Avanzan obras de mejoramiento de residencia Oscar Pereira en Coquimbo
“Un trabajo complejo, pero gratificante”, así califica el alcalde de Coquimbo, Marcelo Pereira, estos cinco meses como administrador del hogar Oscar Pereira (ex André Jarlán). Tiempo en que el municipio porteño ha debido enfrentar una emergencia sanitaria, reparación de la infraestructura y generar un trabajo coordinado, con diversos organismos, para el cuidado integral de los 18 niños con discapacidad cognitiva severa que residen en el lugar.
Es que en julio del año 2017 se presentaron diversas problemáticas para los anteriores encargados del hogar, la Corporación Servicio Paz y Justicia, que informaban del cierre de la residencia por falta de recursos. Sin saber el destino de los niños y jóvenes de entre 7 y 20 años, fue el propio alcalde. en el mes de agosto, quien decidió intervenir y transferir la administración al municipio, acción que se concretó el 8 de septiembre, convirtiéndose en la primera municipalidad, a nivel nacional, en organismo colaborador del SENAME.
Durante la firma del traspaso, a la que asistió incluso el exministro de Justicia Jaime Campos, se plantearon diversos objetivos y se comprometió un trabajo colaborativo que incluía a los funcionarios municipales, SENAME y el Colegio Médico.
Hoy, tras seis meses ya comienzan a observarse los primeros pasos de un cambio radical en la atención de los niños y jóvenes. Sin embargo, debió pasar un grave hecho para que otros organismos que comprometieron su apoyo, comenzaran a tomar mayor protagonismo.
“Soy el primer alcalde que se hace cargo de un hogar SENAME. En un momento lo hicimos con mucho miedo, porque es un desafío muy grande, pero hemos estado a la altura”. Marcelo Pereira, alcalde de Coquimbo.
El alcalde Pereira relata que fue la madrugada del siete de enero, cuando un colapso del sistema de alcantarillado que tiene varias décadas, fue el punto de quiebre. Ese día, junto a diversos funcionarios municipales y voluntarios trasladaron a los residentes a la escuela Tomasa Olivares para resguardar su salud, hacer limpieza del lugar y sanitizar.
UN EDIFICIO ADECUADO. Tras ese hecho, que puso en riesgo a los 18 residentes, el edil coquimbano estableció un decreto de emergencia que permitió la rápida liberación de los recursos que el SENAME asignó para la remodelación del edificio que data de la década del 70.
Así, con casi $90millones de pesos se desarrollan diversas obras de mejoramiento que se esperan estén listas en abril. El proyecto considera una etapa de Reparación Integral que significa ampliar puertas, mejorar habitaciones y pasillos con una inversión de más de $25 millones; la reparación de baños por un costo de 17 millones de pesos y la construcción de un techo por más de $21 millones, ya que por todos estos años, el hogar sólo contaba con una losa que en caso de lluvia provocaba escurrimiento de agua en las habitaciones.
Por otra parte, el municipio de Coquimbo también ha financiado proyectos que incluyen el mejoramiento eléctrico por cerca de $30 millones y el mejoramiento de las redes de agua potable y alcantarillado por 12 millones de pesos.
$132 millones se están invirtiendo en el Hogar Oscar Pereira para su remodelación integral que estaría terminada en el mes de abril.
“Hemos visto cómo ha cambiado radicalmente este hogar, ahora que asumimos la responsabilidad de hacernos cargo de su administración. Un lugar que da cobijo y protección a niñas y niños con distintos tipos de discapacidad. Nos estamos preocupando de que ellos tengan lo que merecen, habitaciones que serán individuales, baños que cumplen con normas de acceso universal, techos nuevos. Estas obras se estarían entregando a mediados de abril, me siento muy contento por este lugar renovado, convirtiendo este recinto en un verdadero hogar”, señala el alcalde Marcelo Pereira
UN PROCESO QUE RECONFORTA. Sin duda que asumir un desafío como éste ha sido complejo para el municipio porteño, no sólo por las patologías de los niños, sino que además significa incorporar más recursos. Desde septiembre se integraron nuevos funcionarios que apoyan al cuidado de los pequeños que significa un aumento de $10 millones mensuales en el gasto de la residencia.
“En un principio sentimos soledad, no lo puedo negar. Hubo un cambio circunstancial después de la emergencia. A partir de enero se sintió más la presencia del colegio médico y el trabajo que se está realizando es digno de imitar”, relata el alcalde Marcelo Pereira.
Para el futuro se continuará impulsando la labor mancomunada. Se ha implementado un plan de trabajo académico, técnico y profesional para ser una residencia modelo en la región y el país que involucra a los 45 funcionarios, todos capacitados en las condicionantes y patologías delos niños y jóvenes, tanto en el aspecto físico como neurológico. Además, se seguirá avanzando en la adecuación de cada lugar, para que puedan ser más independientes y se proyecta la creación de un huerto u otros espacios que permitan disminuir las crisis que puedan presentar.
El edil llama a otros municipios a replicar esta experiencia y ser un aporte en el desarrollo y cuidado de la infancia, especialmente con los niños del SENAME. “La experiencia que podamos adquirir y replicar para que otros alcaldes se motiven y tomen el desafío para cuidar a nuestros niños, queremos mostrarla a través de un estudio que vamos a realizar, que abarque desde el momento en el cual recibimos a los niños a como están ahora”.
Ximena Orrego Adriazola directora de la Residencia Oscar Pereira Tapia, destaca que el hogar, entre funcionarios y los 18 residentes son una familia que cada día ve mejoras en su entorno. “Esta nueva infraestructura, favorece el sentido de pertenencia de los niños que están pasando por la etapa de adolescencia, cuenta con piezas individuales, con servicios higiénicos adecuadas a cada una de sus patologías o discapacidades y permite trabajar la inclusión desde el ámbito del género”, agrega.
Así, el municipio sigue trabajando en mejorar las condiciones de estos 18 jóvenes y niños que pagan cada esfuerzo con una sonrisa.5201i