedro Carrizo, pudo terminar siendo aún más holgada.
En Calama se vio un equipo sin oxígeno y sin espíritu combativo para pelear por unos puntos que siquiera lo posicionaran de mejor manera en la clasificación.
El equipo de José Sulantay, desnudó rápidamente la liviandad de los granates y el poco trabajo conjunto que habían tenido esos 11 jugadores, a los que controló con una presión alta y rápidos desplazamientos por las bandas que provocaron que los serenenses siempre estuvieran por detrás del balón.
El equipo loíno concentró su trabajo con tenencia de balón. Entendió que ni Montecinos y Brito, los laterales rivales, son hombres especialistas por sus bandas y a ellos les puso a hombres veloces que por norma ganaban la última banda. Vivieron una pesadilla y no lograban hacer pie.
Una pequeña insinuación del serenense Albano Becica, en los primeros dos minutos, dejó claro que es el jugador diferente que tiene García, aunque su remate no provocó riesgos mayores en el portero Cacace. Fue sólo eso, una insinuación, un arresto individual de una propuesta que jamás llegó.
El tempranero tanto de Arturo Sanhueza, el motor naranja, a los 5’, marcó las diferencias que vendrían en especial en la primera fracción. El volante, más libre que su habitual posición retrasada, recogió un balón que dejó sin ninguna opción al meta granate.
No hubo estudio previo. El dueño de casa, que venía precedido de tres derrotas en fila, no tuvo piedad. Acicateados por una posibilidad de convertirse en segundos de la clasificación y que Unión La Calera (el campeón de este Transición), perdiera esa condición descendiendo por la tabla del coheficiente,lo que ya no será posible toda vez que anoche vencieron a San Marcos en Arica, los hombres naranjas se liberaron. Se multiplicaban en la cancha sin dejar que el mediocampo serenense lograra tener el balón.
Liderados por el experimentado Sanhueza, el segundo gol era cosa de tiempo. El meta Carrizo era el único que lograba contrarrestar los remates y mano a mano que enfrentaba con el propio Sanhueza, Simon, Jiménez o Pavez, ya que la zaga y mediocampo era superaba con demasiada comodidad.
A los 17’ llegó la segunda estocada a fondo y con eso se acabó cualquier atisbo de reacción de los papayeros que jugaron su peor partido de los últimos tiempos en Calama (habían ganado en sus últimas dos visitas). Simon se encargó de superar la resistencia del meta visitante al definir una buena carga de los Zorros del Desierto donde participaron prácticamente todos los volantes.
La lucha pareció resolverse demasiado rápido. La Serena ni siquiera pareció herida, fue incapaz de mostrar alguna reacción, aunque un par de sus jugadores buscó tapar la mediocridad del juego con vergüenza deportiva, insuficientes como para siquiera postular a un descuento.
El final de esta fracción llegó en un momento donde el mediocampo serenense, bajo la manija de Becica, insinuaba un par de aproximaciones, teniendo José Troncoso la posibilidad del descuento en un mano a mano con el meta Cacace que se perdió por poco.
Al regreso de camarines, ayudaron a La Serena los ingresos de Felipe Venegas y Cristóbal Marín. Fue lo mejor que expuso el visitante, ya que Troncoso no se sintió tan sólo en ataque. Si bien ese primer gol nunca llegó, el equipo adelantó sus líneas, logró administrar el juego, generar juego por las laterales. A esas alturas no había que tener resguardos defensivos, sólo conseguir el descuento, aunque se estaba expuesto a las contras y el manejo de los tiempos que establece el elenco cuprero.
Sintieron los hombres calameños la presión de su gente que les reclamaba por más goles. No les gustaba que el balón estuviese dividido en la medianía de la tabla. Sentían que podían conseguir más, ya que un descuento de los visitantes, les amargaba la tarde.
Para impedir que La Serena creciera, Cobreloa concretó el tercero a los 61’ mediante lanzamiento penal que ejecutó Cristian Pavez. Fue el golpe de gracia y antes que los granates lo asimilaran, Jiménez se despachó un potente remate a los 64’ que sirvió para los aplausos y liquidar cualquier atisbo de reacción visitante.
El tramo final se jugó por cumplir. Sintió Cobreloa la sensación del trabajo realizado, volver a la victoria de manera contundente, mientras los hombres de García, ya miraban la jornada final que tendrá este fin de semana ante Valdivia, donde buscarán borrar su desastroso final de temporada.
Los lamentos de Jaime García
Como ha sido habitual en el discurso del entrenador serenense Jaime García, en las últimas semanas, su equipo no estuvo a la altura del compromiso. En Calama dijo que “no estuvimos a la altura, se jugó mal, horrible, sin ideas, sin fútbol. Nos tomaron el mediocampo y esa fue la característica del partido”.
Explicó que la idea original era tratar de administrar el balón, pero que los tempraneros tantos les pasaron la cuenta.
En el cuadro local, en tanto, Arturo Sanhueza, reconoció que “hace rato que estábamos en la búsqueda de un triunfo cómodo, categórico como el de hoy. Es cierto que llega un poco tarde, pero hoy ganamos con jerarquía ante un rival que no presentó pelea”.