Propuesta busca que Avenida del Mar lleve el nombre de Eugenio Munizaga Rodríguez

La ex dirigente vecinal Zenobia Anais y el ex concejal Jorge Hurtado enviaron al edil Roberto Jacob una petición formal como un reconocimiento al ex alcalde de La Serena, quien hace 40 años sacó adelante esta obra que hoy es la cara del turismo.
domingo 17 de febrero de 2019

 “En los próximos meses seguiremos recordando a don Eugenio porque es de buen nacido ser agradecido y a él le debemos mucho. Me imagino que una calle llevará su nombre y quedarán para los libros de historia la evaluación más completa de su gestión edilicia, empresarial y parlamentaria..”, con estas palabras en mayo de 2018   el diputado  Francisco  Eguiguren (RN) despidió los restos del ex alcalde de La Serena y parlamentario Eugenio  Munizaga Rodríguez, quien falleció  aquejado  de un rebelde cáncer.  Nueves  meses después ambos planteamientos se están concretando. El 12 de febrero  la ex dirigente  vecinal, Zenobia Anais y  el ex concejal  de La Serena, Jorge Hurtado, ingresaron a la municipalidad de la capital regional una carta donde le piden  al edil, Roberto  Jacob  que impulse la denominación de la franja costera como Avenida del Mar Alcalde Eugenio Munizaga Rodríguez, como reconocimiento a quien la concretó hace cuatro décadas con el apoyo decidido de la comunidad, los empresarios y  de las diferentes instituciones de la ciudad.

De la misma forma al día siguiente se lanzó el libro Eugenio Munizaga  Rodríguez: La consecuencia de un Regionalista, (del periodista Eleazar Garviso Gálvez) donde en cuatro capítulos se aborda las diferentes facetas de la ex autoridad comunal y también ex parlamentario por el séptimo distrito.

Precisamente  en el texto periodístico se aborda cómo se gestó la obra clave para el futuro turístico  de la zona.

Hurtado  sostiene que la razón  de fondo es reconocer el legado de Munizaga como ex alcalde de la capital regional. “Una persona única, íntegra y a él se dele debe el gran avance de la ciudad y creemos que  es justo  darle un reconocimiento en esa calidad”.

El  ex concejal  admitió que habían recibido la voluntad  del edil serenense que la petición se concrete. “Naturalmente  que tiene un procedimiento interno y se deriva  al consejo social comunal donde se  delibera todo esto, pero no nos cabe ninguna duda que esto se va a concretar”. 

En  la misma línea Zenobia  Anais, aseguró  que este reconocimiento sería lo mínimo que se podría hacer por un personaje  que a su juicio  fue clave  en el rumbo que tomó la ciudad a partir de la década de los ’80.

INICIATIVA COLECTIVA

Como obra urbanística  la Avenida del Mar  se inauguró  oficialmente el sábado 2  de febrero de 1980. Tal cual había ocurrido  con la entrega  de las obras del Plan Serena en   1952, se vivió  una verdadera fiesta.  

El  alcalde Munizaga  en su discurso destacó el alcance futurista que poseía la iniciativa. Resaltó que la ceremonia coronaba, “la culminación feliz de una iniciativa que nos parecía tan difícil y lejana, pero por difíciles que sean las metas, siempre se pueden lograr si nos anima la firme voluntad de hacerlo”, puntualizó  la autoridad.

Asimismo,  Munizaga Rodríguez reiteró que  la apacible vida serenense, “ha ido cambiando con el correr de estos últimos años, para transformarse en un bullente crisol de iniciativas y trabajos. Sin perder la característica que confunde La Serena de hoy con la colonial ciudad del pasado, se funde la presencia de una dinámica diferente, de un sentimiento  y una mentalidad renovadora”, remarcó en  el estrado.

 

Párrafos Marcados

  Sensibilidad por lo social

“La industria pisquera le otorgaba a su familia una posición más acomodada que el resto de los vecinos, pero en el Valle de Elqui el joven Eugenio cultivó una fuerte sensibilidad social, sobre todo con los más necesitados. La enseñanza en el Liceo Gregorio Cordovez le permitió interactuar con jóvenes de todos los estratos. “Había distintas clases sociales, religiones y paralelo al liceo estaba el Seminario, lo más cercano a la religión católica..” En paralelo moldeaba su personalidad y carácter. “Fui un poco rebelde, había un señor que tenía un almacén en Pisco Elqui que me decía bolchevique. Frente a cosas que yo no compartía daba mi opinión siempre gustara o no gustara”.

Reconociendo al ideólogo

Pero,  en el mismo discurso (agosto de 1977) el edil (Eugenio Munizaga)  aprovechó de trazar  un nuevo plan recogiendo la experiencia exitosa de González Videla, “tenemos un recuerdo, pero  también tenemos un deber. Nuestra historia nos compromete. Nuestra historia nos compromete con el porvenir. Don  Gabriel (le explicó durante la jornada), queremos y necesitamos ser dignos sucesores suyos. Estoy cierto de que los serenenses desean continuar por la senda de progreso que usted tan ejemplarmente nos señalara. Recogemos su bandera y continuaremos adelante, deseosos por superar constantemente las metas que usted tan certeramente  se propuso”. El aplauso fue cerrado. Llevaba sólo cuatro meses en el cargo, pero ya tenía claro cuál sería uno de sus principales desafíos y metas”.

El sello regionalista

“Tras el triunfo Munizaga Rodríguez admitió que la victoria (diputado en 1989) no sólo fue personal, “sino que también de ellos (electores). Con mi esfuerzo y trabajo espero hacerlo bien y que vean recompensado su sacrificio y apoyo. Nosotros hemos planteado una candidatura eminentemente regionalista y en ese sentido vamos a cumplir totalmente, siendo un diputado ciento por ciento regionalista y estaremos luchando para obtener los recursos que nos permitan acelerar el desarrollo de nuestro distrito y también el poder solicitarle a la comunidad la colaboración para trabajar en conjunto”.

Agricultura: La gran olvidada

“Los economistas no entienden el negocio agrícola, no les cuadra que no funcione como una fábrica, comercio o industria donde los factores que inciden son todos conocidos y las variables son mínimas.  No entienden que un rubro pueda ser rentable a pesar de pestes, heladas, sequías y cambios en las reglas del juego, etc. Esta conducta ha sido común a todos los gobiernos incluido el de Augusto Pinochet que apoyó al sector privado para su resurgimiento, pero en esta área vimos como en sus 17 años no se construyó un solo embalse para regadío en Chile. La agricultura moderna requiere de normas que den seguridad.