Club Atenas: La historia que partió por la inquietud de un grupo de estudiantes

En junio el Club cumplirá 68 años de historia y continúa más vigente que nunca, destacando el básquetbol como su deporte fuerte, área en la que han obtenido las más diversas victorias.
lunes 19 de marzo de 2018

En el año 1950, más precisamente el 10 de junio, los llamados “Estudiantes del Tren” se organizaron como grupo de amigos y formaron el Club Atenas, que hasta el día de hoy perdura.

Según relatan los socios más antiguos, incluso algunos de los fundadores como Ricardo Larraguibel, dicen que era un grupo de amigos, todos estudiantes que los unía no solo la amistad sino que también el amor por el deporte. Eso los los llevó a formalizar sus actividades y crearon el Club Atenas, el que comenzó a funcionar en la casa de uno de los estudiantes en torno a una mesa de pinpón, deporte que practicaban asiduamente.

Larraguibel -que en la actualidad ejerce como tesorero, aunque durante la historia del club ha ocupado diversos cargos, entre ellos varias veces presidente- recuerda que en los viajes en el tren fue donde se fue fraguando y organizando lo que sería el Club Atenas. Eran todos estudiantes secundarios que vivían en Coquimbo, pero que estudiaban en La Serena y en esos viajes a diarios le dieron forma al club. Por eso también eran llamados los “Estudiantes del Tren”.

“Con ese grupo se formó el Atenas en la casa de un socio, estudiante también, Alfonso Pacheco, con una mesa de pinpón para partir jugando a diario. Después el grupo fue creciendo y se cambió a otra casa que era más grande y así pasamos por cuatro o cinco locales en distintos sectores de la comuna para llegar aquí donde estamos aún. Terreno que se le compró a la sociedad Gabriel Coll, que era una empresa dedicada a la lechería”, rememora Ricardo Larraguibel.

En efecto, en el lugar había un galpón y la administración de un fundo y era el sitio donde acopiaban la leche que se producía en el campo y desde ahí la distribuían. Pero en definitiva el lugar era propicio para ellos ya que era espacioso y podían instalarse allí para construir su sede social.

Y así lo hicieron. Primero, modernizaron las instalaciones, ya que había una casa muy antigua, con piso de tierra y paralelamente comenzaron a practicar baby fútbol en una polvorienta cancha que tenían en el fondo del terreno.

Como durante las fiestas de La Pampilla les permitían trabajar en el recinto, fueron juntando recursos hasta conseguir una buena instalación de hormigón armado, que involucró la sede y una cancha para practicar futbolito y especialmente básquetbol, con gradas para 1.200 personas.

A esas alturas el básquetbol se había convertido en el deporte que practicaban por excelencia  y que comenzaba a darles los primeros triunfos también.

Según recuerdan, el éxito ocurrió porque muchos de ellos practicaban ese deporte en el colegio y en los sectores en donde vivían.

Fue tal la fuerza y el talento entre los asiduos al básquetbol, que rápidamente comenzaron a competir en los campeonatos locales, mientras dirigía, como primer presidente del club un chico llamado Luis Osorio.

“Ya teníamos el edificio construido con las graderías y con fondos de Digeder ( actual Chiledeportes) instalamos el piso de parquet flotante y de a poco fuimos progresando hasta llegar a este gimnasio de hoy, con todo electrónico, con regios camarines, con calefont termoeléctrico, con las comodidades que necesita un deportista que quiere progresar”, señala Larraguibel.

UN SEGUNDO HOGAR

El club pasó a ser como un segundo hogar para los deportistas, especialmente los fundadores de la institución, ya que no solo practicaban el deporte, sino que trabajaban para que el club fuera creciendo.

En la actualidad quedan cinco socios fundadores activos y coinciden en que el apego a esta institución se dio porque se les grabó en el corazón y en sus mentes. De hecho, esos muchachos de antaño que formaron la entidad deportiva aún vibran y cada vez que pueden se reúnen en las instalaciones que aún permanecen instaladas en calle Pinto, hoy pleno centro de la comuna de Coquimbo.

Reconocen que una de las cualidades de la organización es que desde que fue fundada en 1950 ha mantenido su mística.

“Acá tenemos salas de reuniones, salas de dominó, casino, sala para ver los partidos de fútbol y nos juntamos” rememoran.

Por eso dicen que hablar de Coquimbo es hablar del Atenas, ya que el club también permanece arraigado en la comunidad coquimbana.

LOS TRIUNFOS

Una vez formado el club, rápidamente vinieron los triunfos en las competencias de básquetbol y Club Atenas comenzó a transformarse en un equipo casi invencible, temido y respetado por sus contrincantes, sumando copa tras copa en las primeras competencias.

Formaron ramas femeninas y contaban con equipo para todas las categorías.  Poco a poco la organización deportiva comienzó a ganar prestigio en el mundo del deporte, especialmente en el básquetbol, en que  era una escuadra poderosa.

En la actualidad el básquetbol sigue siendo uno de los deportes que más se practica y cuentan con equipos en divisiones  niños, damas, jóvenes y adultos, que participan activamente.

Las vitrinas y estantes que se encuentran en la sede del club están repletas de copas y reconocimientos por los triunfos históricos y también actuales.  Hace pocos días recibieron una serie de copas de los triunfos del último año, ya que siguen siendo duros contrincantes del baloncesto.

COMPLEJO DEPORTIVO Y VISIÓN FUTURISTA

A comienzo de la década de los 90, -cuando el club era presidido por Lorenzo Iduya, destacado comerciante de la zona, junto a Ángel Sandoval- se decidió que el Club debía tener una mirada futurista y tomaron la decisión de adquirir unos terrenos que se ubicaban a un  costado de la Ruta 5 Norte, junto al estero El Culebrón.

Allí proyectaron hacer inversiones deportivas y con el paso de los años instalaron canchas de fútbol, las que posteriormente fueron empastadas y comenzó la construcción de un complejo deportivo. En la actualidad ese complejo servirá para recibir a equipos que participarán en el campeonato de fútbol femenino Copa América que se desarrollará en Coquimbo, La Serena y Ovalle en el mes de abril.

El recinto está abierto a todo público y sus canchas son arrendadas a quienes practican deporte y que en la actualidad significa el único ingreso con el que cuenta el club y que les permite continuar activo. De hecho, el complejo deportivo lleva el nombre de Lorenzo Iduya.

CAMPEONATO DE LOS BARRIOS

El “Campeonato de los Barrios” es uno de los encuentros de baby fútbol que se desarrolló durante 20 años en los meses de enero, febrero y marzo de cada año.

En él participaban 80 equipos pertenecientes a todos los barrios de la comuna,  convocando cada día cientos de personas, tanto participantes como público.

Con patrocinio municipal y una dedicada organización se realizó exitosamente por largo tiempo, lo que favorecía a los que gustan del deporte ya que se materializaba en los meses de verano.

Sin embargo, en alguna oportunidad la organización se les fue de las manos y el fragor de las competencias llevó a que se formaran algunas riñas e incluso salió a relucir un cuchillo. La determinación de los dirigentes del Club Atenas fue dura y sin volver atrás: El campeonato se suspendió y nunca más volvió a realizarse, porque los principios del club están basados absolutamente en la buena convivencia, el deporte, el buen comportamiento y el respeto. 

Destacados deportistas y personas 

Durante la historia del Club Atenas, han pasado por esta entidad no solo buenos y excelentes deportistas, también destacados personeros de la comuna, como Lorenzo Iduya, que fue presidente por varios períodos, Fernando Sánchez, campeón mundial de caza submarina y destacado empresario local, Patricia Álvarez, campeona de tenis de mesa (pinpón), Juan Alfonso Olivier, quien fue alcalde de Coquimbo, entre muchos otros.