Se pone en marcha pionera iniciativa en salud en la región: Un banco de tejido óseo
Por: Camila Hidalgo
La idea que surgió en la Universidad Católica del Norte de Coquimbo el año 2011, se concretó hace unos meses con la creación de la Unidad de Almacenamiento Transitorio de Tejido Óseo en el Hospital San Pablo de Coquimbo.
El objetivo es recepcionar tejidos óseos donados por pacientes que, tras un proceso de esterilización, podrán ser utilizados por otros pacientes que se sometan a intervenciones quirúrgicas.
Con la creación del Banco de Tejido Óseo se posibilitará el autoabastecimiento del Servicio de Traumatología del Hospital San Pablo de Coquimbo y además permitirá poner a disposición de las unidades quirúrgicas de establecimientos de salud de la región tejido óseos, supliendo así las necesidades asistenciales y garantizando la calidad y seguridad de sus injertos.
Otro aspecto relevante, es que la iniciativa ayudará a abaratar costos en procedimientos quirúrgicos, como en el caso de recambios de prótesis de cadera. Esto, porque los huesos utilizados como prótesis suelen ser importados, encareciendo las operaciones.
La unidad ya inició el proceso de identificación de pacientes, a los que luego de ser entrevistados y de entregar su consentimiento, donan material óseo para futuras intervenciones quirúrgicas.
El Banco de Tejido Óseo ya cuenta con 39 piezas almacenadas, que se utilizarán en operaciones de cambio de prótesis, por fracturas, cirugías neurológicas e incluso, dentales.
EL TRÁNSITO HACIA UN BANCO DE TEJIDO ÓSEO EN LA REGIÓN
La iniciativa del Banco Óseo comenzó como un proyecto de la Universidad Católica del Norte, específicamente de la Facultad de Medicina y de la Facultad de Ciencias del Mar.
Sin embargo, después de un tiempo, se decidió que era preferible que el banco funcionara fuera de la casa de estudios, lo que dio pie a que se iniciaran conversaciones con los directivos del Hospital San Pablo de Coquimbo, según explicó el médico Enrique Dupré, docente de la Facultad de Medicina y de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN, y parte activa del proyecto.
Fue así como después de un tiempo, la dirección del hospital cedió un lugar para implementar el banco. Sin embargo, la puesta en marcha del proyecto tuvo un retroceso luego que el hospital de Coquimbo sufriera los efectos del terremoto del 2015. El proyecto pudo retomarse gracias a la habilitación de un nuevo espacio para su funcionamiento, dentro de la Unidad de procuramiento de órganos y tejidos, denominada Unidad de almacenamiento transitoria de tejidos, la cual, a su vez, aloja al Banco de tejido óseo.
El Banco Óseo es una iniciativa costosa que se ha logrado financiar a través de dos proyectos presentados al Gobierno Regional mediante el Fondo de Innovación Competitiva, FIC – R. Los fondos permitieron la compra de equipos para la implementación del banco y para su funcionamiento.
Cabe destacar que el Banco Óseo del Hospital San Pablo es una iniciativa pionera tanto en la región de Coquimbo como en el país.
Hasta ahora, sólo existían en Chile centros de acopio de huesos, los que operan en varios hospitales y clínicas. De hecho, en Copiapó se instaló uno de estos centros hace aproximadamente cinco años.
La falta de establecimientos de esta naturaleza, ha redundado en que existierantambién pocos antecedentes legales y también en salud sobre la instalación de bancos óseos, lo cual dificultó la concreción del proyecto, según explicó Dupré .
Agregó, además, que sin el apoyo de los cuatro directores del Hospital San Pablo, que han sido parte del proceso de creación e instalación del proyecto, el banco óseo no podría ser una realidad en la Región de Coquimbo.

El médico Enrique Dupré ha sido uno de los impulsores de este proyecto que podría ver resultados los próximos meses. Foto: Guillermo Alday
¿QUIÉNES SERÁN BENEFICIADOS?
Según explicó el docente, entre los principales beneficiados con la puesta en marcha del banco óseo, se encuentran pacientes de la tercera edad que tienen problemas de osteoporosis y que necesitan recambio de prótesis de cadera. También serán beneficiados aquellos pacientes que presenten fracturas, ya que el tejido procurado puede servir para rellenar las fisuras y acelerar el proceso de cicatrización. Además se incluyen pacientes que deban someterse a cirugías neurológicas o incluso a intervenciones por necesidad de implantes dentales.
Paola Ortiz, asistente de proyecto del Banco de tejido óseo, señala que la existencia del banco tendrá un impacto importante y significativo en los procedimientos médicos en que se requiera de material óseo, principalmente porque el Servicio de Traumatología del Hospital San Pablo de Coquimbo recibe a pacientes de todas las comunas de la región e incluso de la Región de Atacama,
Pero, ¿cómo se lleva a cabo este proceso?
En algunas operaciones, como las intervenciones de recambio y postura de prótesis de cadera, quedaban partes de huesos que se desechaban e incineraban.
Estos huesos, que se botaban por no tener mayor utilidad, son los que a través del banco óseo, y de la consiguiente autorización de los y las donantes, se recuperan y procesan, siendo refrigerados a menos de 83° celsiuspara luego ser enviados a esterilizar con rayos gamma a la Comisión de Energía Nuclear en Santiago.
Tras esta etapa, los huesos vuelven y se almacenan para quedar a disposición de los médicos que los necesiten en intervenciones quirúrgicas. Es así como los huesos ya no tienen que ser comprados en Santiago o en el extranjero, proveyéndose en la misma región.
Cabe consignar, que los donantes del Banco de tejido óseo, a diferencia de otros bancos óseos del mundo, sólo recibe material óseo donado por pacientes vivos.
De este modo, a los pacientes a los que se les va a realizar una intervención quirúrgica, se les va a cambiar o poner una prótesis, se les pregunta si pueden ser donantes y firman lo que se denomina como consentimiento informado, documento que confirma que el paciente está de acuerdo con que sus huesos le sirvan a otra persona.
Es así como el o la paciente se hace parte de un proceso donde se le realizaun screaning, consistente en cinco exámenes (Mal de Chagas, Hepatitis B, Hepatitis C, citomegalovirus y VIH) que, de ser óptimos,transforman al paciente en donante.
Sin embargo, esto no significa que el material óseo extraído sea utilizado, ya que cabe la posibilidad que el paciente se haya infectado por algún virus una semana o días antes de la operación. Por consiguiente, se esperan dos meses,en los que un laboratorio, en convenio con el banco óseo, se encarga de detectar la presencia de virus en el material óseo donado.
Es el Hospital San Pablo de Coquimbo y su unidad de almacenamiento transitorio, quienes tienen un rol fundamental en el procuramiento de tejido óseo, ya que son sus profesionales los que se encargan de ubicar a los eventuales pacientes donantes, realizar las entrevistas de rigor, el screening y todo el proceso que tiene el procuramiento en pabellón y, que incluye,supervisar el cumplimiento de estrictas normas sanitarias y de calidad, debido a que uno de los objetivos fundamentales del proyecto es poder proveer a la región de tejido óseo procurado de alta calidad.
LA INAUGURACIÓN DEL BANCO
El Banco de tejido óseo ya posee 39 cabezas femorales almacenadas, y una decena de ellas fueron enviadas a Santiago para ser esterilizadas.
Se espera que dentro de los próximos días éstas lleguen listas para ser utilizadas en intervenciones quirúrgicas en la región.
De este modo, la primera intervención donde se utilice un tejido óseo reciclado podría ser dentro del mes de diciembre o en los primeros meses del próximo año 2018.
La primera intervención quirúrgica estará a cargo del doctor Hugo Hernández, quien también participa del proyecto, y beneficiará a un paciente del Hospital San Pablo que recibirá un tejido óseo donado por otro paciente tratado en el recinto asistencial.
El Banco de tejido óseo del Hospital San Pablo de Coquimbo es el primer banco óseo que funciona con la normativa actual de los bancos de tejidos del país, la cual fue promulgada el 2013 por el Ministerio de Salud con el fin de regular los bancos de tejidos y las unidades de almacenamiento transitorias, intensificándose la regulación de las unidades de procuramiento de órganos y tejidos en pos de promover la creación de un banco de multitejidos a nivel nacional.