Happy Wall es la nueva herramienta para el desarrollo y estimulación de los niños

La exitosa intervención urbana de Mall Plaza que permitió a miles de personas escribir sus mensajes, fue instalada en el exhogar André Jarlán como parte de las gestiones que está realizando el municipio de Coquimbo como nuevo administrador de la residencia.
lunes 04 de diciembre de 2017

Un inmenso muro de 289 bloques de madera con diversos colores y que permite jugar escribiendo mensajes o realizando dibujos es Happy Wall, la intervención urbana creada por el danés Thomas Dambo y que Mall Plaza llevó a todos sus centros comerciales del país y que se transformó en un éxito con miles de visitantes. Este muro de la felicidad ahora cumplirá una nueva misión en el hogar Oscar Pereira Tapia (ex Andre Jarlán) luego que el municipio de Coquimbo gestionara su instalación en la residencia.

Así, permitirá generar una nueva instancia para los 19 niños con discapacidad severa que residen en el hogar, para que ellos puedan desarrollar habilidades y estimular sus sentidos como proceso alternativo del trabajo que los diversos profesionales realizan con los pequeños y adolescentes. La  subgerente de Mall Plaza La Serena, Andrea Toro,  señala que este es el ejemplo de cómo llevan “la cultura a las personas y quisimos hacer la donación a este hogar para apoyar a la estimulación de los niños, porque sentimos que lo requieren. Sabemos que quedará en buenas manos”.   

TRABAJO PÚBLICO – PRIVADO. En noviembre del 2017 el municipio de Coquimbo se transformó en el nuevo administrador del Hogar André Jarlán, luego que la Corporación Servicio Paz y Justicia, no pudiera seguir a cargo por falta de recursos. Para no dejar a la deriva a los niños de entre 7 y 20 años, el propio alcalde Marcelo Pereira decidió intervenir y solicitar el traspaso al municipio, generando un trabajo integral para el desarrollo de los pequeños junto al Colegio Medio Región de Coquimbo y también preocupándose del mejoramiento de la dependencia que, tras el traspaso, se denomina residencia Oscar Pereira Tapia

El director de Desarrollo Comunitario (DIDECO), Miguel Ángel Cuadros señala que tras el traspaso se han realizado diversas gestiones con las empresas privadas que desean colaborar en “esta importante labor”. Agrega que esperan mejorar las condiciones de los niños y aun cuando reciben recursos del Sename, se necesita más, por lo cual aportes como los realizados por Celta que entregó nuevos colchones para los residentes y ahora  Mall Plaza La Serena con Happy Wall son valorables en este alianza público –privada.

“El sector privado, quienes han entendido que este es un problema social en que no sólo tenemos que hacernos cargo nosotros, sino que muchos, ya que la mayoría de los niños están abandonados y su única familia son quienes están aquí”.

La directora del hogar, Ximena Orrego, agradeció la donación y destacó que será una gran contribución para los niños. “Nos va a servir para dos ámbitos; primero en el recreativo que será los fines de semana, porque de lunes a viernes van al colegio, y lo segundo es la estimulación y también la interacción social que van a tener entre ellos y con nuestros educadores y las personas que generalmente vienen a hacer actividades de desarrollo integral para nuestros niños”, concluye 5201i

 

RESIDENCIA MODELO

Una serie de trabajos de mejoramiento de la infraestructura se están realizando en el hogar Oscar Pereira Tapia. Según explica la directora Ximena Orrego se ejecutan proyectos integrales como pintar fachadas, hermosear  la residencia y jardines. Además se está trabajando con equipos   de salud, con médicos de cabecera y profesionales especialistas para visualizar los procesos de desarrollo de los niños.

Por otra parte se realizan talleres y capacitaciones para los profesionales y niños y,  durante los fines de semana, diversas actividades lúdicas para estimular a los residentes. Respecto a un  nuevo edificio  la directora señala que está en proyecto, primeramente modificar la infraestructura del área administrativa que el 2018 será implementado.

Para la directora el sueño es lograr una residencia modelo “que permita que los niños continúen en el hogar  y que puedan desarrollar competencias laborales”. El objetivo es que el trabajo continúe más allá de los 21 años, edad en que deben salir de la residencia y son enviados con familiares.