Brasil se recupera a paso lento de los efectos del paro camionero

Las fuerzas de seguridad escoltaron hoy varios camiones cisterna con gasolina para abastecer aeropuertos y servicios de transporte público, que se encuentran operando con casi la mitad de su flota habitual.
domingo 27 de mayo de 2018

Hoy es el séptimo día de la huelga de camioneros contra el alza del precio del diesel en Brasil y los problemas de abastecimiento se acentúan pese a que el Gobierno afirma que el país está “en camino a la normalización”.

Para tratar de limitar los daños, las autoridades comenzaron el viernes a escoltar a camiones-cisterna para acceder a las refinerías, luego de que el presidente Michel Temer autorizara el despliegue de las fuerzas de seguridad, incluido el Ejército, para despejar las rutas.

El último informe de la Policía Federal de Transporte, 586 rutas continuaban parcialmente bloqueadas en el país en la noche de ayer. Prácticamente todas las estaciones de servicio no disponían de combustible y los alimentos frescos desaparecían de las góndolas.

“Vamos en camino a la normalización (…) no es rápido“, dijo el ministro de Seguridad Institucional, Sergio Etchegoyen, en rueda de prensa.

La huelga de los camioneros, que ya cumple seis días, ha desencadenado la falta de combustible, lo que ha llevado a una paralización del transporte público y particular y, con ello, al desabastecimiento de alimentos e insumos para hospitales y al freno de actividades de producción industrial.

Pero el tiempo apremia en este país que intenta salir de una recesión histórica, donde el 60% del transporte de mercaderías se realiza en camiones.

Universidades cerradas

El mandatario autorizó por decreto el sábado la requisa de vehículos privados “necesarios para el transporte de mercaderías consideradas esenciales por las autoridades”.

“Brasil no será rehén (de ningún sector) y el gobierno del presidente Temer está decidido a utilizar todos sus recursos para garantizar esto”, advirtió el ministro de seguridad pública Raul Jungmann.

La prioridad es dada a aeropuertos, termoeléctricas, reanudándose el abastecimientos de insumos en centros de salud, donde la paralización afectó el sistema de traslados para trasplante de órganos.

En Rio, el sistema BRT -buses articulados introducidos durante los Juegos Olímpicos de 2016 que transitan por carriles exclusivos- fue parcialmente interrumpido por falta de combustible. Líneas de autobuses en varios estados también habían dejado de funcionar en la mañana del sábado debido a la falta de abastecimiento, pero se reactivó en la noche, gracias a la llegada de camiones cisterna. El domingo operaban a 20% de su capacidad.

En esta misma línea, las universidades públicas ya anunciaron que el lunes permanecerán cerradas.

En la mayorías de las grandes metrópolis brasileñas, solamente un servicio de emergencia de buses funcionaba el domingo a fin de ahorrar combustible para el lunes, cuando se reanude la jornada laboral.

En al menos ocho de los 27 estados del país, algunas estaciones de servicio comenzaban a ser reabastecidas, pero inmediatamente comenzaban a formarse filas kilométricas de vehículos.

La situación continúa siendo crítica en algunos aeropuertos: en 14 de ellos escasea el queroseno. El de Brasilia recibió los primeros camiones-cisterna en la tarde del sábado, pero en la mañana del domingo ya habían sido anulados tres vuelos.