Telescopio gigante de Magallanes: Una ventana hacia el universo que nos acerca al origen de la vida
Partimos desde el centro mismo de la ciudad de La Serena para luego seguir por la Ruta 5 Norte, tras cruzar en vehículo la cuesta Buenos Aires y luego proseguir por la cuesta Pajonales.
Luego de casi una hora y media, llegamos al límite con la Región de Atacama y nos adentramos por un camino, en parte cementado y luego de tierra, tras pasar por fuera del ingreso que lleva hacia el Observatorio La Silla, unos 27 kilómetros antes del objetivo final.
Todo ello hasta que llegamos al Observatorio Las Campanas, situado 115 kilómetros al noreste de La Serena y unos 180 kilómetros al sur de Copiapó. Y posteriormente, vamos a un lugar único, a 2.380 metros de altura sobre el nivel del mar.
Nos referimos al sitio donde estará el Giant Magellan Telescope o Telescopio Gigante de Magallanes (GMT) que se ubica a escasos kilómetros de los telescopios Magallanes, dos gemelos de espejos de 6,5 metros que tienen una alta nitidez de imágenes. Ambos tienen interesantes nombres: Walter Baade, cuya primera luz ocurrió el 15 de septiembre de 2000, y el Landon Clay, que comenzó sus operaciones científicas el 7 de septiembre de 2002.
También hay que sumar los dos telescopios más tradicionales: el Swope y el Du Pont, construidos en 1971 y 1977 respectivamente y que son los pioneros de Las Campanas.
10 veces más de nitidez de imágenes permitirá el GMT comparado con el telescopio de carácter espacial Hubble.
EL GMT. El Telescopio Gigante de Magallanes consta de siete espejos que conforman uno mucho más grande. El primero ya se encuentra terminado y fue transportado desde el Laboratorio de Espejos Richard F. Caris, situado debajo de la cancha de fútbol de la Universidad de Arizona, en Tucson, hacia un centro de almacenamiento, ubicado a unos 13 kilómetros de distancia.
Para poder recibir estas estructuras, ya hay toda una disposición en los terrenos pertenecientes a la Carnegie Institution for Science, también responsable de los telescopios de La Campanas y los gemelos Magallanes. Esto tiene a los principales socios de este proyecto y a sus gestores en el país con gran entusiasmo.
Entre estos socios se cuentan la Universidad Estatal de Arizona, la Universidad Nacional de Australia, la Carnegie Institution for Sience, la Fundación Nacional de Investigación de Sao Paulo, la Universidad de Harvard, el Instituto de Astronomía y Ciencia Espacial de Corea, la Institución Smithsonian, la Universidad de Texas en Austin, la Universidad de Arizona, la Universidad de Chicago y la Universidad Estatal de Arizona. La inversión de los socios prácticamente bordea los mil millones de dólares.
Miguel Roth, representante del proyecto GMT en Chile, conversó con diario El Día sobre estas alternativas en dependencias del restaurante que ya se encuentra habilitado en las alturas, para recibir las obras.
Es doctor en física, astrónomo y fue director de Las Campanas por más de 25 años. Y tras una vida dedicada a la investigación y observación, quiere cerrar su carrera con el proyecto cumbre de su gestión.
EL LUGAR. En el denominado sitio de apoyo estarán todos los talleres, bodegas y un espacio donde se van a recibir los espejos del GMT. Ahí también se despliegan unos telescopios pequeños en caso de que haya visitas importantes y se desee observar. Y en la parte superior se ubicará el telescopio mismo, los servicios auxiliares, un mínimo de talleres y un edificio de oficinas para los técnicos e ingenieros de GMT, pero se espera que los contratistas puedan tener sus propios espacios.
"Todo debe moverse de manera fina, de manera de proteger al telescopio. Un 40% de la superficie se abre, lo que es importante para que el aire circule”, Miguel Roth, representante del proyecto GMT en Chile.
LA ESTRUCTURA DE LA CÚPULA. Con respecto de la base, que es el soporte del telescopio, el responsable de GMT en Chile nos añadió que “se van a hacer unos hoyos muy cuidadosamente en la tierra. Si hay una falla, debemos reforzar, y no queremos que cuando se hagan las excavaciones para estas fundaciones, haya problemas. Hay que usar explosivos en forma controlada, para que no se rompa una parte del cerro y no se generen más fracturas o más fallas”, aseguró Roth.
Estos trabajos se iniciarán en el mes de enero y estarán a cargo de empresas especializadas, pero son nacionales, porque este es un trabajo que en la minería se realiza en forma muy continua.
Cabe destacar que la labor de aplanar el cerro comenzó en el año 2012. Y para esto, se debieron remover más de 100 mil metros cúbicos de piedra material. Ese trabajo lo hizo una empresa vinculada a la minería y que es nacional, y que también participó en el aplanado del terreno del LSST (Large Synoptic Survey Telescope) en el Cerro Pachón, a unos 80 kilómetros de La Serena y muy cerca de Vicuña.“Se trata de empresas con experiencia, con manejo cuidadoso de los explosivos”, agregó Roth.
Cabe destacar que todo el origen de la zona donde se ubica Las Campanas y donde se situará el GMT es volcánico. Es una roca muy dura.
IMPRESIONANTES DIMENSIONES. El GMT combinará la luz de siete espejos de 8,4 metros cada uno para crear un telescopio con una apertura de 24,5 metros de diámetro. Con su diseño único, el GMT producirá imágenes en el infrarrojo 10 veces más nítidas que las del telescopio espacial Hubble. Los socios estratégicos del telescopio, que espera ver su primera luz en el 2023, jugarán un importante rol en los descubrimientos que se realizarán.
Y hay otros datos más decidores: la superficie del terreno donde se ubicará el GMT mide 250 x 100 metros, es decir unos 25 mil metros cuadrados. Fácilmente, caben dos canchas de fútbol profesional sobre esta superficie.
El alto de la cúpula del GMT tendrá 63 metros, equivalente a 22 pisos de alto aproximadamente. Y el área de recolección de los espejos, su medida como unidad total, corresponde a 368 metros cuadrados en forma general.
En enero, comenzará la instalación de las fundaciones, que serán el soporte de la futura estructura. Este proceso podría extenderse por lo menos durante seis meses, lo que puede variar dependiendo de las condiciones del invierno. Luego se realizará la construcción de la cúpula, previo llamado a las licitaciones correspondientes.
Esa futura estructura tendrá compuertas que tienen que girar, que contendrá líquidos refrigerantes, al que debe llegar energía eléctrica, señales para los computadores y para el control del telescopio. Realmente, es una estructura compleja, pero que despierta un interés superior en el ámbito de la ciencia.
“Todo eso debe moverse de manera fina, de tal forma de proteger al telescopio. Un 40% de la superficie se abre, porque es importante para que circule el aire y así mantener una igual temperatura con respecto al exterior”, aseguró Miguel Roth.
La vida útil de un telescopio puede alcanzar los 50 años. Pero existen algunos como Monte Palomar, que se inauguró en San Diego, California, a fines de los años ’40, que siguen funcionando. “Pero si se ha venido a menos es porque existe una importante contaminación lumínica que ha hecho estragos en esta ciudad”, añadió el representante de GMT en Chile.
LA BÚSQUEDA DE VIDA. Mark Phillips, exdirector de Las Campanas y uno de los astrónomos más cercanos al proyecto GMT, que llegó al país en 1977, señala que por medio de iniciativas emblemáticas como el futuro telescopio se puede seguir soñando con encontrar nuevas formas de vida.
“Todavía es posible que encontremos formas de vida en otros sistemas solares, aparte de la Tierra. La búsqueda de vida es una de las prioridades número uno en la astronomía, y hay muchos astrónomos jóvenes dedicados a esto. Es muy interesante”, acotó.
Sobre la incógnita de encontrar formas de vida similares a la que conocemos en la Tierra, Phillips se apresuró a comentar que “hay diversos programas dedicados a la búsqueda de exoplanetas, que son sistemas que están alrededor de otras estrellas. Y telescopios como el GMT lo podrán observar con mucha más precisión”, añadió.
A su juicio, también se buscarán indicaciones de vida en la composición de la atmósfera de nuestro planeta. “Por ejemplo, oxígeno, dióxido de carbono y otros componentes que son muy fundamentales para la vida”, argumentó Phillips.
Es posible, en ese contexto, que busquen planetas que tengan características atmosféricas muy similares a la nuestra. “También hay posibilidades de vida en nuestro sistema solar aparte de la Tierra”, añadió.
Bajo ese contexto, una de las características de los ya establecidos telescopios Magallanes, y que también lo incorporará el GMT, es que cuentan con una dualidad: pueden obtener imágenes de manera infrarroja como óptica, tanto normal como adaptativa.
Francesco Di Mile, quien está a cargo de la operación y técnica del Observatorio Las Campanas y lleva cerca de cuatro años en la institución, también conoce el trabajo que se realizará en GMT. “Para medir la velocidad de las estrellas, tenemos un espectrógrafo, que nos permite medir incluso aquellas que son muy pequeñas y hasta mini eclipses, además de medir el tamaño de planetas y su masa. El próximo desafío es saber si estos planetas cuentan con una atmósfera que pueda ser compatible con la vida, y eso lo reforzará el GMT”, aseguró.
"La búsqueda de vida es una de las prioridades número uno en la astronomía y los jóvenes", Mark Phillips, astrónomo.
LOS ESPEJOS QUE PERMITEN MIRAR. Los gigantes espejos del GMT tienen una forma muy especial de hacerse. Dicho en palabras simples: en un horno muy grande, se hace un molde por fuera, se colocan unos refractarios hexagonales y se tapiza el piso. Luego se cierra el horno, se calienta, se cubre con pedazos de vidrio de 10x10 centímetros, que tiene similares características a los recipientes de vidrio que se usan para la cocina. “Este material se expande y vuelve a tomar su forma. Son miles de pedazos de vidrio, luego se cierra el horno, y cuando el contenido ya se está poniendo un poquito chicloso, el horno empieza a girar a cinco revoluciones por minuto. Los vidrios empiezan a fundirse y a ocupar los espacios entre los refractarios. Y le queda la capa de vidrio encima. Ese es el espejo. Luego se inicia un proceso lento de enfriamiento paulatino de esta estructura, que puede durar hasta tres meses”, agregó Roth.
Posteriormente, se retiran los refractarios y se limpian totalmente. Luego se levanta el espejo, se coloca en forma vertical y después se envía a una máquina donde se pule la parte de atrás, para que se pueda trabajar sobre la cara delantera. Son dos años de pulido muy fino, y sólo así cumple con las especificaciones.
En la actualidad ya hay un primer espejo terminado, y hay un segundo en elaboración. Se caracteriza por ser muy flexible, como un panal de abejas.
CIELOS PRIVILEGIADOS. La ciencia forma parte indispensable de la cultura de un país. Y a juicio de la gente ligada a la astronomía, los avances científicos siempre han tenido impacto en el desarrollo de las naciones.
“Y si bien los avances son limitados aún desde la perspectiva del mundo de la astronomía, hay un interés creciente”, comentó Miguel Roth.
Sobre la labor que realizan las universidades, se aprecia como importante el trabajo que pone en marcha la ULS. “Sin embargo, la Universidad de La Serena por mucho tiempo no pudo ser el líder pese a tener la carrera un departamento de astronomía incorporado, ya que no contaba con los recursos o el apoyo. Pero hoy avanzan”, subrayó.
Otro aspecto muy importante dice relación con la importancia del astroturismo, que puede ser una puerta de entrada hacia el conocimiento y la ciencia. Incluso, en alguna época el Observatorio Tololo fomentó la visita a sus dependencias, viéndose sobrepasados. Así surge Mamalluca como un observatorio turístico, donde está la posibilidad de observar, a diferencia de los observatorios de corte astronómico profesionales. Así, se logra concretar el arte sublime de mirar.
La contaminación lumínica, la gran dificultad
Mark Phillips, exdirector de Las Campanas, también se refirió a la relevancia que tiene el cuidado de los cielos, sobre todo en las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo. Es una temática que por años ha enfrentado.
En conversación con diario El Día, señaló que esto es totalmente compatible con el crecimiento urbano, siempre que se haga un buen uso de la luz, dirigiéndola hacia abajo y que se utilice sólo la que se necesita. “Aunque tenemos una norma contra la contaminación lumínica, no se está haciendo mucho caso. Un ejemplo son las pantallas LED que se han puesto en lugares como el mall, las que emiten mucha luz hacia arriba. La minería produce mucho polvo, pero en general la gran minería ha estado interesada en resolverlo y cumplen con la norma, lo que nos permite trabajar en conjunto”, afirmó. Con respecto al GMT y la contaminación lumínica, Miguel Roth acotó que esta situación será compleja, ya que en noches de neblina se aprecia perfectamente la luminosidad de La Serena, Coquimbo y Vallenar. Y para esto, se han tratado de realizar acciones con los municipios o las empresas concesionarias de las carreteras, pero eso no es fácil. “Si bien hay una norma lumínica, falta fiscalización”, acotó el exdirector de Las Campanas, para quien la contaminación luminosa no necesariamente otorga mayor seguridad o mejor calidad de vida. “Incluso confunde a las aves, a los mamíferos marinos y dificulta el buen sueño y vigilia del ser humano”, concluyó.