Tradición y religiosidad a la pantalla grande: Cuturrufo estrenará documental
Una nueva apuesta artística a cargo del músico regional Rodrigo Cuturrufo ha dado que hablar durante las últimas semanas. Y es que el gestor cultural se encuentra próximo a estrenar “Tres Fiestas para una Reina”, película realizada en honor a la Virgen de Andacollo que espera ver la luz en febrero.
Se trata del primer documental-musical hecho en la región de Coquimbo, cuyo tráiler será lanzado en redes sociales el jueves 11 de enero. Desde una percepción personal, la obra intentará explicar el impacto cultural de la “Chinita”, haciendo un recorrido por la Fiesta Grande de la Virgen de Andacollo y sus celebraciones derivadas en Cosca (región de Antofagasta) y en San Juan (Argentina).
En conversación con El Día, Rodrigo Cuturrufo cuenta que la idea de trabajar en la cinta nace desde una necesidad interna, que tiene que ver con “el pilar y la esencia de mi vida, desde siempre. Es un sentimiento inexplicable. Es un tema genético, de piel y de estructura”, que según dice comparten miles de personas que entre los días 23 y 28 de diciembre de cada año, se conectan de manera espiritual.
UN CAMINO MÍSTICO
Hace 23 años el artista local comenzó a preguntarse por qué la percepción de esta deidad femenina era tan potente para la comunidad. Desde ese momento se dedicó a escuchar historias y relatos que derivaron en un sentimiento común. “En relación a la reina que nos guía, me di cuenta que había algo más profundo y esta película sondea en ese aspecto delirante”, detalla.
Si bien narra que toda su vida se ha dedicado a recorrer festividades religiosas en homenaje a la “Chinita” de Andacollo, donde se ha nutrido por medio de conversaciones, registros audiovisuales y mucha imaginación, fue hace cuatro años cuando comenzó a trabajar de lleno en la pieza artística “Tres Fiestas para una Reina”.
El documental, que tendrá una duración aproximada de 55 minutos y que posterior a su estreno será presentado en diversas salas independientes en Chile y Argentina, despliega su estructura por medio de imágenes y música. Al respecto, el administrador del Teatro Centenario comenta que “será delirante, como es la fiesta. A ratos entenderás y luego no lo harás, pero te sentirás bien”.
“Tratamos de transmitir por medio del sonido y de las imágenes ciertos elementos, formas, colores y movimientos, que según mi percepción te van aclarando la vida y entregando un sentido real. Es una energía femenina que te inunda, que tiene que ver con lo maternal, con quien te gesta. Es una búsqueda donde siempre se encuentra el sentido materno”, agrega.
CATARSIS MUSICAL
La cinta dirigida por Cuturrufo presenta un contenido abstracto, alejado de las fechas y de explicaciones racionales. El artista regional explica que se compone de “música, danza, sonidos y tambores. Los efectos toman un papel fundamental en la intención de lograr la dinámica sonora de la fiesta”.
En este sentido, asegura que “se experimentó de muchas formas para llegar a esa catarsis que es impresionante y produce estados inexplicables. Estamos mezclando el flautón con distorsión. Se mantiene el sonido primitivo, pero se le van agregando elementos nuevos para mantenerla vigente”.
ESPECIFICACIONES TÉCNICAS
“Tres Fiestas para una Reina” fue grabado y editado en formato de video digital de alta definición, destacando su musicalización, creada por el mismo Rodrigo Cuturrufo, quien detalla que “todo el pulso, la velocidad, el ritmo de la película, los va marcando el tambor, y con las diferentes texturas de los bailes, de las grabaciones in situ, yo voy trabajando sobre esas sonoridades para ir generando las atmósferas”.
El proyecto fue presentado al GORE en febrero pasado por la Corporación Cultural de la Cámara Chilena de la Construcción, la cual ha trabajado en reiteradas ocasiones con Cuturrufo, por ejemplo en la organización del Festival Chile Jazz. El financiamiento aportado por la instancia pública permitió realizar los procesos de montaje, corrección de color, montaje sonoro, grabación de música incidental, post producción de audio y sincronización. Las tomas ya habían sido rodadas en las distintas locaciones, con recursos propios del creador y el trabajo voluntario de artistas locales que han colaborado desinteresadamente en el proyecto, como Mijael Millies, Carla Pastén y Ricardo General.