“Podríamos estar contando otra historia”

Salvada milagrosa: Testimonio de familias afectadas por caída de grúa en Coquimbo

El sentir entre los afectados es unánime: la emergencia pudo haber terminado en una tragedia mayor. Y es que una adolescente de 13 años se encontraba en su dormitorio cuando parte de la estructura impactó la vivienda familiar.
Un equipo de El Día recorrió el lugar y constató los daños: habitaciones destruidas, vehículos aplastados y emprendimientos paralizados.
Un equipo de El Día recorrió el lugar y constató los daños: habitaciones destruidas, vehículos aplastados y emprendimientos paralizados.
viernes 17 de julio de 2026

Tras el desplome de la gigantesca grúa pluma que cayó sobre un sector residencial de Sindempart, en Coquimbo, los vecinos afectados aún intentan dimensionar lo ocurrido. Un equipo de El Día recorrió el lugar y constató los daños: habitaciones destruidas, vehículos aplastados y emprendimientos paralizados.

El sentir entre los afectados es uno solo: la emergencia pudo haber terminado en una tragedia mucho mayor. Una adolescente de 13 años se encontraba en su dormitorio cuando parte de la estructura impactó la vivienda familiar. El lugar donde habitualmente duerme quedó completamente destruido.

Sebastián Pérez, hijo de los propietarios del inmueble, relata que su sobrina realizaba ejercicios en la habitación cuando ocurrió el accidente."Afortunadamente no le pasó nada grave, solo tiene una lesión menor en una pierna, pero pudo haber sido una tragedia. Si hubiese estado acostada en la cama, hoy estaríamos contando una historia completamente distinta", señaló.

Pérez explica que sus padres, ambos adultos mayores, permanecen profundamente afectados, ya que además de su hogar también resultaron dañados los emprendimientos familiares."Mi mamá tiene una peluquería y también vendemos agua en el sector. Todo quedó afectado y ahora no sabemos cuánto tiempo tomará recuperarnos", comentó.

A pocos metros, Sergio Pereira observa los daños en su vehículo y asegura que, pese a las pérdidas materiales, lo más importante fue que nadie falleció."Esto es una tragedia muy grande, pero por un milagro de Dios la hija de la vecina se salvó. Mi papá tiene 87 años y ambos estábamos descansando cuando escuchamos el estruendo", afirmó.

El vecino añade que uno de los vehículos afectados tenía combustible y que una instalación de gas también resultó dañada, situación que pudo agravar aún más la emergencia.

Otro residente del sector, Waldo, fue uno de los primeros en salir a auxiliar a los vecinos."Lo material se puede recuperar, pero lo importante es que las personas están vivas. Eso es lo que hoy nos deja un poco de tranquilidad", concluyó.